Luces y sombras por los 125 años de Rafaela

Se trata del editorial del programa de radio “Sábado 100” por radio Mitre Rafaela (FM 91,9), que conduce Emilio Grande (h.).

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El 24 de octubre último se cumplieron 125 años de la formación de la colonia de Rafaela a cargo de la empresa colonizadora de Guillermo Lehmann y constituye un disparador para reflexionar acerca de la actual coyuntura con luces y sombras. Los ejes del crecimiento a fines del siglo XIX fueron: la cultura del esfuerzo y del ahorro de los inmigrantes en su mayoría italianos del Piemonte que poblaron estas tierras, el ferrocarril que permitió unir a Rafaela con los grandes centros urbanos, el crecimiento social a través de distintas instituciones comerciales y de bien público. Con el paso de los años esta ciudad se fue perfilando como un polo productivo agropecuario acompañado por el desarrollo de sus industrias lácteas, cárnicas y metalmecánicas, exportando unas 40 empresas. En los últimos años el crecimiento poblacional fue vertiginoso a tal punto que hoy Rafaela cuenta con más de 90.000 habitantes por la llegada de nuevas corrientes migratorias de la Argentina. En estos días hubo un sinnúmero de festejos con masividad de personas en actividades culturales y religiosas, pero a decir verdad en el almuerzo del día 24 hubo apenas unas 450 personas de los cuales 120 eran de Fossano y Sigmaringendorf que vinieron para asociarse al festejo. ¿Habrá sido el costo elevado de la tarjeta de 28 pesos? Todavía no se observa una integración y síntesis entre las culturas gringa y criolla, notándose prejuicios y discriminaciones de ambas partes. Ya lo había advertido el entonces obispo Jorge Casaretto con motivo del primer centenario en 1981: “Aún debemos mejorar la integración entre el espíritu y las costumbres gringas con las criollas. Nuestro desarrollo adolece aún de individualismo”. Otra materia pendiente la constituye que no hay plena conciencia sobre el descanso del 24 de octubre día del santo patrono San Rafael, especialmente del sector privado en el que no pocos comerciantes y empresarios abrieron sus puertas total o parcialmente. Es más, se está perdiendo el domingo como día de descanso y de encuentro familiar. Además, hay problemas a resolver como la falta de servicios esenciales de cloacas, la urgente construcción de una planta depuradora, la baja presión del agua en verano, la inconclusa estación de ómnibus, los cientos de ahorristas estafados por las mutuales especialmente la de Ben Hur, el tránsito caótico con el agravante del no respeto de las normas. En su homilía del día 24 el obispo Franzini fue claro: “Una ciudad en la que, junto a los innegables logros económicos, podamos ofrecer vivienda, educación, trabajo, salud -en definitiva, dignidad- para todos sus habitantes. ¿Nos damos cuenta que una comunidad cerrada y excluyente camina irremediablemente hacia su fracaso?” Festejar 125 años es mucho más que organizar espectáculos públicos, significa no olvidar el legado de nuestros mayores que cimentaron el actual presente en base al trabajo, ahorro y respeto. De todos depende construir una sociedad integradora y plural.

Emilio Grande (h.)

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