Rafaela, una ciudad con historia

A 80 años de la creación del Colegio San José. La Congregación Marista tuvo la visión de fundar un colegio católico en la que ya era una comunidad de rápido crecimiento y desarrollo.

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Alumnos del 1er año de Polimodal de Humanidades y Ciencias Sociales, motivados por el interés de conocer algo más sobre la ciudad que era Rafaela cuando cobijó a los Hermanos, tuvieron un encuentro con la investigadora de temas locales, profesora Leticia Stoffel, que los introdujo en la temática. Rafaela fue, como el resto de las colonias del centro-oeste santafesino, producto de la colonización privada promovida desde el gobierno provincial durante la segunda mitad del S. XIX. La Empresa colonizadora de Guillermo Lehmann, con sede en Esperanza, fue la encargada de su formación, a través de la venta de concesiones a los primeros pobladores. En 1881 se presentaron los planos de la colonia al Departamento Topográfico de Santa Fe y así nació Rafaela Las primeras familias, de origen italiano, se dedicaron inicialmente a la agricultura, y no fueron pocas las adversidades que debieron soportar: epidemias de cólera, viruela, escarlatina, tifus, la inundación, las mangas de langosta. Aún así, el espíritu de sacrificio y esfuerzo tuvo sus frutos: la llegada de tres líneas férreas más la empresa local del Tranway a vapor permitió la transformación de la colonia en un nudo vital de comunicaciones. Así, en 1886 Rafaela pasó a tener la categoría de pueblo. En 1890 ya nos encontramos con fábricas de jabón, harina, carpinterías, herrerías y otras. También la vida social comenzó a desarrollarse: se fundaron las sociedades de Socorros Mutuos ( Italiana, Suiza), y el Club Social que junto al Recreo Palermo, eran lugares de socialización en los momentos de ocio. La educación fue desde el inicio un bien muy preciado por los hombres que habitaron estas tierras, pero de difícil logro ya que toda la familia, aún los más pequeños, debían dedicarse a las labores agrícolas. Los primeros en ocuparse de ella fueron maestros ambulantes, que pasaban por las chacras y alfabetizaban a sus habitantes. Luego se creó la escuela del maestro Acha y pronto llegaría la primera escuela oficial. Para 1925, fecha en que los Hermanos Maristas fundan el Colegio “San José”, Rafaela ya había sido declarada ciudad (desde 1913). Su plaza no era ya un monte lleno de yuyos sino que la poblaban las tipas y la rodeaban alcantarillas que permitían la eliminación de malos olores. El creciente centro urbano ya poseía importantes negocios, entre los que se destacaba el almacén de Ramos Generales de Don Faustino Ripamonti, ubicado entre las actuales calles 9 de Julio y Belgrano. Los entretenimientos también ya se habían diversificado, producto de los avances técnicos (las 500 Millas, que comienzan en 1926) y de la mayor facilidad de comunicación (Carlos Gardel canta en lo que era nuestro cine teatro Colón, ubicado en la actual calle San Martín). La vida, en general, había cambiado: sólo era necesario ver los primeros autos que paseaban por la ciudad a una velocidad de 12 km por hora para evitar accidentes. Evidentemente, Rafaela creció en forma acelerada, aumentó en forma creciente su población y avanzó tanto en el plano económico, político y social, hasta el punto de ser reconocida como una de las ciudades más importantes de la provincia de Santa Fe.

Alumnos de 1° año Polimodal Humanidades y Ciencias Sociales. Profesora responsable: María Eugenia Zaragozi

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