Los coletazos de las elecciones del 28 de junio

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por Mitre Rafaela (FM 91,9) que conduce Emilio Grande (h.). Si el Gobierno entendió el mensaje del resultado electoral habrá un diálogo abierto con actores políticos, económicos y sociales, pero si sigue con la soberbia y el autismo difícilmente se concretará.

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Pasaron dos semanas de las elecciones en la Argentina y se observa en el escenario político una lucha de sus actores sobre las consecuencias de la derrota del oficialismo a nivel nacional, por más que el Gobierno quiera esconderlo debajo de la alfombra. Al día siguiente del domingo 28 de junio la Presidenta dijo que no era necesario hacer cambios en su gabinete, pero esta semana se conocieron varios cambios, que en realidad fueron un enroque de figuras cercanas al kirchnerismo. Aníbal Fernández pasó del Ministerio de Justicia a la Jefatura de Gabinete, quien es obsecuente al haber lanzado ya la candidatura de alguno de los Kirchner para el 2011 cuando la gente no quiere saber nada por ahora de los candidatos a presidente. Al frente de la cartera de Economía asumió Amado Boudou, quien viene de la ANSES, luego de avalar la confiscación de los fondos de las AFJP y utilizarlos para créditos, y de la vergonzosa campaña montada para captar el voto de los jubilados mediante cartas enviadas. El desembarco de Mariano Recalde, hijo del diputado y asesor de la CGT Héctor Recalde, en la presidencia de la estatizada Aerolíneas Argentinas parece una concesión de los Kirchner al secretario general de la central obrera Hugo Moyano, luego de que éste amenazara con retomar las protestas en demanda de aumentos salariales y hasta se explayara elogiosamente en favor de Eduardo Duhalde. Un párrafo aparte merece el nombramiento del joven Diego Bossio, ex integrante del directorio del Banco Hipotecario, al frente de la ANSES, quien a partir de ahora será controlado por su esposa, actual funcionaria de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y ex asesora de Cristina Kirchner. Un fenómeno que no es nuevo y que encuentra un antecedente en el ministro de Planificación Julio de Vido, cuya mujer también era síndica en ese organismo de control. Pero parece que son intocables los cuestionados De Vido y el secretario de Comercio Interior Guillermo Morerno, este último al haber manipulado por orden de los Kirchner los números del INDEC y amenazado a varios técnicos de ese organismo como por ejemplo las persecuciones a Graciela Bevacqua que fue despedida. Ahora Cristina llamó al diálogo entre diversos sectores sociales y políticos como tantas veces lo hizo desde que es Presidenta. Hay problemas urgentes a resolver: la gripe A, bajar las retenciones en el sector agropecuario, limitación de superpoderes, la inseguridad, el narcotráfico, reinsertar a la Argentina en el mundo, buscar un acuerdo con el Club de París y con los tenedores de bonos en default, volver a tener un organismo de estadísticas oficiales confiable, coparticipación a las provincias, entre otros. Si el Gobierno entendió el mensaje del resultado electoral habrá un diálogo abierto con actores políticos, económicos y sociales, pero si sigue con la soberbia y el autismo difícilmente se concretará.

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