Presentaron “Un pregón en la azotea”

Se trata del libro de Fernando Quaglia, docente y periodista de la ciudad de San Francisco, y aborda las enseñanzas de Juan Pablo II sobre los medios de comunicación.

Compartir:

Durante un acto realizado en el campus de la Universidad Católica de Santiago del Estero Departamento Académico Rafaela, el lunes último fue presentado el libro “Un pregón en la azotea” de Fernando Quaglia, organizado por la Tecnicatura en Periodismo y la Secretaría en Extensión de la UCSE DAR. El autor es periodista de San Francisco, editorialista del diario La Voz de San Justo de esa ciudad cordobesa, docente terciario y universitario. El libro aborda las enseñanzas de Juan Pablo II sobre los medios de comunicación. El 6 de diciembre de 2002 un grupo de periodistas católicos le preguntó ¿qué significa ser periodista católico profesional?, a lo que el Papa polaco dijo que “significa simplemente ser una persona íntegra, un hombre cuya vida personal refleja las enseñanzas de Jesús y del Evangelio. Significa luchar por los más altos ideales de excelencia profesional, siendo hombres y mujeres de oración que tratan de dar siempre lo mejor que tienen. Significa tener la valentía de buscar y comunicar la verdad, incluso cuando la verdad es molesta o no se la considera «políticamente correcta». Significa ser sensible a los aspectos morales, religiosos y espirituales de la vida humana, aspectos que a menudo se tergiversan o ignoran deliberadamente. Significa informar no sólo sobre los delitos y las tragedias que ocurren, sino también sobre las acciones positivas y edificantes realizadas en favor de las personas necesitadas: los pobres, los enfermos, los discapacitados, los ancianos y los que, de cualquier modo, se ven olvidados por la sociedad. Significa ofrecer ejemplos de esperanza y heroísmo a un mundo que los necesita desesperadamente”. En la oportunidad, hablaron los alumnos de tercer año de la Tecnicatura en Periodismo Pablo Urso y Nicolás Domenella, el docente y periodista Emilio Grande (h.) y el profesor y presbítero Carmelo Greco, contando con la presencia de autoridades y alumnos de la casa de estudios. Durante su extenso pontificado insistió muchas veces en que la libertad y el pluralismo son valores esenciales en la comunicación humana, en el contexto de su vivencia en Polonia bajo el nazismo -cerró los seminarios y estudió en forma clandestina- y luego el comunismo. En su carta apostólica “El rápido desarrollo” de 2005, Wojtyla señala que “si las comunicaciones sociales son un bien destinado a toda la humanidad, se deben encontrar formas siempre actualizadas para garantizar el pluralismo y para hacer posible una verdadera participación de todos en su gestión, incluso a través de oportunas medidas legislativas. Es necesario hacer crecer la cultura de la corresponsabilidad. El gran reto para los creyentes y para las personas de buena voluntad en nuestro tiempo es el de mantener una comunicación verdadera y libre, que contribuya a consolidar el progreso integral del mundo”.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*