Defender el derecho al voto y a pensar diferente

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Mitre Rafaela (FM 91,9), que conduce Emilio Grande (h.). Se debe votar a conciencia por candidatos que manifiesten su compromiso por el bien común del país por encima de los intereses sectoriales y particulares.

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Este domingo se realizan los comicios nacionales para elegir quiénes nos gobernarán en los próximos cuatro años. ¿Qué actitud vamos a tener como ciudadanos responsables? A decir verdad, nunca desde 1983 -con el retorno de la democracia- hubo tanta apatía social y tanta indiferencia en las vísperas de un recambio presidencial, como tampoco nunca los partidos políticos están tan ausentes en una puja crucial por el poder, en un contexto de la posmodernidad, la cultura de la imagen y la crisis de representación. Sin embargo, no viene mal recordar que se debe votar a conciencia por candidatos que manifiesten su compromiso por el bien común del país por encima de los intereses sectoriales y particulares, y al mismo tiempo quienes defiendan la vida desde su concepción hasta la muerte natural. El acto eleccionario exige transparencia, alejado de prácticas demagógicas y presiones indebidas como el clientelismo y la dádiva, que degradan la cultura cívica. Es obligación del ciudadano controlar la gestión del gobernante, dice el documento del Episcopado “El compromiso ciudadano y las próximas elecciones”. Las encuestas más serias establecen una diferencia de entre 20 y 25 puntos de Cristina Fernández de Kirchner sobre Elisa Carrió, con lo cual de confirmarse esta abultada tendencia tendría el tirunfo asegurado y así evitaría el ballotagge. Al respecto, la Constitución Nacional reformada en 1994 es clara: el triunfador será el que obtenga más del 45% de los votos o acumular una diferencia mayor de diez puntos sobre su inmediato adversario. La candidata oficialista tiene buena llegada en los sectores populares y especialmente en el Gran Buenos Aires donde vive la tercera parte de la población del país. Más allá de los aspectos cuestionables a su marido como presidente de estos cuatro años, sectores medios-bajos y bajos sociales piensan con la mano en el bolsillo respecto a cómo estaba hace cuatro años la Argentina cuando empezó a salir de una de las peores crisis de sus historia. En tanto, la líder de la Coalición Cívica está posicionada en los sectores medios sociales y con niveles elevados de educación. El verdadero problema de la oposición es que está fragmentada y esta situación sirve como aliada del oficialismo. ¿Qué hubiera pasado si buena parte de la oposición iría junta o habría una polarización de las dos principales candidatas a presidente? No se puede dejar de mencionar las palabras halagadoras de Cristina sobre Rafaela en el programa “A dos voces” en TN. ¿Quién niega los datos sobre la ciudad? Pero conocerá la Rafaela oculta del tránsito caótico, del dinero acorralado en las mutuales de Ben Hur y Atlético, la falta de cloacas y de otra planta depuradora, finalizar la terminal de ómnibus, entre otros aspectos. Sería más saludable que la senadora se informe bien antes de ponderar gratuitamente.

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