Santa Cruz, el lado oscuro de Kirchner

¿Es Kirchner ideológicamente el que habla o el que hace? Los acontecimientos ocurridos en Santa Cruz, su provincia, empiezan a despejar estas incógnitas.

Por María Herminia Grande

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Siempre, en algún momento, la realidad se muestra. ¿Es Kirchner un hombre de centroizquierda o de centroderecha? . ¿Es Kirchner un demócrata o un autoritario?. ¿Un defensor confeso de los derechos humanos o un hábil de la política de los derechos humanos? ¿Es Kirchner, ideológicamente, el que habla o el que hace?. Los acontecimientos de Santa Cruz empiezan a despejar estas incógnitas. ¿A cuál Kirchner “compran” los argentinos cuando las encuestas le otorgan un 60% de aceptación?. ¿Qué Kirchner actuó cuando los sucesos en Las Heras terminaron con la muerte del oficial Sayago?. ¿Fue el mismo Kirchner ante la muerte del maestro neuquino Fuentealba? ¿Qué Kirchner aflora cuando asambleistas de Gualeguaychú cortan casi initerrumpidamente la ruta internacional? ¿Qué Kirchner aparece cuando decide el traslado de efectivos de Gendarmería a Santa Cruz?. Hay un Kirchner que jura frente a los atriles “nunca reprimiré” y hay otro Kirchner que enfundándose, como sucedió esta semana, en el traje del ya ex gobernador de Santa Cruz Carlos Sancho, con su decisión, deja un saldo de once heridos. Hay un Kirchner que acumula poder casi enfermizamente, y hay otro Kirchner que lo dilapida a la misma velocidad de sus propias torpezas. Hay un Kirchner que jura no negociar mientras existan medidas de fuerza, y hay otro Kirchner que maneja la legislatura santacruceña para convertir a Daniel Peralta, un negociador sindicalista, más peronista que kirchnerista, en gobernante. Hay un Kirchner que lideró durante quince años el poder en Santa Cruz y que en los últimos doce meses debió “renunciar” a dos hombres de su confianza puestos a gobernar y recurrir hoy a quien no es de su riñón. También es cierto que su estilo caudillesco de ejercer el poder en Santa Cruz, fue asomando en su gestión nacional en estos últimos cuatro años. No sólo cooptando y subordinando voluntades políticas, sino anulando las libertades de los poderes bases de la democracia. ¿O acaso la Justicia aclaró lo de los fondos expatriados de su provincia? Y el Legislativo ¿no se ha convertido en un ventrílocuo de los intereses presidenciales?

¿Qué pasa con la mayoría de la sociedad argentina? ¿Es éste el estilo de democracia que le interesa? ¿Ese andar ambivalente entre el decir y el hacer es otro rasgo que cae simpático a los argentinos?. Probablemente el resúmen de lo que es el presidente Kirchner quede evidenciado en el tema docente de su provincia. Es verdad que allí se pagan los salarios docentes más altos del país. Pero la contracara es que allí también se pagan los salarios básicos docentes más bajos del país. Otro obispo le dijo a Kirchner lo que muchos no se atreven. El obispo Romanín manifestó: “acá quien piensa distinto al Gobierno es considerado un enemigo al que hay que eliminar”.

¿Cuál es el rasgo distintivo que caracteriza a la sociedad argentina hoy?. ¿Qué valora? . ¿Qué le interesa? ¿Qué la moviliza? ¿Qué la impacta? ¿Qué está dispuesta a admitir y qué no? .

¿Qué moral la rige? ¿Por qué la sociedad no levanta las banderas de la defensa institucional de la República?. ¿Será porque no piensa en su futuro?. ¿Será porque acepta con resignación un presente caótico y desalmado? ¿Tan poco confía en sí misma y en su capacidad de “convertir en milagro el barro”? ¿Qué pasará con los diez mil ciudadanos santracruceños movilizados esta semana si consiguen satisfacer sus reivindicaciones? ¿Su actitud militante perdurá solidariamente ante otros conflictos? ¿Es Argentina un pueblo en el cual sólo se reacciona corporativa o sectorialmente , pero no bajo un proyecto común? A propósito ¿qué pasaría si en otras provincias como ocurrió en esta semana en Santa Cruz, se moviliza el 20% de su población? ¿Qué pasaría en Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires?

Todo indicaría que hoy asistimos a una sociedad cuyo denominador común es: “cada cual atiende su juego”.

Una vez más se reitera que la solución está en la vieja receta donde la familia imparte las primeras nociones sobre el bien y el mal; luego la escuela educa en los valores con el respaldo de esa familia. Y a esta receta la modernidad suma como factor imprescindible, a los medios de comunicación.

Para respetar y amar al prójimo como a uno mismo, no se necesita profesar la fé católica. Si este valor no es aprehendido, es muy difícil vivir en sociedad.

Fuente: diario El Ciudadano, Rosario, 13 de mayo de 2007.

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1 thought on “Santa Cruz, el lado oscuro de Kirchner

  1. Quienes se sienten ciudadanos de verdad, segurmanete compartirán esta clara y acertada opinión. Siempre sostuve que Kirchner cuando dijo “no reprimire´” tiró al canasto de basuras el Código Penal, despreciando así el sistemas de normas preventivas y sancionatorias que el mismo contiene. Y generó la anarquía en que hoy vivimos los argentinos. Al extremo de que la metodología terrorista a la que él adhirió en el pasado -aunque sin exponerse y haber sí disfrutado de prebendas qe le otorgaron los militares- es la que ha adoptado la dlincuencia comun que. si se contara las víctimas provocadas por esta, quizas superaría a la que se atribuye a la dictadura.

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