Recuerdos de las elecciones del 30 de octubre de 1983

A 25 años de aquellas elecciones, testimonios de los ex concejales mavistas Hugo Marzioni, Agustín Giuliani, Juan Grana y Carlos Rosso. Rodolfo Muriel volvió a la Intendencia con 13.559 votos (40,46%). Confidencias que marcaron un momento político de Rafaela que terminó con la intervención en 1991.

Por Emilio Grande (h.)

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Hoy se cumplen 25 años de la recuperación del sistema democrático en la Argentina y atrás quedaría una de las noches más oscuras de la historia reciente por la ausencia de libertades y vigencia de las instituciones. Después de 7 años de dictadura militar, el 30 de octubre de 1983 se realizaron nuevamente elecciones nacionales, provinciales y municipales. En nuestra ciudad la Intendencia quedó en manos de Rodolfo Bienvenido Muriel. Los resultados fueron los siguientes: MAV (Movimiento de Afirmación Vecinalista) 13.559 votos (40,46%), PJ (Partido Justicialista) 8.705 (25,60%), PDP (Partido Demócrata Progresista) 6.253 (18,39%), UCR (Unión Cívica Radical) 4.425 (13,01%), PDC (Partido Demócrata Cristiano) 654 (1,92%), PC (Partido Comunista) 152 (0,45%) y PSP (Partido Socialista Popular) 56 (0,16%). “Pienso que este no es el triunfo de un movimiento sino que es el triunfo de Rafaela y, fundamentalmente, el triunfo de la democracia”, dijo al ser consultado tres horas después de haberse conocido los resultados. Muriel se había desempeñado como intendente en otros períodos: del 24 de diciembre de 1959 al 20 de julio de 1962, del 12 de octubre de 1963 al 25 de mayo de 1973. Además, fue concejal desde el 1 de mayo de 1958 al 23 de diciembre de 1959. También se eligieron los ocho ediles para ocupar el Concejo Municipal cuyo edificio funcionó hasta fines de 1985 en calle San Martín al 500 planta alta (arriba del Liceo Municipal), de los cuales el MAV obtuvo cuatro bancas: Hugo E. Marzioni, Agustín Giuliani, Juan Carlos “Pichón” Grana y Carlos A. Rosso; dos fueron para el PJ: Julio C. Fernández y Eddy Manentti de Perren; una para el PDP: Luis Negro; y la restante para la UCR: Andrés “Pachi” López.

TESTIMONIOS

Cuatro ex concejales de esa reciente etapa histórica de nuestra ciudad fueron reunidos para revivir y recordar un sinnúmero de anécdotas de aquellos años que marcaron en sus vidas. Se trata de los mavistas Marzioni, Giuliani, Grana y Rosso, quienes fueron haciendo uso de la memoria con sus distintos matices y puntos de vista personales. “Por poco casi metemos un quinto concejal”, se jactó en decir el verborrágico Marzioni. Para Rosso, “fue una época pura y fuera de todo interés”. En tanto, Giuliani admitió que no conocían a fondo el mecanismo de ser concejales. Grana aprovechó estos 25 años de democracia para hacer un homenaje a Muriel: “Fue una epopeya el haber ganado con un partido vecinalista”. El local partidario funcionaba en calle Arenales 232 (donde ahora hay una remisería) y esta experiencia vecinal se replicó en otros lugares del país. Entre tantas confidencias individuales que fueron tirando sobre la mesa se mencionó que se había realizado una encuesta. Al respecto, el archivo del diario La Opinión de esa fecha menciona que una organización privada había hecho una encuesta por encargo del MAV, pero no tuvo ningún tipo de difusión anterior al comicio pues había sido encargada con el objetivo de conocer cómo estaba posicionado. Durante la campaña electoral solían hacer tallarinadas cobrando las tarjetas, contando con la actuación del trombonista Juan Carlos Carignano. El citado y Miguel “Bimbo” Cortesse compusieron la marcha del partido y una sobre Muriel. También contaron cómo el “Gallego” Muriel los fue incorporando en el MAV. “Yo estaba en la vecinal del Guillermo Lehmann y había sido presidente de Boca, me encargaron que hiciera un asado en cuya oportunidad habló Muriel y empezó a nombrar a los candidatos a concejales que ya se sabían como Marzioni y Giuliani, para seguir con mi nombre sin consultarme y no pude decirle nada. El problema se armó en casa”, recordó. Y Rosso agregó: “Pochi Tour me dijo que «Muriel te quiere hablar para colaborar en la asesoría del partido y en la carta orgánica», pero me anoticié en una reunión en el barrio Villa Dominga donde presentó la lista de concejales”. Al poco tiempo que Muriel asumió la intendencia estuvo el problema de la inflación nacional. “¿Qué hacemos?”, le preguntó Grana. Y el ex intendente contestó: “No vine para administrar la crisis”, rememoró. Les dio prioridad a la gente y a los representantes de las vecinales casi más que a los funcionarios del Gobierno provincial, siendo las prioridades cloacas y agua corriente. La presidencia del cuerpo legislativo estuvo a cargo de Marzioni (1983-87), Giuliani (1985-87) y Grana (1987-1990). En algunas ocasiones el Ejecutivo enviaba el proyecto al Concejo para aprobar una determinada obra pero cuando volvía al Municipio la obra ya se había concretado, confiaron. El Gabinete municipal estuvo formado por Mario Williner (secretario de Gobierno), Daniel Henzenn (secretario de Obras Públicas), José Luis Molfino (secretario de Hacienda), Oclides Minetti (secretario de Servicios Públicos), José María Roggiani (fiscal municipal) y Fernando Muriel (hijo del intendente) secretario privado. En anteriores administraciones municipales del equipo del gabinete, Muriel contó entre sus colaboradores al poeta Mario Vecchioli y al abogado Marco Antonio Terragni, entre otros. Aprovecharon para comparar al Concejo actual con el de aquella época con menos personal y se mostraron críticos de la política actual del país en la que “faltan valores humanos”. Pero no hicieron mención a la intervención de 1991 que dispuso el Gobierno provincial al Municipio y al Concejo, sin pasar por alto la investigación judicial que determinó el procesamiento de 9 personas, un fallo en primera instancia en 2000, la prescripción en 2005 y archivado por la Corte en 2007. “Muriel no se llevó nada”, se defendieron, para concluir que el MAV desapareció como partido político.

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