Tiempos difíciles: ¿sabemos de qué lado estamos?

Por Alicia Riberi.- Me he tomado tiempo para observar y analizar el comportamiento de las personas en mi comunidad querida de Rafaela.  El mundo no pareciera haber perdido la cordura, la ha perdido.

Las personas se pelean en la calle por cualquier cosa, por un lugar en la fila, porque un bocinazo, por una mirada más o menos dura, por una mala contestación, por un barbijo, por un centímetro más o menos de distancia y me pregunto,  qué cambió en estos últimos años, que hay tanta agresividad.

Es cierto que estamos en tiempo de pandemia, pero no significa que tengamos que sembrar terror en las personas ya que el miedo, crea pánicos, baja las defensas y nos lleva a actuar muy mal. Cada cual sabe cómo cuidarse para no contraer la enfermedad y el que no quiera cuidarse tendrá que hacerse cargo y aceptar las consecuencias para él o ella y su familia. No podemos poner un policía en cada casa, ni en cada negocio, ni en  cada rincón del mundo. El que quiera hacer trampa, la seguirá haciendo, porque está en su ADN.

En cuanto a ideologías políticas, cada uno con la suya, pero no puede ser que se rompan amistades, familias por apoyar a quienes apenas conocemos, respetemos que cada persona pueda pensar y elegir lo que quiera, siempre que se haga responsable de sus actos.

Cuando uno se expresa en las redes sociales debe hacerse cargo de lo que escribe, porque muchas veces, tiempo después podemos tener un gran dolor de cabeza, por no haber pensado primero.

Si de familia hablamos, vemos los innumerables conflictos familiares que hay…¿y eso por qué? Porque perdimos el norte y  aunque un sinnúmero se  nieguen  a ser creyentes, los mandamientos, nos dan pistas muy valiosas: amar a Dios sobre todas las cosas, honrar padre y madre, no robar, no matar, no levantar falso testimonio, ni mentir….¿y?  ¿Marcan o no pistas valiosas?, al menos determinaban límites que hoy no existen y se trasgreden continuamente, se perdió la autoridad, porque tal vez, dar ejemplos, represente renunciar  a cosas que hoy los adultos no quieren obviar.

Pareciera que ninguno de nosotros o al menos muchos, no sabemos aún definir, de qué lado estamos, si del de la cordura y la responsabilidad o del todo vale sin asumir consecuencias.

El día que vislumbremos, que nadie es perfecto, que todos podemos cambiar y convertirnos, que ser diferente no es un delito, que buscar consensos es de gente inteligente y no de ignorantes y finalmente cuando descubramos que Dios creó un mundo hermoso y perfecto y el hombre con su necesidad de desafiar el poder de Dios o de querer ser Dios, lo fue destruyendo y convirtiendo en un habitad para unos pocos y trató de expulsar a muchísimos, será tarde, porque habremos desatado la ira del Todopoderoso, que hizo todo para bien y el hombre no lo  entendió y lo desafió. ¿No llegó el momento de que definamos de qué lado estamos?

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