Comida de camaradería con Horacio Sanguinetti en ADEPA

El rector de Colegio Nacional Buenos Aires habló de la educación, cuestionó la Ley Federal y reclamó de la sociedad y de los padres un mayor compromiso.

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Horacio Sanguinetti, rector del Colegio Nacional Buenos Aires, señaló que los principales problemas que enfrenta la educación en el país son consecuencia de “una Ley Federal desastrosa”, porque “no contempla el aumento de los presupuestos ni modificaciones en los planes de estudio”, al disertar ante un grupo de editores de diarios. Sanguinetti fue el orador invitado a la cena mensual de ADEPA que se realizó anoche, jueves, en el Salón Pur Sang, de Avenida Quintana 191, en Buenos Aires. En la presentación, el presidente de ADEPA, Gustavo Víttori, señaló que “para nuestra institución la educación es un tema central y el invitado es un educador que no hace demagogia y que a los alumnos les marca el camino”. “En un país que trata de nivelar hacia abajo, Horacio Sanguinetti habla de exigencias y nivela hacia arriba”, destacó Víttori en su presentación. “Los diarios tienen una comprensible y legítima preocupación por los niveles educativos del país que se han visto tan degradados en las últimas décadas, porque la mayoría de los diarios asociados en ADEPA han participado desde siempre en la institucionalidad democrática del país y nacieron al calor de la Ley del Sufragio Universal y de la experiencia democrática en la Argentina”, resaltó Víttori. “Hay entonces –agregó el presidente de ADEPA- una doble preocupación, porque la perdida de valores educativos priva al país de ciudadanos plenos y priva a los diarios de lectores”. Sanguinetti dijo que “vivimos una crisis monumental en la educación” y señaló como responsable a “una pedagoga que fue autora de la Ley Federal que, desde hacía diecisiete años, no estaba al frente de un aula”. “Para la reforma de la Ley que está prevista en octubre debemos estar atentos para que no resulte peor que la anterior”, alertó y propuso Sanguinetti. El rector del Colegio Nacional reconoció que los gobernantes siempre manifestaron públicamente su interés por mejorar la educación, “salvo uno, que fue (Juan Manuel de) Rosas –recordó- quien consideraba que al pueblo no había que obligarlo a estudiar”. Entre “los errores fundamentales” que se cometieron en la educación, Sanguinetti señaló en primer término la transferencia de las escuelas primarias nacionales a las provincias en la época de la dictadura militar. “Después –subrayó- se jubiló de oficio a todos los docentes, mujeres de 58 y hombres de 60 años. Así se descabezó lo mejor de la educación, se fue gente con gran experiencia, algunos irremplazables”. “Luego –prosiguió Sanguinetti- se hizo la transferencia de las escuelas secundarias, sin apoyo, sin consenso, forzadamente, sin un claro programa de acción. Finalmente el Ministerio de Educación de la Nación no tiene un solo colegio, por lo que no tiene ningún poder de decisión”, aseveró. “Yo les vengo diciendo a cada ministro de Educación, desde hace muchos años, que vuelvan a crear colegios, por lo menos uno en cada capital, que produzcan un efecto ejemplificador en cada provincia. Que además, únicamente nuestro sistema se arregla con una fuerte política de Estado, un fuerte shock educativo que venga del gobierno nacional, más que de las provincias porque lamentablemente no todas tienen el mismo interés ni la misma capacidad ni la misma voluntad de privilegiar la educación”, señaló Sanguinetti. “Hay una gran cantidad de niños que abandonan la escolaridad porque tienen que trabajar o porque no hay una mística como había a favor de la escuela. Una causa de la crisis educativa es la desidia de muchos poderosos –opinó el rector del Colegio Nacional- que no se han interesado por el problema y otra es la propia pedagogía que dice que no se puede sancionar ni premiar a los alumnos”. “Desde luego –agregó- en la escuela hay que conversar, dialogar, convencer, pero al fondo de todo tienen que haber un proceso con una cierta posibilidad sancionatoria, porque sino el ser humano no funciona”. Horacio Sanguinetti dijo que para tratar “esta grave enfermedad social, en primer lugar hay que aumentar los presupuestos educativos, empezando por las escuelas primarias y haciendo hincapié en las escuelas pobres”. También destacó que “el mundo va a ser de los países que hayan privilegiado la inteligencia, la educación y la cultura”.
“Los presupuestos –dijo el orador- no son solo para los sueldos de los docentes sino también para el mantenimiento de los edificios que están, realmente, en un estado desastroso”. Respecto de la formación de los maestros, Sanguinetti dijo que “el docente perdió la mística que tenían en las escuelas normales” y recordó las palabras del presidente Néstor Kirchner cuando asumió de que impulsaría la educación pública. “Pero después –agregó- “no hemos visto acciones muy esforzadas, aunque se han sancionado algunas leyes y una de ellas es la Ley de Financiamiento Educativo que tiene una buena intención, pero la propuesta de aumento de sueldos para los docentes no alcanza al 6 % de PBI. Los docentes tienen derecho a un sueldo digno”, enfatizó. Sanguinetti se refirió al EGB y al Polimodal como “palabras crípticas que parecen inventadas por un espíritu protervo. En cambio la primaria y secundaria todo el mundo las entiende. Y –remarcó – el resultado fue que los alumnos cuando terminan el segundo ciclo, de seis años, ya tienen un certificado y se van de la escuela”. Al referirse a las carreras docentes, Sanguinetti dijo que “muchos no la estudian por vocación sino por la posibilidad de tener un sueldo reducido pero seguro”. Respecto a la capacitación, calificó a los programas de estudio como “insuficientes” y que por ese motivo deben realizar, una vez egresados, cursos que generalmente organizan los sindicatos que son pagos y que representan “una farsa descomunal”. Propuso que, por el contrario, se les de una buena formación en la carrera y que después realicen algunos cursos gratuitos de capacitación. El rector del Colegio Nacional también se refirió a la necesidad de cambiar el enfoque social y que “a los hijos hay que acompañarlos y evitar eso de solidarizarse con el niño cuando no corresponde” y recordó, como ejemplo, el caso de una madre que mató a una docente. “Los jueguitos para los chicos son una adicción. El Estado debería organizar programas educativos en determinadas bandas horarias en la televisión, evitando la politización, y obligarlos a verlos”, propuso el invitado de ADEPA. Ante la pregunta acerca del permiso que otorgarán las escuelas para que los alumnos puedan ver los partidos de la selección argentina durante el mundial de fútbol, Sanguinetti respondió que en el Colegio Nacional Buenos Aires no habrá ningún televisor para ver los partidos y que tampoco ha sido solicitado por los alumnos. Varios editores consultaron al orador por la situación de la Universidad Nacional y Horacio Sanguinetti respondió que “por algún motivo medio milagroso sigue siendo la mejor universidad del país y entre las mejores de Latinoamérica”. Respecto a la crisis institucional de la Universidad Nacional de Buenos Aires dijo que “no se explica como estos grupos históricos de luchas estudiantiles hoy manejan desde la FUBA (Federación Universitaria) al menos 2 millones de pesos por la venta de fotocopias”. Sanguinetti no ocultó su preocupación ante la indefinición de la crisis política en la Universidad Nacional de Buenos Aires. “Ya se ha dado un paso –dijo- al designar el vicerrector (Aníbal Franco) y aunque hasta el momento se mantuvo al margen, es de esperar que no haya una intervención por parte del Gobierno Nacional”, concluyó.

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