Por la verdad histórica de la Usina de Rafaela

Las actas testimonian la magnífica empresa gestada con apoyo popular hasta noviembre de 1928 permite concluir que ni Faustino Ripamonti ni otro miembro de la familia Ripamonti figura como accionista de la “Compañía de electricidad de Rafaela. Sociedad Cooperativa Ltda.”.

Por Marta Colombo

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A propósito del artículo publicado el 31 de enero de 2007 en diario Castellanos titulado “Detalles no tan certeros de nuestra historia” luego de aparecido el decimocuarto fascículo titulado “La Usina del Pueblo” en el diario La Opinión, afirmando que “uno de los dueños del almacén de ramos generales que fuera insignia de la ciudad a principios del siglo pasado, no formó parte del emprendimiento” en clara alusión al Sr. Faustino Ripamonti considero oportuno aportar datos a los fines de que el lector pueda apreciar el grado de partición del prestigioso comerciante lombardo en el proceso de constitución de la denominada Usina del Pueblo hasta noviembre de 1928.

Sin lugar a dudas  la  instalación de la  “Usina del Pueblo” fue un emprendimiento modernizador para  la ciudad que puedo desarrollarse y cristalizar gracias al tesón,  coraje  y esfuerzo de un grupo de vecinos liderados allá por 1922 por  el visionario Don Fernando Dentesano y que, pese  a la desaparición física  del artífice del movimiento pro - usina popular , éstos continuaron  trabajando con la  firme voluntad de “fundar una usina eléctrica  para distribuir a sus asociados y a la Municipalidad de Rafaela energía para luz y fuerza a los precios mas bajos posibles “

Así en fecha 25 de enero de 1925, un grupo de vecinos en número aproximado de 87 reunidos en el salón de recepción del Club Social resolvieron por unanimidad “constituir sobre las mismas bases de la Comisión Organizadora formada en 1922 bajo la presidencia de Fernando Dentesano una sociedad cooperativa de electricidad con el fin de fundar una usina eléctrica para distribuir a sus asociados y a la Municipalidad de Rafaela energía para luz y fuerza.- Seguidamente en esa trascendente reunión se designó a las personas que integraron el Primer Directorio que tuvo carácter provisional con una importante tarea a cumplir cual fue : organizar la sociedad, redactar estatutos para ser aprobados en próxima asamblea, suscripción de acciones y cobro de la primera cuota de 10% en el momento que lo crea oportuno hasta la suma de $500.000 que fijose como capital “provisorio”. Resultaron electos los siguientes señores: Presidente : Cristóbal Bollinger ; Vocales: un miembro de la firma “Faustino Ripamonti y Cía” , un miembro de la firma “José Paviolo , Vaudagna y Cía”, un miembro de la “Cooperación General de Consumos”, Don Juan Scossiroli, Don Francisco Peretti, Don Emilio Barbesino, Don Santiago Picasso y Don Santiago Lorenzetti; Suplentes: Don Constancio Gnsponer, Don José Nidasio y don Tomás Beltramino. Todos ellos a excepción de Francisco Peretti quien no aceptó el cargo siendo reemplazado por el suplente José Nidasio ejercieron sus funciones con dedicación , empeño y responsabilidad cumpliendo con la ardua tarea encomendada.- En sesión del Directorio de fecha 02 de febrero de ese mismo año se distribuyeron los cargos del Directorio Provisorio: vicepresidente, secretario, prosecretario, tesorero, protesorero y vocales quedando constituido de la siguiente manera: Presidente: Cristóbal Bollinger ;Vice: Pedro Remonda –por Cooperativa Gral de Consumos-; Secretario: Emilio Barbesino; Prosecretario: José Nidasio; Tesorero Santiago Lorenzetti, Protesorero: Santiago Picasso; Vocales: Francisco Vaudagna –por Casa José Paviolo, Vaudagna y Cía; Ruggero Moroni –por Casa Faustino Ripamonti y Cía- y Juan Scossiroli; Suplentes: Constancio Gsponer –por firma Williner y Gnsponer- y Tomás Beltramino.

Cabe señalar que el Sr. Ruggero Moroni que para ese entonces era yerno de Faustino Ripamonti permaneció en el cargo directivo hasta la asamblea del 19 de abril de 1925 en la que quedó legalmente constituida la sociedad cooperativa de electricidad y finalizó la corta pero fructífera vida de aquel directorio provisorio. Según consta en acta de la Compañía de Electricidad a la sesión del directorio de designación de cargos en fecha 2 de febrero de 1925 no concurrió el representante de la Casa Ripamonti y Cía. como tampoco a las otras dos que siguieron de significativa importancia en fechas 3 de marzo de 1925 y 12 de abril de 1925 desconociéndose las razones de la inasistencia.-

Por otra parte, de la lectura  de la nómina de los asociados que concurrieron a la asamblea  de constitución  de la  sociedad cooperativa de electricidad  celebrada el 19 de abril de 1925  en el Club Social resulta  ausencia de  la  presunta  accionista  Casa Faustino Ripamonti y Cía. En dicha asamblea se  aprobó el estatuto  que regularía  la vida de la sociedad cooperativa  luego de  ser sometido a discusión el proyecto presentado  y  por Secretaría se dio lectura  a la documentación comprobatoria de  las acciones suscriptas.  Recorriendo la lista de nombres y las acciones suscriptas  adviértese  que  no figura  ningún Ripamonti  como accionista  tampoco   Casa Faustino Ripamonti y Cía .-  Finalmente   reanudada la asamblea   de constitución el domingo 26 del mismo mes en el salón de actos públicos de la Sociedad Italiana  “Figli d´ Italia” luego de  haber pasado a  un cuarto intermedio se  designó  el Directorio Definitivo que según artículo 81 del estatuto “....durará íntegro incluso la Sindicatura en sus funciones hasta la finalización  del año subsiguiente al de la inauguración y entrega a servicio público de la usina computándose todo ese tiempo como un solo ejercicio” .  Sus integrantes fueron quienes   concurrieron  al acto  de colocación de la piedra fundamental en fecha 26 de julio de 1926. Aparecen mencionados en el acta labrada   en esa oportunidad   firmando aquella junto a otros presentes. Tal vez  en la mención   que  se hace en la citada acta  del “numeroso pueblo” que se dio  cita  ese día  háyase encontrado  algún   Ripamonti o representante del prestigioso comercio pero que no  la rubricó.- 

Corresponde señalar que leyendo las actas de las Asambleas que fueron convocadas con posterioridad a aquella del 19/04/1925 hasta la inauguración de la usina entre los presentes a aquellas no se encuentra referencia siquiera del apellido Ripamonti , de la Casa Faustino Ripamonti y Cía o del representante de aquella . Es en el acta de Asamblea Extraordinaria celebrada el 18 de noviembre de 1928 que se encuentra por primera vez nombrada la firma comercial con el número de acciones suscriptas, que ascendían a 100 contándose entre los mayores accionistas junto a Faustino Paviolo , S.A Buxton Guilayn y Cía Ltda. Esta última empresa de renombre fue quien instaló las maquinarias en la usina, convirtiendo a Rafaela en una de las primeras ciudades que cambió su sistema de corriente continua por el de corriente alternada . Cabe destacar que para ese entonces ya se encontraba instalada y en marcha la Usina que había empezado a dar sus servicios público y particular en forma eficiente asegurando el presidente del directorio “… que el porvenir de la sociedad con el apoyo de sus accionistas y del pueblo en general está asegurado aumentando los pedidos de conexiones domiciliarias…..”

Lo expuesto recogido de las actas que testimonian la magnífica empresa gestada con apoyo popular hasta noviembre de 1928 permite concluir que ni Faustino Ripamonti ni otro miembro de la familia Ripamonti figura como accionista de la “Compañía de electricidad de Rafaela. Sociedad Cooperativa Ltda.”. Sí se ha observado que la Casa Faustino Ripamonti y Cía aparece integrando el Directorio Provisorio representada por el yerno de Don Faustino Ripamonti Ruggero Moroni pero sin ninguna partición en aquel que con su labor consolidó las bases de esta importante companía de electricidad orgullo rafaelino y modelo a imitar por numerosas localidades del país.

El hecho de encontrarse la firma comercial Ripamonti  como  una de las principales accionistas a poco de  inaugurada la Usina en 1928 lleva por lo menos a pensar  que  el comerciante lombardo apoyó este emprendimiento  aunque sea tardíamente cuando la Usina del Pueblo ya era un hecho y no  un sueño de abnegados espíritus que bregaron por el progreso de Rafaela .-. 

Marta Colombo. Es Prof. de Historia –ISPR “Dr. JoaquínV. González”, Abogada UNL-Santa Fe.

dramcolombo@wilnet.com.ar

Fuente: Actas de la “Compañía de electricidad” fs. 2 a 104.

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