La plataforma continental de Malvinas: ¿británica o argentina?

A 27 años de la Guerra de Malvinas, una de las continuidades de la política exterior en nuestro país radica en la persistencia del reclamo por la soberanía de las Islas. A pocos meses de vencer el plazo para presentar ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental los argumentos científicos que permitan frenar el reclamo británico de extender su soberanía más allá de las Islas Malvinas, los argentinos estamos ante una oportunidad histórica que nadie parece atender.

Por Tatiana Santori

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Antecedentes jurídicos: el descubrimiento de la Plataforma Continental y su tipificación jurídica En la década de los 50, un trabajo de la Comisión Investigadora de Derecho Internacional revelaba algo inédito hasta ese momento: debido a los avances tecnológicos, aparecía la posibilidad de explorar y explotar los recursos ubicados en la plataforma continental. A partir de entonces, estos recursos comenzaron a cobrar gran importancia, incrementando las rivalidades entre los países a fin de poseer una amplia plataforma continental, puesto que es aquí donde se encuentra la cuarta parte de la producción mundial de petróleo y gas procedente de las rocas que se encuentran debajo de estas plataformas. Fue en la I Conferencia de Naciones Unidas sobre Derecho de Mar, a partir de la cual se firma en 1958 la Convención de Ginebra sobre Derecho de Mar. A partir de los trabajos realizados por la Comisión de Derecho Internacional de Naciones Unidas, se adoptan 4 Convenciones: Convención sobre Mar Territorial y Zona Contigua, que entró en vigor el 10 de septiembre de 1964; Convención sobre Alta Mar, que entró en vigor el 30 de septiembre de 1962; Convención sobre Plataforma Continental, que entró en vigor el 10 de junio de 1964, y Convención sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la Alta Mar, que entró en vigor el 20 de marzo de 1966.
A los efectos de delimitar la plataforma continental la Convención establece que “la plataforma continental circunda a los continentes hasta una profundidad media de 200 metros, lo cual, dada su escasa pendiente, representa una anchura de cerca de 90 kilómetros en promedio. Su límite exterior se caracteriza precisamente por un cambio brusco de esta pendiente: el fondo se inclina en forma de talud continental, en cuya base se halla el fondo del océano.”
A mediados de la década del ´60, conjuntamente con la aparición de nuevos Estados debido al fenómeno de la descolonización, el orden de Ginebra comienza a ser cuestionado puesto que muchos de estos países no habían sido tenidos en cuenta en las negociaciones previas a la adopción de la Convención. En este sentido, se impone la necesidad de revisar dicha Convención, para lo cual se convocan nuevas negociaciones que culminarán en 1982. Luego de 9 años de arduos debates, debido a los intereses divergentes entre los países desarrollados y los países del Tercer Mundo, se logra llegar a un acuerdo que será plasmado en la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho de Mar, adoptada en Montego Bay (Jamaica), en 1982. Dicha Convención realiza una revisión de los criterios adoptados en 1958 para la delimitación de la plataforma continental, a fin de satisfacer a aquellos Estados con una plataforma continental reducida en sentido geológico. La Convención de Montego Bay adopta, entonces dos criterios para delimitar a la plataforma continental: 200 millas para aquéllos países con plataforma continental reducida y 350 millas o 100 millas a partir de la isóbata de 2500 metros de profundidad, para aquéllos países con plataforma continental amplia. Nuestro país pertenece a este último grupo. Respecto a las competencias del Estado en su plataforma continental, el Estado posee derecho de soberanía a los fines de exploración y explotación de los recursos que se encuentran en su plataforma continental. La Convención prevé que en Junio de este año vence el plazo para presentar ante las Naciones Unidas la extensión de 200 a 350 millas de plataforma continental. Para presentar dicha extensión, se requiere una serie de importantes investigaciones científicas que nuestro país aún no las comenzó a realizar y parece no estar dispuesto a hacerlo.
Posición británica y argentina Actualmente, se retoma el tema de las Malvinas, fundamentalmente a partir del reclamo de Gran Bretaña ante Naciones Unidas de extender el dominio marítimo alrededor de las Malvinas. Esta cuestión tiene como telón de fondo que en el mes de Junio vence el plazo dado por la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho de Mar para que todos los países signatarios de la misma realicen los estudios técnicos pertinentes para renovar sus reclamos de extensión de la plataforma continental. Gran Bretaña no sólo ya finalizó con las investigaciones sino que además, incluye en sus pretensiones a la Isla de los Estados (Tierra del Fuego) y gran parte del Mar Argentino. Asimismo, si Argentina no realiza las protestas formales en Naciones Unidas y permite que Gran Bretaña amplíe su plataforma continental a 350 millas nos encontraremos que nos han quitado más de 3.000.000 de kilómetros cuadrados con nuestro consentimiento. Desde el Ejecutivo se insiste discursivamente en la cuestión de soberanía, pero se deja de lado la importancia estratégica de la Plataforma Continental, no sólo como fuente de recursos sino también como parte del territorio de Malvinas, donde el estado ejerce derechos de soberanía. Resulta al menos paradójico, que se de vía libre a Gran Bretaña para que imponga su visión y sus pretensiones colonialistas en Malvinas, al margen de las disposiciones del Derecho Internacional.

Tatiana Santori. Columnista de la revista Síntesis Mundial. Miembro de CeCPRI, Cámara de Especialistas de Ciencia Política y Relaciones Internacionales del CCIRR.

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1 thought on “La plataforma continental de Malvinas: ¿británica o argentina?

  1. Hace un tiemo que se viene hablando , en algunos ámbitos restringidos del tema. Los grandes medios de comunicación no lo han tocado. Ahora el gobierno está empeñado en mantenerse en el poder como sea y lo demás, le tiene sin cuidado. Se han vuelto acróbatas para ello al punto de que el precursor Borocotó es un poroto. Creo que los medios tienen responsabilidad en esto. Creo, también que debe haber estudios que se han realizado por parte de organismos especializados. Luego que Inglaterra se quede con todo, el gobierno se victimizará y volverán con el discurso del imperialismo. Si no se han ocupado de Botnia, no creo que lo hagan con esto. Son realmente traidores a la Patria.

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