Respuestas al Presidente

Por María Herminia Grande.- Los aires del lejano oriente y la buena receptividad que el presidente Mauricio Macri tuvo de parte de los líderes del G20 lo alejaron un poco más de la realidad de su país, que no es tan agradable como lo vivido por él allí. Aún en suelo chino, antes de emprender el regreso al país, realizó declaraciones que rápidamente tuvieron respuesta de sectores a los cuales el Presidente necesita para reconstruir Argentina: Sergio Massa, la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT). Pasaron sólo algunos meses desde que el presidente Macri, en Davos, acompañado por el diputado Massa, lo patrocinara como el líder del peronismo en su país hasta decir: “Este muchacho debiese informarse más. No debe hablar por hablar”, en respuesta a la presentación de un proyecto de Massa que solicita que durante 120 días se restrinja el ingreso de ciertos productos importados. Propició que en ese tiempo se intente hacer algo con el queso gruyère, que hoy es la Aduana, al decir de Aldo Pignanelli: “Por 30 mil dólares ingresan en negro contenedores sobre los que, recemos, sólo haya adentro mercaderías y no otra cosa”. El presidente Macri se refirió a lo que él entiende como falta de preparación o ignorancia de parte del diputado renovador en cuanto al peligro de la importación, dado que sostuvo: “En ningún caso esta representa, hasta aquí, más del 2% en cada rubro”. En forma inmediata, José Urtubey, miembro de la UIA, me dijo: “Le ruego al Presidente que se remita a las cifras del Indec, las cuales demuestran que en los primeros seis meses de este año se incrementó el ingreso de productos industriales en un 9% y, en igual período, en un 22,5% en bienes de consumo”. El Presidente también minimizó los números de la desocupación generados durante su Gobierno. Dijo: “Nunca hubo ola de despidos, se perdieron entre 70 y 100 mil puestos de trabajo”. Para un presidente de una nación, cualquier cifra de desocupados debiese resultarle grande. Recordemos que por el despido de un trabajador formal se producen dos o tres en el sector informal. Los fríos números detrás de los cuales hay personas indican que, de enero a junio, se perdieron 60 mil puestos laborales en la construcción, 32 mil en la industria, 7 mil en el sector del agro, especialmente en los tambos, 15 mil en la cadena frutihortícola, más los trabajadores estatales. El Presidente también se refirió a la concertación, tema que su ministro de Economía Alfonso Prat-Gay puso como prioritario durante el fin de semana. Sobre ello dijo Macri: “Vamos a concertar de a uno”; extraña manera de entender su mecanismo. Esta antesala de declaraciones no plantea la mejor predisposición para la CGT recientemente normalizada, con la que se va a reunir antes de 23 del corriente mes. Fecha en la que la central obrera realizará un confederal para tomar la temperatura de los gremios y las regionales del interior del país. La Marcha Federal tuvo una enorme visibilidad, querer minimizarla por la presencia de algunos dirigentes políticos corruptos e impresentables sería una lectura equívoca. La obcecación en la decisión de no reabrir paritarias con el argumento de que agosto daría un 1% de inflación es, cuanto menos, una miopía, dado que, dependiendo de la actividad, hay un desfasaje de un 10% a un 15%, aproximadamente. Juan Carlos Schmid compartirá este jueves, en la reunión del Secretariado de la CGT, un documento que lleva su firma y que ha titulado “Luz amarilla”. Recuerda en él que el L20 (Confederación Internacional Sindical) denuncia: “Ninguno de los países del G20 intensificó medidas para fomentar la inversión productiva, el consumo y el crecimiento con menor desigualdad”, metas acordadas en cumbres anteriores. A hoy, sigue diciendo el documento de Schmid, la conclusión es: “Mientras la gente pierde beneficios, no gana empleos. De no cambiar las actuales políticas en los países de la OCDE, para el 2019 tendremos 212 millones de personas sin trabajo, de las cuales 70 millones son jóvenes hasta 24 años”. Sigue planteando Schmid en el documento que China busca el reconocimiento de economía de mercado. Señala allí: “Países como Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea se han negado a hacerlo por las consecuencias de la inundación de sus productos en el mercado mundial. Argentina ya probó esa medicina con el Convenio Marco de Cooperación Económica e Inversiones, cuando acordó la compra de material rodante para los ferrocarriles, en lugar de promover la producción local, reactivando los talleres ferroviarios. China, con salarios bajos, precariedad laboral y serias denuncias de trabajo esclavo, no se convierte en un modelo a seguir”. Prat-Gay recibirá antes que Macri a la CGT; ahora bien, si no hay políticas concretas y convicción por el diálogo social, será muy difícil evitar un paro nacional antes de fin de año.

?@mhgrande La autora es periodista, analista política y conductora de radio y TV en Rosario. Fuente: http://www.infobae.com/, 6 de septiembre de 2016.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *