Los barrios céntricos perdieron gente a manos de los periféricos

El dato surge de un estudio realizado por Carlos Borgna y Alicia Gajdosik. Los barrios del casco histórico, como el Alberdi, 30 de Octubre, Mosconi, San Martín o 9 de Julio perdieron población entre 1991 y el 2001, años en que se realizaron los dos últimos censos. Mientras tanto, el Pizzurno, Belgrano, Italia, el Villa del Parque, el Amancay y el Güemes crecieron enormemente. El 9 de Julio y el Villa Rosas siguen siendo los dos más populosos.

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Carlos Borgna y Alicia Gajdosik elaboraron un extenso y detallado informe sobre los “Movimientos poblacionales y conformaciones de nuevos barrios” en nuestra ciudad. Elaborados con datos provenientes de los últimos dos Censos Nacionales (1991 y 2001), tiene como objetivo analizar el movimiento poblacional interno de Rafaela. “Es necesario remarcar que, precisamente, estas dos mediciones fueron realizadas en un contexto nacional, provincial y local muy preciso. Las migraciones internas del país impactaron fuertemente sobre nuestra ciudad. Basta recordar el flujo poblacional proveniente de la ciudad de San Cristóbal, por ejemplo, con motivo del cierre de los talleres ferroviarios en dicha localidad que era la base de su economía. Creemos, también, que estos datos hay que analizarlos en perspectiva, como un proceso dinámico, ya que los cambios no han cesado, ni los motivos que los producen”, dicen los autores en la introducción del trabajo. También destacan que, luego de la crisis del 2001, hubo una “importante expansión de la construcción de viviendas particulares”, más el loteo de terrenos, la intervención del IMV en el mercado inmobiliario y los planes habitacionales tanto de la Provincia como de la Nación. Como se puede observar en el gráfico de página 19, hubo notorios cambios en la población de los diferentes barrios en el período intercensal. Tanto Borgna como Gajdosik realizaron una serie de conclusiones tras analizar los datos aportados por los censos. Por un lado, “la formación de nuevos barrios y el flujo de familias dentro de la ciudad de Rafaela no se ha detenido. La comparación de los datos entre ambos Censos prefigura un grupo de barrios que estaban en proceso de gestación y otros que no existían. Dos muestras de ello son el Jardín y Nuestra Señora de Luján”. Por otra parte, indican que “la década de los 90 significó una explosión demográfica en varios sectores de la ciudad: Amancay, Belgrano, Malvinas Argentinas, Los Nogales, Martín Fierro, Ilolay, entre otros”, en donde se notó con fuerza el poder adquisitivo de la clase media. Mientras que los trabajadores “hicieron aparecer y crecer otros enclaves habitacionales: Güemes e Independencia, por ejemplo”; por otra parte, “las políticas públicas provinciales y municipales fueron determinantes (sumado a lo privado) para consolidar los barrios Monseñor Zazpe, San José, Villa del Parque y el Plan Mora”. Asimismo “hay sectores que expresan una mixtura social en su expansión poblacional. La clase media y los estratos obreros convergieron fuertemente en el barrio Italia y Villa del Parque”. Los autores señalan que “comienza un proceso de intervención estatal local para erradicar las villas miserias en nuestra ciudad (Italia, Barranquitas, Villa Podio). Paralela a esta decisión política del Municipio, la corriente migratoria y la crisis económica generaron nuevos asentamientos. En el último lustro de los años 90 en el sector Suroeste de la ciudad y ya sobre el año 2000 crece en el sector Sureste”. “En relación al punto anterior es remarcable sostener que la acción estatal y privada se ha seguido manteniendo lo que implica la relocalización de los habitantes de la mayoría de estas villas como así de otros asentamientos irregulares que existen en el interior de la ciudad, en la zona sureste de Rafaela, denominada Promeba, que aún no se ha constituido como Barrio. Este sector es un dato cualitativo pues conviven allí, además de las relocalizaciones antes mencionadas, los habitantes de la ex villa de Villa Podio y las 250 viviendas del Plan Federal, lo que presupone un total aproximado de 470 viviendas, con una población estimada en 2.500 personas. Comparemos este dato con otros barrios que no alcanzan los 1.000 habitantes para entender cabalmente el proceso de transformación urbanístico de la ciudad”, añaden. Por otra parte, Borgna y Gajdosik destaca otros movimientos poblacionales, como por ejemplo, el del Plan Mora. Cuando estén construidas todas las casas proyectadas “tendremos aproximadamente unas 350 unidades en total lo que presupone una población entre 1.600 a 2.000 habitantes en el corto plazo”, agregan. También analizan otros sectores urbanos que figuran en el cuadro como “resto de Zona Urbana”. Se trata de áreas ubicadas cerca de un barrio, como por ejemplo, “las viviendas ubicadas en el área entre Bv. G. Lehmann y Gabriel Maggi, loteo al sur de calle Remedios de Escalada frente al barrio Fátima, viviendas levantadas desde hace años en el vértice entre calles Aconcagua y Brasil, lindantes con los barrios Belgrano y Nuestra Sra. de Luján”. Si bien la cifra intercensal decrece, anticipan que en un próximo estudio serán diferentes, puesto que se habrán incorporado a otro barrio. Tanto Borgna como Gajdosik indican que “hay lugares que han quedado totalmente condicionados en su crecimiento. Algunos que por su antigüedad ya forman parte del casco histórico de la ciudad: 9 de Julio, 30 de Octubre, San Martín, Córdoba, y Mosconi, Villa Dominga, entre otros; en donde su geografía sólo puede modificarse por la construcción en torre, u otros procesos edilicios”. También hacen alusión a lugares que “son y serán reflejo de este proceso de expansión, ligado fuertemente a la clase media. La decisión, por ejemplo, del Concejo Municipal a pedido de un grupo de vecinos de correr el límite del Barrio Los Nogales hasta calle Monseñor Brasca y el loteo del espacio verde existente entre esta arteria y Antonio Podio significará un importante crecimiento en el caudal de habitantes de dicho sector. Igual lectura puede hacerse a partir de otros loteos; sin dejar de reconocer el sostenido y paulatino crecimiento de los barrios denominados ‘residenciales’ al sur de la ciudad”.

Población por cuadrante

Los autores hacen una referencia de la cantidad de gente que vive por cuadrante de la ciudad. Vivían al momento de la realización del Censo 2001 de la Ruta Nacional 34 al oeste, aproximadamente 15.700 personas lo que representaba un 18,80% del total general para la ciudad. A su vez, entre la Ruta Nacional 34, las calles Brasil-Ernesto Salva y Aconcagua vivían 17.883 personas, lo que implicaba un 21,40% sobre la cantidad total. “Es valioso señalar que la porción de este sector aumentó considerablemente pues se encuentran aquí los casos de los Barrios San José, Zazpe, Italia y Plan Mora que en los últimos 6 años han visto incrementar considerablemente su población”, dicen. La sumatoria de los Barrios 30 de octubre, Alberdi, Sarmiento, Villa Rosas y Belgrano era de 14.652 personas, lo que representaba un 17,53%. Los valores de los barrios Mosconi, Córdoba, Villa del Parque, Fátima y Villa Podio eran de 14.570 personas, con un equivalente al 17,43% sobre el total general para la ciudad.

Barrio por barrio

El trabajo tiene un interesante análisis al comparar la cantidad de población que tenían los 10 barrios más populosos y cómo modificaron su población en porcentajes. Quizás lo más interesante sea este último análisis, en donde se refleja que barrios más tradicionales y pertenecientes al casco céntrico, disminuyeron sus habitantes. Tal es el caso del 9 de Julio (-9.70%); Villa Rosas (-2.40%); 30 de Octubre (-13.50%); Sarmiento (-5.90%); Alberdi (-115.20%); Villa Dominga (-0.70%); San Martín (9.20%), Mosconi (-10.70%); Córdoba (-5.20%)Fátima (-3%) y Lehmann (-2.50). En cambio, otros más alejados del centro crecieron y, en algunos casos, notablemente, como Barranquitas (+7.40%); Italia (+37.50%); Belgrano (+79%); Los Nogales (+40%); Villa del Parque (+62.50%); Ilolay (41%), Amancay (+55.50%), Pizzurno (175%); Garay (+8%) y Güemes (+38.50%). En cuanto al “Top Ten” de los más populosos, a pesar del tiempo y de la disminución de su población siguen siendo el 9 de Julio y Villa Rosas, con el 1° y 2° puesto. El tercer lugar fue arrebatado por el Italia de manos del San Martín, que bajó al 6°. Villa Dominga pasó del 4° al 5° y el Barranquitas del 8° al 5°. El resto, son casi todos nuevos. El 7° puesto lo tiene el Jardín (antes el Mosconi), el 8° el Villa del Parque, el 9° el Fátima (que cayó del 6° lugar en el ’91, quitándole el puesto al Central Córdoba) y por último, el Güemes, (en reemplazo del Sarmiento). “Hay sectores que expresan acabadamente el objeto de este análisis pues no fueron expresiones nuevas. Están en los cuadros reflejados los porcentajes de los barrios P. Pizzurno, Ilolay, Belgrano y los Nogales, pero también podríamos mencionar el Antártida Argentina, el Malvinas Argentinas, Brigadier López, Los Alamos, etc”, dicen los autores. Analizando los datos, determinan que “la sumatoria de los habitantes de los 10 barrios más populosos en el Censo de 1991 es de 39.045, lo que representa el 57,05% sobre el total de general de la ciudad en ese momento. En el año 2001 la sumatoria es de 38.569 personas que implica un 46,15%. Esto marca claramente la movilidad social que se manifestó en esa década y que aún continúa”.

Observaciones

Tanto Borgna como Gajdosik resaltan que “los habitantes por vivienda en los barrios de sectores medios y medios-altos. Sólo el Barrio Villa Rosas está por encima ligeramente de 3 personas. Esto demostraría, entre otros indicadores, que en esos sectores se concentran personas de edad más avanzada, cuyos familiares optaron por vivir en otras zonas de la ciudad. 9 de Julio, 30 de Octubre, Mosconi, Córdoba y San Martín son prueba de ello”. Esto también explica el por qué de la caída de muchos de estos barrios del “top ten”. “En el segundo esquema observamos la cantidad de vivienda en zonas donde predominan los sectores de trabajadores, la clase media baja, los changarines y desocupados. Los valores encontrados expresan claramente la realidad de dichos lugares”, concluyen.

Fuente: diario La Opinión, Rafaela, 22 de setiembre de 2007.

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