Piña: su contribución a la política concluyó con el rechazo a la reelección indefinida

No fue la primera vez que el religioso -que nació un 25 de mayo de 1930 en Barcelona, España- salió airoso de una lucha contra el poder político: a principios de 1980 tuvo que dejar Paraguay tras criticar al ex dictador Alfredo Stroessner, amo y señor del país guaraní por más de 30 años.

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Posadas, oct. 29 (Enviado especial de NA) — El obispo emérito de Iguazú, Joaquín Piña, dejó en claro esta noche que su incursión en la política concluyó hoy mismo con el rechazo de la sociedad misionera a la reelección indefinida que buscaba imponer el gobernador Carlos Rovira. No fue la primera vez que el religioso -que nació un 25 de mayo de 1930 en Barcelona, España- salió airoso de una lucha contra el poder político: a principios de 1980 tuvo que dejar Paraguay tras criticar al ex dictador Alfredo Stroessner, amo y señor del país guaraní por más de 30 años. Luego de su paso por Paraguay, lugar al que llegó en 1966 procedente de Buenos Aires, Piña arribó a la tierra colorada. Sus primeros pasos los dio en Posadas, donde dictó clases en el centro de estudios Antonio Ruiz de Montoya. En 1986 llegó la designación más importante de su carrera religiosa: el fallecido papa Juan Pablo II lo nombró obispo de la diócesis de Puerto Iguazú. Después de casi 20 años de misión pastoral, la débil oposición local le pidió que encabezara la resistencia contra el gobernador provincial, que los ponía contra la pared al buscar su reelección indefinida. Aunque al principio de negó, una charla con el cardenal Jorge Bergolio -en la provincia de La Rioja- lo convenció de embarcarse en una titánica tarea: lucha contra el poder del aparato estatal. Con la victoria, Piña pasó a ser una figura preciada por la oposición, aunque su idea es otra: “No hago política. Estoy aquí en defensa de la democracia. Cuando esto termine, me vuelvo a mi casa”, dijo en más de una oportunidad. Por sus antecendentes habrá que creerle: nunca se privó de criticar cuando estaban en el poder al ex presidente Carlos Menem y al ex gobernador Ramón Puerta, a quien acusaba de intentar manipular a la Justicia local. Y aunque ahora Puerta está a su lado dentro del Frente Unidos por la Dignidad (FUD), el obispo no dejó de criticar al ex senador durante la campaña electoral. Jesuita al igual Bergoglio, Piña presentó su carta de retiro a El Vaticano por haber llegado al límite de edad el 25 de mayo del 2005, el mismo día en que cumplía 75 años. En medio de la disputa electoral, y más de un año después, el último 4 de octubre el Papa Benedicto XVI le aceptó la renuncia, justo cuando arreciaba la polémica entre la Iglesia y el Gobierno nacional. Durante toda la campaña electoral Piña -que contó con el apoyo de otro religioso de la provincia, el obispo de Posadas Rubén Martínez- nunca se subió a un escenario ni ofreció discursos encendidos. Lejos de los actos que caracterizan a los políticos, el cura de Iguazú derrotó hoy a un aliado directo del presidente Néstor Kirchner.

Fuente: www.noticiasargentinas.com.ar.

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