Perotti sigue la misma línea equivocada de Alberto Fernández

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio El Espectador (FM 100,1) de Rafaela.

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Por Emilio Grande (h.).- La semana pasada se destacó en esta columna la decisión del gobernador santafesino de no acatar el decreto presidencial con las nuevas medidas y mantener las clases presenciales.

No sabemos qué pasó en estos últimos días, ¿habrá sido el encuentro virtual del Presidente con los gobernadores? Lo concreto es que desde este viernes 23 de abril y hasta el 2 de mayo inclusive, el gobierno provincial dispuso nuevas restricciones. Con las autoridades políticas que tenemos, ¿quién garantiza que la medida se levante el 3 de mayo, recordando la eterna cuarentena de 9 meses en 2020?

A diferencia del año pasado, se mantienen las actividades productiva, comercial, industrial y profesional con sus protocolos; las clases presenciales con la modalidad de burbuja; y las actividades religiosas con aforo de hasta el 30%.

En los locales gastronómicos se permitirá el ingreso para la permanencia de personas hasta las 23 y podrán quedarse hasta la medianoche, pero sin la presencia de artistas porque son los supuestos portadores del coronavirus.

Seguimos con las contradicciones e incoherencias de las autoridades y sus asesores epidemiológicos provinciales. No se puede circular en autos ni motos entre las 21 y las 6 horas, pero se puede concurrir a los comercios gastronómicos caminando y en transporte público.

¿El virus tiene mayor virulencia en la noche y en la madrugada cuando decrece el movimiento social mientras durante el día baja la intensidad por la gran circulación de gente? No sabía que hay mayor nivel de contagio en los autos particulares que en  colectivos, taxis y remises…

Otras de las prohibiciones son las competencias deportivas provinciales, zonales o locales de carácter profesional o amateur no habilitadas por las autoridades nacionales, incluidas las competencias automovilísticas y motociclísticas. Pero jugarán normalmente los equipos santafesinos en los torneos de fútbol nacionales de primera, Nacional B y Federal A. ¿Volverán los partidos de fútbol clandestinos en los barrios? Este viernes jugaron en el barrio 17 de Octubre y hoy en el Jardín de nuestra ciudad.

Las restricciones también incluyen a las actividades artística y artesanal a cielo abierto en plazas, parques y paseos; actividades y reuniones sociales en domicilios particulares, salvo para la asistencia de personas que requieran de cuidados especiales, pero están permitidos bares y restaurantes…

Para no ser menos, a pedido del Municipio rafaelino el Concejo Municipal aprobó el aumento de las multas por fiestas clandestinas hasta $ 200.000 y el no uso del barbijo hasta $ 60.000, cuando este último es cuestionado por “médicos por la verdad”.

En este contexto, el ministro de Gestión Pública de Santa Fe Marcos Corach aseguró que el objetivo de las nuevas medidas restrictivas es “bajar el nivel de circulación lo máximo posible impactando lo menos posible” al sector de servicios. ¿Acertará el funcionario rafaelino en sus vaticinios o es un improvisado que no tiene idea de lo que está diciendo respecto a este virus?

Tenemos que aprender a convivir con el coronavirus. Esta nueva cuarentena genera cansancio y hartazgo en la gente con graves consecuencias psicológicas, físicas y económicas. ¿Estamos en democracia o en un virtual estado de sitio? ¿Las autoridades no piensan en las consecuencias psicológicas que produce el encierro?

Raúl Brinckhaus opinó: “¿Por qué no se pueden jugar partidos al aire libre, recibiendo sol y aire puro? Como médico sé que el ejercicio es una buena alimentación y los buenos hábitos aumentan nuestras defensas. La inmunidad que la naturaleza y Dios nos dan son las mejores vacunas y antibióticos. Están destruyendo la salud física y mental”.

En el plano nacional, es un escándalo la decisión tomada por Alberto Fernández con la suspensión de las clases en el AMBA. En los últimos días hubo avances y retrocesos judiciales en la Capital Federal, pero las clases fueron presenciales, no así en el Gran Buenos Aires, donde los niños y adolescentes son empujados a trabajar, caer en las adicciones y delinquir. La Corte debe poner un límite al Gobierno. ¿Dónde quedaron los derechos de enseñar y aprender establecidos en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales incorporados en la reforma de 1994?

Concluyo con una frase del reciente mensaje “Salir juntos y mejores” de los obispos: “procurar la máxima eficacia en la adopción de aquellas medidas sanitarias necesarias y razonables para evitar el incremento de la difusión del virus y conjugarlas con el máximo respeto a los derechos y garantías consagrados por nuestra Constitución”.

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