Muerte de Candela: la vida está perdiendo valor

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Sol Rafaela (FM 90,9) que conduce Emilio Grande (h.). ¿Cuáles fueron los móviles que alentaron esta terrible muerte? Venganza, ajuste de cuentas, puede haber vinculaciones con piratas del asfalto, narcotráfico, trata de personas. ¿Qué rol tuvieron los medios de comunicación: informar solamente o también bastante de sensacionalismo?

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Por Emilio Grande (h.). Después de 9 días de intensa búsqueda sobre el paradero de Candela Rodríguez de solamente 11 años, el jueves último a la tarde se conoció el peor escenario: fue encontrada muerta por dos cartoneras a unas 35 cuadras de su casa, en un terreno abandonado, situado en Hurlingham, Gran Buenos Aires, donde hace algún tiempo funcionaba un corralón de materiales. Fue su propia madre Carola Labrador quien miró el cadáver y se quebró. “Mataron a mi hija”, gritó. Fue un momento desgarrador. Era el final que nadie quería. A su lado, consternados, estuvieron el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli; su ministro de Seguridad, Ricardo Casal, y peritos de la policía bonaerense. El cuerpo de Candela estaba dentro de una bolsa negra de consorcio, tenía la cara desfigurada y estaba sin ropa, pero fue reconocida por el instinto materno, luciendo todavía un anillo y sus uñas pintadas. De nada sirvieron los casi 2000 policías y el millar de allanamientos dispuestos para dar con Candela. Fue secuestrada a la luz del día cuando se dirigía a la parroquia a una reunión de boy-scouts y su cuerpo fue tirado también de día, en ambos con total impunidad. Pero la muerte se habría producido entre tres y cuatro días antes del hallazgo. El fiscal de la causa, Marcelo Tavolaro, y los detectives de la policía bonaerense analizaron una llamada que recibió la familia el lunes pasado, a las 22. “Ahora sí que no la vas a encontrar nunca en tu vida. Jamás la van a encontrar. Te lo aseguro yo. Hasta que este conchudo no devuelva la guita no la van a ver nunca más. Que le pregunte al marido dónde dejó la guita”, dijo, amenazante, la persona. Se sospecha que la llamada la hizo un conocido del padre de Candela, Alfredo Rodríguez, que cumple una condena en el penal de Magdalena acusado de haber integrado una banda de piratas del asfalto. Si esa llamada es verdadera, crecería una de las hipótesis que tenían los investigadores: que la desaparición de Candela estaba relacionada con una venganza contra la familia. La autopsia de la niña determinó que fue violentada y afixiada. ¿Cuáles fueron los móviles que alentaron esta terrible muerte? Venganza, ajuste de cuentas, puede haber vinculaciones con piratas del asfalto, narcotráfico, trata de personas. ¿Qué rol tuvieron los medios de comunicación: informar solamente o también bastante de sensacionalismo? Más allá del horrendo crimen de Candela, no es el primero ni el único caso en la Argemntina. Desde 2002 hasta la fecha hay unos 600 casos de mujeres desaparecidas y en muchas ocasiones hay complicidad de la Justicia, la Policía y buena parte de la dirigencia política en no resolver estas situaciones.

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