“Tratamos de que aprendan tenis divirtiéndose”

Expresa el profesor Sergio Ledesma quien trabaja en el club 9 de Julio desde 1983. Fue entrenador de María Emilia Salerni y Florencia Molinero quienes trascendieron las fronteras nacionales. Cuenta los detalles de un deporte competitivo que se empieza a los 5 años.

Por Marianela Petitte (Rafaela)

Compartir:

(Por Marianela Petitte).- Sergio Ledesma es profesor de tenis en la escuela del club 9 de Julio desde el año 1983 y ha tenido la oportunidad de entrenar a María Emilia Salerni y Florencia Molinero, dos de las más destacadas tenistas rafaelinas. En la entrevista afirma que hoy en día hay chicos prometedores y que el tenis femenino se encuentra en crisis. Nos habla de la actividad, el rol de la competencia y sus experiencias como entrenador: “tratamos de que los chicos aprendan divirtiéndose”. -Generalmente se suele considerar al tenis como muy competitivo. ¿Cuál es la importancia real de la competencia en este deporte? -El deporte mismo te va llevando a ser competitivo. Cuando se insertan en la competencia uno ve que los grupos son buenos. A medida que se va avanzando y los chicos van progresando haciéndose buenos jugadores, los grupos empiezan a separarse y la convivencia empieza a ser distinta. Comienzan a viajar con los entrenadores y a pasar mucho tiempo con ellos. Los entrenadores también tenemos culpa porque por ahí querés hablar con el chico y no lo dejás que comparta más tiempo con otros. Pero en general, uno ve que son grupitos de dos o tres y no llegan a ser grandes amigos entre ellos. Son muy pocos los que lo logran. Es raro ver a los mejores juntos entre ellos. Pasa en todos los niveles. -¿Cuáles son los principales valores y beneficios físicos que transmite el deporte? -Primero es importante como todo deporte. El tenis es un poquito especial porque es un deporte individual, por lo tanto la competencia se hace más fuerte. La parte de escuelita es buena, tratamos de que aprendan divirtiéndose y de a poco ir insertando en algunos torneos, lo vamos viendo. Yo creo que el tenis te crea una personalidad, en el sentido de que los chicos se arreglan solos dentro de la cancha. A algunos chicos les hace muy bien porque hay veces que su personalidad no es tan fuerte y el tenis te empieza a obligar a peleártela por la tuya, siempre manteniendo una cordura. -¿Cuáles considera que son las motivaciones que impulsan a los chicos a iniciarse en la actividad? -Hay de todo. A veces pasa que cuando los tenistas argentinos andan bien y los ven por televisión eso atrae a los chicos. Hay otros que van pasando por distintos deportes y terminan en el tenis. O también pasa que no encuentran su lugar en otro deporte y buscan el tenis, que al ser un deporte en el que se arreglan solos, les resulta mejor. Hoy por suerte está muy difundido, se ve mucho por televisión. No en el caso de tenis de mujeres, por lo que hay muy pocas nenas que empiezan. Como en otras épocas si hemos tenido jugadoras en el club, en este momento es muy poco. Y no es un problema del 9 de Julio, sino que no hay mujeres; es muy poca la cantidad que hay en el país y el nivel no es tan bueno como el que había en otro momento. Es más, en unos días se hace una reunión en Buenos Aires en la que nos convocan a los que trabajamos con el tenis femenino para ver que se puede hacer al respecto. Hoy tengo una sola nena en competición de 15 años y en la escuela no debe haber más de ocho o diez. Pero creo que una de las razones es que no se ve tenis de mujeres. -¿Cómo considera el nivel de tenis local tanto de jugadores como de escuelas? -Es bueno. Con respecto a los jugadores ahora hay una camadita de chicos que pueden llegar a jugar bien. Lo que pasa es que hoy la parte económica incide mucho, estamos hablando de viajes largos. Pero yo creo que hay algunos. Hay que acompañarlos, ellos solos no alcanzan. Tienen que tener apoyo familiar y contención porque si no es difícil. Cuando hablamos de competencia a nivel escuela los pibes vienen y se divierten, pero cuando hablamos de la otra competencia ya se hace más duro, hay muchas cosas en juego. Acá hay chicos que ya están saliendo a jugar a nivel internacional y los costos son muy altos. Aunque el chico tenga dinero ya empiezan a tener que pasar dos semanas fuera de su casa y eso cuesta. Y necesita ir un familiar, porque te hablo de chicos de 10 o 11 años que ya están empezando a viajar. El nivel es bueno, Argentina tiene muy buenas escuelas de tenis y el nivel de chicos hoy en el país de los 10 a los 14 años es bueno, hay muy buena base. Y ya los de 15 o 16 también están apareciendo. Es un deporte muy difícil para meterse y después vienen los otros problemas que es cuando tenés que salir a jugar a Europa. Hablamos de costos muy altos, cada vez que te vas a Europa son 5 o 6 semanas. Y esa también es la parte del tenis donde hay muchos chicos que empiezan a descubrir otra cosa. No quieren estar fuera de la casa, entonces eso también es un poco el “colador” que tiene el tenis. Porque hay muchos jugadores buenos que por ahí empiezan a ver que esa vida no les gusta. Es una vida de viajes y hoteles. Pero el nivel de competencia es bueno, siempre aparecen jugadores. Hay tiempos en que parece que no hay nada y de golpe te aparecen dos o tres y hay que entrenarlos y ver que se puede hacer. -Usted entrenó a María Emilia Salerni y Florencia Molinero. ¿Qué siente como profesor y como parte de la institución que vio crecer a dos de las más destacadas tenistas rafaelinas? -A María Emilia yo la conocí en un torneo. Estando en un torneo me llama el papá y me dice: “te tengo que contar algo, la Tata está embarazada”. Y era la Pitu, así que la conozco desde que estaba en la panza. En ese momento yo entrenaba a las dos hermanas de ella que jugaban muy bien, así que mirá si la conozco. Y cuando Pitu tenía 3 o 4 años una de las hermanas venía a entrenar y no tenía con quien dejarla así que la traía. En cada viaje con la hermana viajaba ella. Fue importante porque crecimos juntos. Yo a veces pienso “que locura, darme una nena a los 10 años y llevármela a Buenos Aires, o a los 11 años irnos a Estados Unidos”. Entonces fuimos creciendo juntos, estuvimos 14 años, Pitu logró todo lo que logró y después por cuestiones de la vida nos toco separarnos. Pero tenemos una relación bárbara. Y con Florencia también, vino de chiquita. Con ella tampoco tuve dudas, tenían algo especial. Tienen algo especial los chicos. A mí como entrenador me resultó un poquito más fácil porque yo ya había hecho ese camino con María Emilia. Pero también, Florencia estuvo acá hasta los 14 o 15 años y después se fue a Buenos Aires. Ahora hará un año y medio atrás vino y la acompañé a una gira a Europa. Es decir, también tenemos una relación bárbara. Después llegó Paula Ormaechea, una chiquita de Sunchales que estuvo durante dos años y después también decidió radicarse en Buenos Aires. Yo sentí que la ayudé en una parte de su carrera, pero nunca la sentí mía total. En cambio, las otras dos si: mías. Y yo creo que también les serví a ellas. Fueron muy buenas. Florencia que vive en Rafaela cuando tiene un espacio viene al club. A veces trae raquetas para los chicos. Quedó todo muy bien, tanto con ellas como con las familias. Y yo contento. El club creo que también, a pesar de que el tenis es una actividad que está media separada, es como un mundo aparte. Pero bueno, una actividad que se mantiene hace 30 años es señal de que no se hicieron tan mal las cosas. Así que bien, y acá a nivel club yo sé que en el momento impactó, cayó bien y a la gente le gustó. Yo creo que cometimos el error de nunca juntarlas y armar una exhibición o hacer algo así. -¿Cuál es la edad propicia para iniciarse en el tenis? -Nosotros seguimos tomando después de los 5 años. Yo tengo a mi socio Pablo Giacobino que sostiene esa edad. El chico tiene que haber pasado algunas etapas, tiene que estar acostumbrado a estar en el jardín. Antes de los 5 años los chicos agarran la raqueta y pegan, no tienen desarrollada la capacidad. En otros lugares están tomando de 4, pero nosotros seguimos con la misma. Años atrás tomábamos de 6, pero los chicos vienen cada vez más vivos. Así que lo cambiamos a 5 años, que yo creo que es una buena edad para empezar. Creo que los únicos que tuvimos de 4 años son Molinero y Salerni. Si tienen que jugar bien van a jugar bien. El chico empieza a tener competencia a los 8 años así que tiene tres años para aprender y ver si puede jugar o no. Después cada uno ve el nivel que tiene. -¿Cuáles son los requisitos para poder practicar el deporte? -Hay que ser socio del club y abonar una cuota deportiva a los profesores ya que la actividad no está financiada. El club nos otorga el espacio para trabajar y nosotros pagamos un alquiler. Pero el único requisito es ser socio del club. -¿Cuáles son los días y horarios de práctica? -Acá estamos todos los días. De lunes a viernes por la mañana estamos desde las 10 hasta las 11:30 más o menos, y a la tarde a partir de las 15 hasta las 19 horas, menos los feriados.

La autora es pasante en la UCSE DAR en el club 9 de Julio de Rafaela.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*