Viejos problemas sin soluciones

Hay insensibilidad inentendible al no tomar alguna determinación con respecto al escalofriante balance de las 8.000 personas muertas en accidentes viales.

Por Emilio J. Grande (Rafaela)

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Pensando en los temas a los que aludirá el título de esta nota de obras públicas imprescindibles y que no se ejecutan con el paso de los años, asoma en la mente aquello de las autoridades nacionales, provinciales o municipales: ¿no podrán, no sabrán, serán ineptas, irresponsables, insensibles?… La conclusión es ineludible: es por alguna de esas razones o la suma de ellas. Al menos hay insensibilidad inentendible al no tomar alguna determinación con respecto al escalofriante balance de las 8.000 personas muertas en accidentes viales en cada uno de los últimos años y que este 2009 no será excepción, atentos al reciente informe publicado en este diario de la Asociación Civil Luchemos por la Vida: entre el 1 de enero y el 30 de setiembre hubo 6.000 víctimas fatales en accidentes de tránsito viales (521 en la provincia de Santa Fe, 31 en el departamento Castellanos). La mayoría, personas en actividad y muchos niños. Y no olvidar los heridos con discapacidades físicas por el resto de sus vidas y las cuantiosas pérdidas materiales. Para disminuir las consecuencias de este tremendo problema ¿qué hicieron ex gobernantes y los actuales?, casi nada excepción hecha de los de la provincia de San Luis con la construcción de varios cientos de kilómetros de autopistas iluminadas, obra financiada con recursos propios de los puntanos. A nivel nacional existe un proyecto privado copiado de otros países para que el Estado construya autopistas inteligentes sin costo, financiadas con un ínfimo impuesto por litro de combustible. Nada se hace y mientras la Argentina lidera el ranking de muertos por accidentes viales en otros países con mayores poblaciones y parques de automotores las estadísticas muestran cifras muy bajas.

ACUEDUCTOS De este tema la responsabilidad es de las autoridades provinciales. Cuántos años –decenas- con creciente escasez de agua potable. Por fin en los últimos tiempos se alentó la expectativa de solución con el anuncio de proyectos de acueductos, paso del que no se produjeron avances. Al asumir el gobierno de Binner se anunció la necesidad de una corrección de las propuestas antes de licitarlas, pero se avecina otro verano y Rafaela y otras ciudades y pueblos santafesinos seguirán padeciendo sed. En el aspecto económico de esa obra resulta inexplicable tanta demora teniendo en cuenta que la provincia de Santa Fe es una inmensa llanura y el tendido de acueductos demanda inversiones muy inferiores a las necesarias donde su construcción ya se ejecutó en terrenos montañosos.

JUBILACIONES De éstas la responsabilidad total y absoluta es de las autoridades nacionales. Las actuales se jactan de ser las que en pocos años otorgaron más aumentos a los haberes mensuales, pero sin embargo los montos están muy lejos de actualizarse con los ajustes dictados por la Corte Suprema de Justicia que actuó en consonancia con lo que establece la Constitución. Pero el Gobierno de los Kirchner fiel a su estilo autoritario se mofa de la Justicia y disponiendo de los fondos capturados a las AFJP, en lugar de mejorar razonable y humanamente el haber mínimo inferior a los 900 pesos que afecta a casi el 75% de los más de 5 millones de jubilados, hace que el ANSES sea el organismo que financia al Estado para asistir a fábricas con problemas, hacer accesible la compra de electrodomésticos, automóviles, heladeras, bicicletas y lanzar planes sociales, éstos sin dudas muy necesarios pero con otros dineros, de ninguna manera con los pertenecientes a los jubilados y que se los mezquinan.

RADIOTERAPIA Otra polémica e inentendible cuestión. Antes de construir un nuevo hospital que se amplíe el existente teniendo espacios disponibles. Y como soñar no cuesta nada del Centro Cívico se olvide que sin él se puede vivir no así por otras necesidades como los citados acueductos. Y qué decir o no decir del Equipo de Radioterapia. Prácticamente se acariciaba su realidad, pero dinero para gastos superfluos dispone la Provincia, no en cambio para dotar a Rafaela de ese instrumento vital para la salud de cientos de pacientes de esta ciudad y zona que para su tratamiento deben trasladarse a Santa Fe u otros centros con lo que eso penosamente implica de incomodidad física y económica.

Por Emilio J. Grande

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