“Ante la crisis vocacional, la gran acción es el testimonio”

Así afirmó monseñor Estanislao Karlic de 79 años. Estuvo en el Sínodo de Obispos en Roma del que participaron 256 representantes de distintos lugares. El tema central fue la eucaristía fuente y culmen de la vida y la misión de la Iglesia.

Por Emilio Grande (h.)

Compartir:

Recientemente, se realizó en la ciudad de Roma el Sínodo de los Obispos con la participación de 256 representantes de las distintas conferencias episcopales del mundo, entre ellos tres argentinos: Jorge Bergoglio (arzobispo de Buenos Aires), José María Arancibia (de Mendoza) y Estanislao Karlic (arzobispo emérito de Paraná). “El tema central fue la eucaristía fuente y culmen de la vida y la misión de la Iglesia. Ha sido desarrollado con mucho interés de todos los obispos”. Así expresó monseñor Karlic en una entrevista telefónica con este cronista. Al cumplir los 75 años había presentado la renuncia al entonces papa Juan Pablo II y eligió vivir en el seminario arquidiocesano “Nuestra Señora del Cenáculo” de Paraná. Había sido uno de los redactores del catecismo de la Iglesia Católica en la década de 1990. Y agregó: “La importancia del tema no tanto por su contenido teológico que está muy desarrollado y ha tenido muchas contribuciones de Juan Pablo II sino porque se quería tener ideas pastorales para que pudiera ser vivida la eucaristía como centro de la vida y de la misión de la Iglesia. Ha quedado consignado en el mensaje final de los padres sinodales y en las proposiciones al Santo Padre, para que la celebración sea muy bien desarrollada, el misterio sea manifestado por su profundidad y belleza, y que constituya el centro de la vida de la Iglesia. Se recordó lo que decían los mártires de los primeros siglos: «no podemos vivir sin el día domingo en la participación del sacramento de la eucaristía, la misa y la comunión». Se insistió en el domingo como día central de la vida de la Iglesia, que reconstituye el corazón de los celebrantes, que son todos los miembros de la Iglesia presididos por el sacerdote. También se subrayó la verdadera presencia del Señor en la eucaristía, aún después de haber celebrado cuando se reserva el santísimo en el sagrario. Por eso el cuidado de poner el sagrario en un lugar que esté al alcance de los miembros de la Iglesia cuando van durante el día a hacer alguna visita. También se pidió favorecer la adoración del santísimo sacramento, siendo una de las manifestaciones más lindas. El presidente de la Comisión Episcopal de México dijo que en su país hay cinco millones de hombres que se comprometen a la adoración nocturna una vez al mes”. Mencionó que en las congregaciones generales -reuniones- estuvieron presentes también Benedicto XVI, auditores, invitados, hermanos y delegados fraternos ortodoxos y protestantes. -¿Cuáles fueron los problemas comunes de los participantes ante las distintas realidades y culturas presentes? -El problema fundamental es descubrir sin Dios presente en la eucaristía no podemos ser fieles al evangelio. Apareció la escasez de sacerdotes en algunos lugares como América latina y en otros la abundancia por ejemplo en la India y en México. También se discutieron los clásicos problemas: por qué la Iglesia latina no se deja que haya sacerdotes casados, por qué no se da más participación a los no católicos aún en la comunión, por qué no se deja participar de la eucaristía a los divorciados y vueltos a casar. Se los trató con mucha libertad y se respondió con la doctrina de la Iglesia. -Ante la crisis de vocaciones, ¿qué pastoral se implementará? -La gran acción es el testimonio, la proposición de la vocación para el gran misterio de la eucaristía y el servicio pastoral, que es ser pastor de su pueblo con la verdad, claridad, la humildad y el testimonio, sin desconocer las fallas que hemos tenido y tenemos. En esos días del sínodo estuvo la beatificación del obispo de Alemania Von Galen, opositor fuerte en contra del nazismo, y la canonización del padre Hurtado chileno por su amor a Dios y generosa y alegre actividad a favor de los pobres. También el testimonio de los 7 mártires de Argelia que fueron degollados. -¿De qué manera se analizó la crisis familiar? -La crisis familiar por los problemas contemporáneos de secularización, pero también recordando los problemas tan fuertes que existen en ciertos países por la poligamia. Ciertamente, la conversión exige una visión de la vida matrimonial y un abandono de costumbres fuertes en un momento muy difícil que la Iglesia lo sigue afrontando: el mensaje es el misterio de Dios, de la vida nueva de Jesús que trae renuncias a otros modos de ver y actuar a través del impulso de la gracia. -Se mantiene la prohibición de comulgar a los divorciados vueltos a casar. -La actitud es clara: Dios los sigue llamando y amando, tenemos que tener la misma actitud que Cristo tiene con nosotros; diariamente nos está llamando a una respuesta y ese amor tenemos que volcarlo a ellos para que juntos con nosotros podamos identificarnos con su conducta y eso exige cierta renuncia; si no se da esa renuncia la eucaristía sería una falsedad como dice Santo Tomás. -¿Se abordó lo socioeconómico? -Por sí mismo no, pero es evidente que está siempre presente en la eucaristía, aún en las conversaciones entre nosotros. Hablamos de esto con un obispo español que la colecta como símbolo de compartir los bienes en la celebración eucarística fuera un momento de mucha importancia. Jesús hace presente su sacrificio pero por ese amor tenemos que servir a los demás y compartir nuestros bienes, vidas, preocupaciones. Por eso hay que amar a Dios y al prójimo. Bergoglio

La semana próxima se elegirán las nuevas autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina. “Voy a estar presente los primeros días y voy a pedir al Señor para que tengamos una comisión que sirva a la pastoral de toda Argentina. Yo no puedo votar como emérito”, dijo Karlic de 79 años. ¿Será Bergoglio el nuevo presidente? “Dios dirá”, contestó, con una sonrisa.

Emilio Grande (h.)

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*