Interrogantes en tres años de Kirchner

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Horizonte (FM 99,5) de Rafaela, que conduce Emilio Grande (h.).

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Por más que se mantengan altos índices de popularidad que le permiten la posibilidad cierta de una futura reelección en 2007, el gobierno de Kirchner tiene muchos interrogantes para analizar al cumplirse el tercer año como presidente. Hay que destacar el crecimiento de la economía al 9% que fue posible a condiciones internacionales que beneficiaron a la Argentina como el incremento de la soja, bajo la conducción de Lavagna hasta fines del 2005; la renegociación de la deuda pública con los acreedores privados; los esfuerzos por mantener un nivel de superávit fiscal; la ley de financiamiento educativo que prevé un 6% del presupuesto para el 2010; bajó la desocupación y la pobreza pero sigue habiendo niveles escandalosos y por eso hace falta una urgente distribución de las riquezas. Sin embargo, está el fantasma de la inflación que no se resolverá con controles de precios como en el caso de la carne y las “apretadas” de funcionarios como Guillermo Moreno contra los empresarios. Esto se resuelve con una adecuada política monetaria, evitar el aumento del gasto público y señales favorables a inversiones productivas como son la energía y el gas que escasean en períodos de frío como en esta época del año.
Al mismo tiempo, Kichner se enfrentó con casi todos los actores sociales desde los empresarios al echarles la culpa de gran parte de los males del país, pasando por los militares, la Iglesia Católica, los productores agropecuarios hasta los periodistas. Lo grave es que el que no piensa como el Presidente es marginado y censurado, basta recordar lo que pasó hace unos días con la diputada Alarcón, y no concede entrevistas y conferencias de prensa, seguramente por temor a no recibir críticas. No se puede dejar de mencionar la cultura “piquetera” en todo el país fomentada por la deliberada pasividad del gobierno nacional ante los ilegales cortes de ruta y de calles por diversos grupos que reclaman beneficios sectoriales, con casos emblemáticos con la muerte de un policía en Las Heras (Santa Cruz) y en Gualeguaychú. La caprichosa lectura de los trágicos hechos de la década del 70 no ha permitido avanzar hacia la necesaria superación de los desencuentros del pasado y así no han cicatrizado las heridas: sigue la intolerancia en los sectores de izquierda y también en algunos sectores de los militares. La Justicia es el ámbito del reclamo. A pesar de ser más independiente que con Menem, la falta de cobertura de las dos vacantes producidas por la Corte Suprema y la desafortunada reforma del Consejo de la Magistratura dejan traslucir que el poder político quiere seguir manejando la Justicia. Se observa una errática política exterior con excesos de personalismo, complicidad con el gobierno cubano y acercamiento con el venezolano Hugo Chávez, el conflicto con Uruguay por las papeleras en Fray Bentos y la suspensión de las exportaciones de carne (se anunció que esa medida se levantará a medias). Ahora Kirchner convocó a un gobierno plural, pero se requieren más hechos que anuncios: diálogo con la oposición, construcción de políticas de Estado, respeto de la división de poderes y mejor calidad institucional. ¿O su proyecto plural busca la cooptación de dirigentes de otros partidos?

Emilio Grande (h.)

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