“Un trabajo que nos libre de determinados males”

Por Emilio Grande (h.).- Destacó el párroco de la Catedral Alejandro Mugna en la fiesta de San Cayetano. “Estamos en un mundo rico en violencia, la confrontación, la inseguridad; en un mundo desigual hasta el escándalo de la miseria”, denunció. “En el evangelio de hoy (por ayer), Jesús dice busquen el reino de Dios y lo demás les será por añadidura. Nos invita a poner el corazón en aquel reino de Dios que él nos ofrece porque donde está el tesoro y ahí está nuestro corazón, no esconder este tesoro con otras cosas que son menos valiosas”, expresó en la tarde de ayer Alejandro Mugna, párroco de la Catedral San Rafael y vicario general de la diócesis de Rafaela, durante la homilía en la fiesta de San Cayetano. En total hubo cinco misas para atender la asistencia de miles de fieles de distintos lugares de nuestra ciudad y de otras localidades vecinas, en el templo homónimo ubicado en el barrio Amancay. No quedó nada de lo que pusieron a la venta: 50 pollos, 600 docenas de pastelitos, 200 docenas de empanadas, tortas fritas (75 kg de harina), cuya recaudación se destinará a la reparación y ampliación de los templos de la parroquia, salas de catequesis y casa de los sacerdotes. También se ofreció elementos de santería y Cáritas con una feria de ropa usada mediante el trueque de alimentos no perecederos, que se destinarán a las 40 familias ubicadas en la Villa del Sur, detrás del cementerio municipal, según informaron a este cronista. Y Mugna agregó: “Cuando en nuestro país celebramos a San Cayetano hay tres cosas que siempre le pedimos: paz, pan y trabajo, adquieren siempre un significado nuevo de acuerdo a la realidad de cada uno, la sociedad y el mundo en que vivimos; la realidad de nuestro país al que amamos y a veces vemos sufrir y sufrimos en él porque somos parte viva de este pueblo de Dios que peregrina en Argentina”. Más adelante, Alejandro dijo que “pedirle a Dios paz es mucho y es profundamente significativo porque estamos en un mundo rico en violencia, la confrontación, la inseguridad parece primar por encima de otras cosas. Pedimos al Señor la paz, que alivie a los que más sufren, que dé respiro a las familias y que les recuerde a todos los argentinos que se puede vivir mejor, porque la historia de nuestra patria habla de que los grandes momentos fueron de paz, siempre con dolores, con luchas, con cosas a superar”. En otro momento de su sermón, señaló: “queremos pedirle a Dios pan, en un mundo desigual hasta el escándalo de la miseria porque significa falta de pan concreto a muchos hermanos, que nos devuelva la fuerza a los hambrientos, que alimente e incluya a los que están marginados y permita a las familias compartir la mesa con alegría y sencillez; cuantas veces las familias no pueden compartir la mesa porque los horarios de trabajo no se lo permiten, porque buscar el pan significa a veces estar muchas más horas de lo que uno quisiera fuera de casa y otras veces no es posible porque hay poco para poner en la mesa; nos parece demasiado lejano pero en muchas familias es una realidad. También tengamos la posibilidad de poder brindar el pan a otro, salir al encuentro del hermano, que no pregunta al otro por qué lo pide sino va al encuentro de una necesidad”. También Mugna abordó el trabajo: “queremos pedir a San Cayetano trabajo, el Señor no abandona al que se esfuerza, en medio de la pobreza y el fracaso muchos hicieron de su trabajo honesto su seguridad y construyeron su dignidad. Un trabajo que nos libre de determinados males: el desempleo que angustia y paraliza, trae la desesperación, el desaliento y la desunión; que nos libre del salario injusto que entristece, a veces rebela y lleva al rencor; que nos libre de un mal que a veces nos aqueja fuerte el querer vivir sin trabajar, hunde a las sociedades y los países en la ruina de los oportunistas que sacan provecho. Que el trabajo no nos atrape de tal manera que se convierta en nuestro único tesoro, a veces valoramos tanto el trabajo que lo hacemos casi un ídolo, perder la posibilidad de mirar, contemplar y respetar al otro”.

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