Nuevas tensiones entre la Iglesia y el Gobierno venezolano

El presidente Chávez vuelve a criticar duramente a los obispos.

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CARACAS, miércoles, 10 enero 2007 (ZENIT.org).-Las tensiones entre el presidente de Venezuela Hugo Chávez y la Iglesia se han recrudecido, después de que Chávez criticara e insultara a los obispos por pedir estos que no se cierre una cadena de televisión privada.

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) manifestó sus deseos de mantener abiertos los canales de comunicación con el Gobierno, a pesar de que el presidente Hugo Chávez fustigó a sus integrantes el pasado lunes e incluso les advirtió que se exponían «a que Cristo los condene», por haberse pronunciado en contra de su decisión de no renovarle la concesión al canal Radio Caracas Televisión (Rctv).

El presidente de la CEV, monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo, hizo un llamamiento a mantener un diálogo respetuoso, en el cual se eviten «las descalificaciones y los términos injuriosos».

«Nosotros en ningún modo vamos retribuir y devolver en términos similares… sencillamente creemos que es una cuestión de altura de debate», subrayó tras recibir, en la 87º Asamblea Ordinaria Plenaria de los Obispos, al recién designado ministro del Poder Popular de Interior y Justicia, Pedro Carreño.

«Mantendremos una postura de equilibrio, de serenidad y firme. Pero no queremos enfrascarnos en discusiones», subrayó.

El presidente de la CEV, que ratificó la posición sobre el caso de Rctv, aclaró que su objetivo era dar una aportación para solventar la situación.

«Creemos que más que destruir o eliminar, se puede corregir y mejorar para avanzar en una mejor democracia, si mantenemos en plena vigencia la libertad de información», señaló Santana.

Agregó que la Iglesia está dispuesta a participar en el debate sobre el socialismo del siglo XXI pues considera que tiene la autoridad moral y la experiencia para contribuir a que sea un sistema que promueva la justicia.

El ministro Carreño aclaró que durante el encuentro con la Conferencia Episcopal no se conversó sobre el caso de Rctv. «Primero para eso no fue la invitación; segundo, dentro de las esferas de mis atribuciones yo no tengo competencias para tomar decisiones en torno a esa materia que, además, ya esta definida; y tercero estamos en un país libre y democrático y así como se expresó monseñor Santana se puede expresar cualquier ciudadano « subrayó.

El ministro, quien calificó de positivo y fructífero el encuentro, subrayó que la Iglesia debe asumir un «rol protagónico desde el punto de vista de continuar e incrementar la formación moral y ética de los ciudadanos en sus homilías, de manera tal que ello se convierta en un factor determinante para ayudar a reducir todo tipo de delitos».

Carreño, quien escuchó las inquietudes de los obispos, cree que se debe abrir un diálogo franco con éste sector por lo que establecerán los mecanismos más idóneos para concretar este objetivo a través de la Dirección de Cultos a cargo de su despacho.

«Creemos que la Iglesia nos puede ayudar en este gran debate que se abre sobre las políticas carcelarias en el país, ellos tienen una amplia experiencia en políticas sociales y, además de ello, pueden ayudar desde el punto de vista moral en el tratamiento de la población penal», explicó.

El recién designado ministro de Interior y Justicia aprovechó el encuentro para invitar a la Conferencia Episcopal a que no vean al «socialismo como un monstruo» sino como un camino de redención y de justicia social.

La CEV reiteró su preocupación por la creciente inseguridad y violencia; así como su aspiración a que mejore el respeto a los derechos humanos de los presos políticos. Además expresaron su interés en participar en el debate de la Ley de Educación.

El ministro Carreño, cumplió con el mandato del Presidente Hugo Chávez de «regalarle» a la CEV libros sobre el socialismo; mientras que los obispos le retribuyeron con otros sobre «El rol social de la Iglesia» y otros temas.

Monseñor Santana, al concluir la reunión, afirmó: «Deseamos que ese socialismo que se plantea sea plenamente democrático, que no se vaya a emparentar con socialismos del siglo pasado que causaron tanto dolor, muerte y miseria en los países de la Europa del Este».

El prelado explicó que el episcopado está dispuesto a participar en las discusiones para diseñar ese modelo, porque «a la Iglesia le ha tocado vivir en regímenes socialistas de distinta índole y puede aportar su experiencia. Tenemos autoridad moral, experiencia y suficiente doctrina para contribuir a que sea un sistema que redima a los pobres, traiga justicia y fortalezca la vida en libertad de todos los venezolanos».

Hugo Chávez ha jurado su cargo para su segundo sexenio. Anteriormente, durante la juramentación del Gabinete, Chávez ordenó al ministro del Interior, Pedro Carreño, enviar a la Conferencia Episcopal libros «para que estudien. El primer libro es la Biblia». Y añadió: «Le ruego al señor cardenal (Jorge Urosa Savino) que ocupe su puesto. Zapatero a sus zapatos, pero aquí no valdrán ni amenazas ni manipulaciones».

Después, el mandatario añadió: «La jerarquía católica vuelve por sus fueros. Ayer (por el lunes) vi al presidente de la CVE, Ubaldo Santana, diciendo barbaridades otra vez, por lo que le digo a (monseñor) Mario Moronta: Bueno ¿y tú eres mudo?, ¿dónde está el Mario Moronta que salía a decir cosas, a defender verdades? Allá lo tienen en San Cristóbal, él me dice que la disciplina, bueno okey, acepto la disciplina, pero el que calla otorga».

Por su parte, monseñor Ramón Ovidio Pérez Morales, presidente del Concilio Plenario, rechazó los ataques que realizó el lunes Hugo Chávez a la Iglesia y subrayó que mantienen su posición en defensa de la libertad de expresión y el equilibrio de los poderes.

Monseñor Pérez Morales, en una entrevista concedida a Globovisión, dijo que el camino para el desarrollo del país, «no es la confrontación, no es la exclusión, no es la división, no es la descalificación de la Iglesia, que, es la Iglesia la mayoría de los venezolanos y que tiene su representación institucional en la Conferencia Episcopal, y más concretamente en la presidencia de la CEV».

El arzobispo manifestó que en los últimos días la Iglesia Católica ha mantenido su discurso en defensa de un medio de televisión, «a favor de un medio, que no es el medio en cuanto tal, sino que es un medio emblemático de la comunicación en general. El Concilio acaba de subrayar muy claro que la libertad de expresión, no una libertad desenfrenada, obviamente, sino una libertad en los límites éticos y de servicio real a la persona, pero libertad de expresión al fin y al cabo».

Recalcó Monseñor Ramón Ovidio Pérez Morales que la Iglesia Venezolana en los últimos tiempos, «ha venido defendiendo, el equilibrio de los poderes, de una representación que corresponda verdaderamente al sentir de la nación, en el respeto a las autoridades, pero al mismo tiempo abogando por una actitud critica, es decir, un gobierno necesita de gente que le advierta cosas que son caminos inconvenientes para el progreso del país».

Advirtió al Gobierno que «la hegemonía por ejemplo, comunicacional, que expresamente se ha afirmado, es un mal para la nación, un mal para el gobierno, si se tiene solamente una voz, pues esa voz será solamente la voz oficial, y donde queda la voz de la comunidad nacional, de quienes disienten de determinadas políticas, este es un mal que se le hace a la misma gente que apoya en un momento determinado al oficialismo».

Dejó claro monseñor Pérez Morales, que «la Iglesia ha sido constituida por el Señor y tiene sus legítimas autoridades, tiene la comunión la unidad con el Papa, la unidad con la Iglesia Universal, no se puede pretender que el poder político sea el que determine que es lo que la Iglesia tiene que hacer o no tiene que hacer, puede expresar sus diferencias, pero no puede ser el poder político el que le marque a la Iglesia el camino por el cual tiene que seguir».

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