Un nuevo cacerolazo de la gente reclama ser escuchada por el Gobierno

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Sol Rafaela (FM 90,9) que conduce Emilio Grande (h.). Los miles de argentinos volvieron a decirle a este gobierno sectario y con rasgos autoritarios que no se puede vulnerar la Carta Magna y las leyes. ¿Cómo se entiende las declaraciones del titular de la ANSES Diego Bossio al decir que si acatan los fallos judiciales el organismo se desfinancia, pero hay plata para el fútbol y el automovilismo?

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Por Emilio Grande (h.).- El jueves pasado a la noche volvieron a realizarse manifestaciones masivas de la gente en más de un centenar de lugares en el país y en otros países lejanos como Guinea Ecuatorial y Azerbaiján, estimándose más de un millón de personas. Contó con la participación de distintos niveles sociales y generacionales, superando el anterior cacerolazo del 13 de setiembre. Como ocurriera en setiembre, fue una autoconvocatoria organizada especialmente por los jóvenes a través de las redes sociales que ciertamente superó las expectativas hasta de los más optimistas. Los ciudadanos salieron con sus cacerolas, pitos, tambores, pancartas a decir basta al gobierno nacional en forma directa -la oposición no puede mirar para el costado- con una lista de reclamos que como no a la re-reelección, frenar inseguridad, el problema de la inflación, el respeto del que piensa diferente, la defensa de la Constitución, el cierre de las importaciones, el corralito para comprar dólares, entre otros. Más allá de aisladas muestras de violencia verbal y la agresión física a un periodista de CN5, la mayoría de la gente se manifestó pacíficamente, no recibió incentivos económicos para movilizarse -como suele ocurrir cuando convocan el Gobierno nacional y el gremialismo- y tampoco produjo daños materiales. A decir verdad, estas protestas callejeras son legítimas y en la medida que la presidenta Cristina no tome nota de estos reclamos seguirán “in crescendo” porque el 54% de los votos obtenidos en octubre de 2011 no es un cheque en blanco para hacer cualquier cosa o y esta protesta también fue en contra de “vamos por todo”. Justamente, los miles de argentinos volvieron a decirle a este gobierno sectario y con rasgos autoritarios que no se puede vulnerar la Carta Magna y las leyes. ¿Cómo se entiende las declaraciones del titular de la ANSES Diego Bossio al decir que si acatan los fallos judiciales el organismo se desfinancia, pero hay plata para el fútbol y el automovilismo? Vivimos en democracia, no solamente se participa con el voto cada dos años sino también con manifestaciones callejeras como en este caso y especialmente en las distintas instituciones políticas, sociales, barriales, ONGs. ¿Cuánta gente de los que movilizaron participa en instituciones sociales, culturales, religiosas o políticas? Seguramente una minoría tiene protagonismo social y es una deuda pendiente de los argentinos porque es fácil criticar y cuestionar a los dirigentes en cualquiera de los niveles, lo más difícil es comprometerse en la medida que se puede en vecinales, comisiones de las escuelas, clubes, parroquias, partidos políticos, gremios, con propuestas concretas y generar el recambio dirigencial para que no estén siempre los mismos en el poder.

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