La gestión internacional: nuevos desafíos

La gestión externa es un ejercicio cotidiano para diversos actores e instituciones que exige un mayor involucramiento ciudadano. El desafío más importante es lograr que comencemos a pensar y discutir entre todos cuál es el lugar que queremos que ocupe nuestra ciudad en el escenario internacional.

Por Tatiana Santori (Rafaela)

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La emergencia del mundo globalizado nos exige permanentemente flexibilidad para adaptarnos a los cambios, algunos ya vistos como obstáculos que han sido superados y otros, presentes bajo la forma de nuevos desafíos. Es precisamente a esto último a lo que voy a hacer referencia. Una de las consecuencias de la globalización es un proceso de creciente descentralización de los Estados, a partir de lo cual, comienzan a cobrar un mayor protagonismo nuevos actores en el escenario internacional, que erosionan la vigencia del modelo westfaliano en las Relaciones Internacionales. Es a partir de los Tratados de Westfalia donde podemos mencionar la aparición del Estado Nación, entendido en términos modernos. Estos Tratados firmados en 1648, ponen fin a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) y afirman por primera vez la igualdad jurídica de los Estados, basada en la soberanía e independencia de los mismos. En décadas pasadas, las Relaciones Internacionales eran concebidas como un “nicho” donde sólo el Estado Nación, en el sentido westfaliano, podía tener injerencia. No obstante, gracias a la Globalización, los márgenes de acción de los actores subnacionales en asuntos externos se ampliaron notablemente en áreas diversas como la económica, la ambiental, la cultural, la educativa y la social. A partir de allí, y de manera paulatina, se comienzan a profundizar sus relaciones exteriores, logrando cierta autonomía respecto de los gobiernos centrales. De manera paralela a lo acontecido en la arena internacional, existió un cambio en los gobiernos nacionales y locales que estuvieron enmarcados jurídicamente en la Reforma constitucional realizada en 1994, tras la incorporación del Artículo 124. Del mismo se desprende que las acciones internacionales de los gobiernos subnacionales pueden desarrollarse coordinadamente o en concurrencia con la política exterior de la Nación pero nunca ser opuesta a la misma. En virtud de dicho artículo, las provincias argentinas poseen la capacidad de crear regiones y establecer acuerdos internacionales siempre que estos sean compatibles con la política exterior de la Nación y no afecten las capacidades delegadas al gobierno federal o el erario público. La importancia de este artículo de la Constitución Nacional radica en que representa el marco legal en el cual se desempeña el accionar internacional de los “nuevos actores internacionales”. Estos comprenden de aquí en más, además de los Estados Nación y los Organismos Internacionales, las regiones subnacionales, las autoridades locales y las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). Tras estos acontecimientos, varios desafíos tenemos por delante. El primero, radica en que los actores subnacionales, y, fundamentalmente, los gobiernos locales, comiencen a tejer estrategias que garanticen una verdadera “gestión internacional”. Aquí se ubica la importancia de contar con planes estratégicos que coloquen en la agenda pública estos temas que, si bien aún lejanos de la discusión ciudadana, son de gran relevancia para definir el destino de la ciudad. En este sentido, desde las esferas gubernamentales es preciso que se comience a pensar en la importancia de construir planes estratégicos para definir un accionar internacional con objetivos claros y precisos, que doten a la ciudad de reconocimiento y prestigio, para que, a través de la creciente interrelación con otros países, se puedan obtener recursos de diverso tipo que contribuyan al desarrollo local. El segundo, se vincula con la necesidad de cambiar la actitud pasiva de los ciudadanos respecto a las vinculaciones internacionales. Es importante que la ciudadanía comience a involucrarse en estas temáticas, puesto que la gestión externa es también una política pública y, como tal, comprende la utilización de recursos que se obtienen gracias al aporte de los contribuyentes. Una de las características de la Globalización es que nos acerca a aquello que alguna vez pensamos como lejano. Hoy, la gestión externa es un ejercicio cotidiano para diversos actores e instituciones que exige un mayor involucramiento ciudadano. El tercer desafío, y, sin duda, el más importante es lograr que comencemos a pensar y discutir entre todos cuál es el lugar que queremos que ocupe nuestra ciudad en el escenario internacional.

Tatiana Santori. Columnista de la Revista Síntesis Mundial. Miembro de la Cámara de Especialistas en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (CeCPRI) del CCIRR.

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