La sorpresiva muerte del padre Hernán Perez Etchepare

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” en radio Sol (FM 90,9) que conduce Emilio Grande (h.). “Necesitamos poner al diferente, a la víctima, al necesitado no en la vereda de enfrente sino en la propia, porque en definitiva somos distintos y el prejuicio no nos deja ver la riqueza que tiene cada uno en la construcción de un mundo mejor”, escribió en la columna de la revista mensual “La liturgia cotidiana” de febrero.

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Por Emilio Grande (h.).- Luego de una dolorosa enfermedad, el viernes 27 de enero último falleció el sacerdote rafaelino Hernán Pérez Etchepare a la edad de 47 años en Buenos Aires, causando hondo pesar entre sus familiares y amistades. Era una persona muy sencilla y buena, que le gustaba dialogar sobre distintos aspectos de la vida, pero con una mirada de fe, apuntando al bien común. Había realizado los estudios primarios en la ex Normal (Centenario), los secundarios en la ex Nacional (Luisa Raimondi). En nuestra ciudad, viven su madre Margarita Etchepare, sus hermanas Marcela, Andrea y Geraldina, y sus cuñados. Su papá, el doctor Manuel Perez Foulkes, ya había fallecido. Mientras estudiaba Derecho en Santa Fe Pérez Etchepare conoció a la congregación las Hijas de San Pablo y le encantó la vocación paulina, sumándose a la Congregación Sociedad de San Pablo desde 1986, donde comenzó sus estudios eclesiásticos y la formación religiosa paulina. Estudió en Córdoba y Teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile, país en el que vivió unos 6 años, siendo ordenado sacerdote en Buenos Aires en 1998. También se especializó en Relaciones Públicas y Ceremonial Empresario. En una entrevista en el suplemento “La Palabra” del diario La Opinión publicada el 16 de junio de 2009 había expresado que “comunicamos la palabra de Dios, valores y tratamos de cultivar todo lo bueno que ofrece nuestra sociedad y lo potenciamos a través de nuestras ediciones”. Actualmente, era el director de la revista mensual “La liturgia cotidiana” que incluye las lecturas de cada día con sus comentarios y un editorial firmado por el fallecido, y también tenía a su cargo la hojita de “El domingo” que se distribuye en las misas del fin de semana, entre otros servicios. En la columna editorial del mes de febrero de este año de la citada revista había titulado “Prejuicios”, señalando que “necesitamos poner al diferente, a la víctima, al necesitado no en la vereda de enfrente sino en la propia, porque en definitiva somos distintos y el prejuicio no nos deja ver la riqueza que tiene cada uno en la construcción de un mundo mejor”. Era consejero y secretario provincial de la mencionada congregación. Entre sus actividades pastorales se destacaba por su trabajo en los encuentros ecuménicos con otras confesiones, especialmente el judaísmo. Era promotor de la poesía argentina. En la misa de exequias oficiada en la capilla San Pablo en la provincia de Buenos Aires, el vicario provincial de la Sociedad de San Pablo Fernando Teseyra dijo que “todos estos años han sido un peregrinar, hemos compartido muchos sueños y esperanzas. Hernán nos enseñó a perdonar, a tener esperanza y alegría”.

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