Los alacranes desnudan la falta de salud infantil en Rafaela

Se trata del editorial del programa radial “Sábado 100” por FM Sol Rafaela (90.9) que conduce Emilio Grande (h.). Rafaela no es más un pueblo y tiene unos 100.000 habitantes, siendo una materia pendiente realizar inversiones pública y privada en salud infantil y radioterapia. ¿Tiene conciencia la dirigencia política que no somos la “ciudad modelo” como dice la Presidenta?

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Por Emilio Grande (h.).- Cada vez que llegan los calores en esta zona del país trae consigo la presencia de los alacranes en los hogares, constituyendo un grave peligro especialmente para los niños y ancianos quienes tienen menos defensas. Los alacranes son arácnidos “muy tóxicos. Tiene “hábitos nocturnos” e ingresa en las viviendas a través de las cloacas. De día están ocultos descansando en escombros, cúmulos de madera, basura, chatarra, leña. De noche salen a caminar y a cazar. Es cuando pueden entrar a los hogares por la parte de abajo de las puertas. Los consejos más importantes: lograr que los alacranes no entren a la casa. Hay que sellar las puertas de entrada con un zócalo de goma abajo. En los resumideros, se debe colocar una tela mosquitera de plástico, para que no se oxide y dure más tiempo. Evitar que permanezcan dentro de la casa. Todo lo que se deje en el piso se convierte en un lugar donde los alacranes pueden ocultarse, papeles, cajas y libros. Evitar ser picado. Dado que los alacranes son de hábito nocturno, apenas hay un poco de luz se refugian en el piso: zapatos, ropas, trapos de piso. Antes de ponerse zapatos o zapatillas, hay que revisarlos. No dejarlos en el piso. Tener precaución cuando se toman trapos de piso que han estado apoyados en el suelo.
No dejar ropa tirada en el suelo. Muchos accidentes ocurren cuando se toma la ropa que se tiró al piso durante la noche y se agarra al día siguiente para a lavar. Tener cuidado al manipular sábanas que rozaron el piso. No caminar descalzo de noche. Si se produjo la picadura ir urgente a un hospital. El veneno empieza a generar efectos enseguida. Ahora voy a compartir una mala experiencia que vivimos con mi familia en la madrugada del martes 15 de noviembre último. Mi hijo Juan Manuel de 6 años se despertó que le había picado un mosquito, cuando se bajó de la cama había un alacrán vivo sobre las sábanas. Lo llevamos a Presto, donde no le dieron mucha importancia y fuimos al Hospital, cuando llegamos vomitó en la vereda y adentro, fue revisado, le colocaron suero, calmantes y oxígeno. A la hora fue derivado a la Clínica de Niños porque teníamos obra social y como no tiene terapia fue derivado al Hospital Alassia de Santa Fe, donde fue muy bien atendido y le colocaron antídoto, calmantes, hicieron análisis de sangre y esperaron su evolución que con el paso del día fue favorable y le dieron el alta. En las últimas horas hablé con el director del Hospital Roberto Vitaloni, quien reconoció la falta de una atención especial como el mencionado, pero que debido a los pocos casos no se justifica realizar una inversión en salud infantil al igual que para instalar un centro de radioterapia. A decir verdad, Rafaela no es más un pueblo y tiene unos 100.000 habitantes, siendo una materia pendiente realizar inversiones pública y privada en salud infantil y radioterapia. ¿Tiene conciencia la dirigencia política que no somos la “ciudad modelo” como dice la Presidenta?

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