Luces y sombras del Festival de Teatro Rafaela 2012

Se trata del editorial del programa de radio “Sábado 100” por FM Sol Rafaela (90,9) que conduce Emilio Grande (h.). Un buen criterio para la selección sería armar un equipo con criterios técnicos, incorporando a dramaturgos, representantes de otras expresiones culturales y periodistas especializados, para así tener distintas miradas y buscar un consenso. De lo contrario se peca de caer en un cierto personalismo seleccionador, sus criterios y gustos personales, más allá de la diversidad de géneros que hubo en esta nueva edición.

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Por Emilio Grande (h.).- Del 17 al 22 de julio se desarrolló la octava edición del Festival de Teatro Rafaela 2012 que contó con 26 espectáculos y asistieron unas 13.000 personas en nuestra ciudad entre las salas tradicionales y los lugares gratuitos en los barrios, sumado a las tres subsedes: Sunchales, Ramona y Suardi, estas dos últimas con interesante repercusión del público. Hubo una fuerte preeminencia de los elencos de Buenos Aires (el 65%) que demuestra su vigencia en la cartelera nacional y el resto de Córdoba, Río Cuarto, Mendoza, Colonia Caroya y Rafaela, ofreciendo en total 58 funciones en nuestra ciudad. ¿No había propuestas interesantes en ciudades con historia teatral como Santa Fe, Rosario o de otras provincias? De lo contrario se pierde el espíritu federal que tiene este festival para caer en una influencia porteña. Para mencionar, la heterogeneidad de los géneros como comedia, drama, musical, clown, circo, teatro para adultos y niños. Distintos visitantes -vinieron unos 160 teatristas- han destacado la organización del festival, su importancia a nivel nacional, las obras, los actores, la posibilidad de intercambiar experiencias, el trato recibido, según las opiniones del dramaturgo y director Mauricio Kartun, como así también Gonzalo Marull desde Córdoba, Leticia González de Lellis, los periodistas de CRITEA Julio Cejas, Miguel Passarini, Gabriel Peralta, Roberto Schneider y Alberto Catena. Otro elemento acertado fue profundizar la puesta de piezas teatrales destinadas para toda la familia -“Cartón lleno”, “Portamundos” y “Kamishibai, teatro de papel”- en distintos barrios de la ciudad, que convocaron a multitudes, teniendo buena acogida por las vacaciones de invierno y el clima que también acompañó con días de sol. Ciertamente, este festival viene teniendo una decisión política desde hace 8 años con el sostenimiento de fondos públicos locales, provinciales y nacionales, el auspicio de empresas locales y el ingreso por entradas en las salas tradicionales. El secretario de Cultura municipal Marcelo Allasino admitió en una entrevista en el diario La Opinión que se ha ocupado de seleccionar la programación en las 8 ediciones. Un buen criterio para la selección sería armar un equipo con criterios técnicos, incorporando a dramaturgos, representantes de otras expresiones culturales y periodistas especializados, para así tener distintas miradas y buscar un consenso. De lo contrario se peca de caer en un cierto personalismo seleccionador, sus criterios y gustos personales, más allá de la diversidad de géneros que hubo en esta nueva edición. Parece que los organizadores recogieron el guante de esta crítica constructiva porque el jueves pasado convocaron a una reunión con el periodismo, en la que se evaluó la experiencia, los aciertos y errores, se intercambiaron ideas de mejora para el 2013. Solamente participaron dos obras locales: “El cuadro filodramático” y “Monstruos al teatro” a través del concurso de producciones locales. ¿De qué manera se podría incentivar la participación previa con mayor cantidad de obras teniendo en cuenta la existencia de varios grupos teatrales?

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