La nueva evangelización y el bicentenario de nuestra patria (1810-2010)

Iplica pensar a la luz de la Doctrina Social Católica, la cual “se sirve de todas las aportaciones cognoscitivas, provenientes de cualquier saber, y tiene una importante dimensión interdisciplinaria…”

Por Ernesto G. F. Luna (Santa Fe)

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En el contexto de “la Nueva Evangelización de América Latina” y en vista del bicentenario de nuestra Patria, la Conferencia Episcopal Argentina, (el 15-05-04) en su 87º Asamblea Plenaria invitó a efectuar aportes para superar la crisis global, complexiva, de creencias y valores: “no sólo queremos ser Nación sino que necesitamos ser Nación…”(*). Ello implica pensarnos a la luz de la Doctrina Social Católica, la cual “se sirve de todas las aportaciones cognoscitivas, provenientes de cualquier saber, y tiene una importante dimensión interdisciplinaria…” ( ). A continuación intentaré resumir la cuestión pertinente, relevante, indicada en el epígrafe y comentar algunos párrafos del Magisterio Jerárquico, que guardan relación con la vocación específica de los seglares llamados a ‘dar razón de la esperanza cristiana’ (**). * * * El Papa Juan Pablo II, en su Carta Apostólica, “Al comenzar el tercer milenio”, exhortó como el Divino Maestro a Simón Pedro: “navega mar adentro y echad vuestras redes para la pesca (…) en adelante vas a ser pescador de hombres…” ( ). De modo concordante, en fecha 31-05-03, los Obispos Argentinos, suscribieron “Navega Mar adentro”, de actualización de líneas Pastorales, ‘animando a todos los miembros del Pueblo de Dios y en especial las instituciones’ se inserten activamente en la Pastoral orgánica de cada Diócesis’. El Índice, consigna tras la Introducción, 5 capítulos:1) El Espíritu que nos anima. 2) Los desafíos. 3) El contenido de la Nueva Evangelización. 4) Criterios Pastorales comunes. 5) Acciones destacadas y conclusiones.
El comienzo del siglo XXI presenta una realidad compleja y un proceso mundial ambivalente, de avances portentosos y diversas formas de conculcar los derechos humanos. Crisis de: religión, verdad, moral, política, del Estado-Nación, economía, instituciones. Sería extenso enumerar “los desafíos” a los que alude el N° 2 del Documento y que se expresan en la sociedad, carente de comunión vital.“(…) En un país constituido mayoritariamente por bautizados, resulta escandaloso el desconocimiento y, por lo mismo, la falta de vigencia de la Doctrina Social de la Iglesia…”. El N° 3) afirma sin ambages que el contenido de la Nueva Evangelización es Jesucristo. El es el fundamento de la dignidad humana. “En el punto 4) queda en claro el concepto de ‘comunión y misión’: no podemos ser peregrinos del cielo, si vivimos como fugitivos de la ciudad terrena…”. La Pastoral orgánica está focalizada en la primacía de la gracia para la ‘conversión’ individual y social. La Iglesia, santa y pecadora, casa y escuela de comunión, acompaña a todos los bautizados hacia el pleno encuentro con Jesucristo. Como madre, maestra y servidora impulsa a construir una sociedad fundada sobre valores universales de paz, verdad, solidaridad, justicia y libertad. “Para lograr este servicio educativo a nuestra sociedad tenemos que centrarnos en dos instituciones: la familia y la escuela-universidad (…). La Doctrina Social de la Iglesia es imprescindible en la construcción del bien común de nuestra patria…” ( ).

TEOLOGIA DE LA ESPERANZA: “EL BUEN ANUNCIO”. Las Universidades Católicas están llamadas a proclamar el sentido de la verdad, y ser signo y salvaguardia de la trascendencia de la persona humana, aspirando a la excelencia académica en el cumplimiento de sus objetivos Estatutarios, en el espíritu y la letra de la Constitución Apostólica “Ex corde Ecclesiae”(15-08-90). “El primero de los grandes desafíos, que la humanidad enfrenta hoy, es el de la verdad misma del ser-hombre (…).Un segundo desafío es el que presenta la comprensión y la gestión del pluralismo y las diferencias en todos los ámbitos (…). El tercer desafío es la globalización” ( ). “(…) Está en juego el significado de la investigación científica y de la tecnología, de la convivencia social, de la cultura, pero más profundamente todavía, está en juego el significado mismo del hombre…” ( ). Deseo acotar palabras del ilustre Arzobispo amigo Mons. Dr. Vicente Faustino Zazpe: ( ) “la Universidad debe dar nueva cosmovisión de la Historia y de la vida, que logre conciencias cristianas de servicio y entrega ( ). En “La Patria busca su futuro: (efectúa) un llamado a la responsabilidad de todos”, para encarnar en la realidad social, en la vida cotidiana y en un Proyecto de País, el concepto evolutivo y dinámico del bien común en el marco de la Constitución de la Nación Argentina y de las leyes de la República. En coherencia con la Encíclica “Populorum Progressio”, donde Pablo VI, en 1967, trata I) del “desarrollo integral del hombre” y II) del “desarrollo solidario de la humanidad”, humanismo pleno el cual convoca a creyentes, hombres y mujeres de buena voluntad. En suma, estamos vocacionados a crecer en las virtudes humanas y cristianas para asumir, como tarea propia, la restauración del orden temporal ( ) aportando a las culturas una dimensión nueva, “un suplemento de alegría, de belleza, de libertad, de sentido, de verdad y de bondad” ( ). Urge una teología de la historia, una teología de la esperanza, que iluminen una filosofía de la historia, el diálogo entre ciencia, razón y fe. Comparto plenamente los conceptos, la esperanza escatológica del señor Cardenal Arzobispo de Bruselas, Godfried Dannels, al inaugurar en Londres, la Catholic Agency to Support Evangelisation de Inglaterra y Gales, el 21-04-04: “¿Podemos aún tener esperanza?. Si bien la fe es indispensable y el amor lo más grande, tal vez en nuestra época la esperanza sea lo más necesario…” ( ). El hombre y la Cultura: ¿Qué se entiende por cultura?: cultivar los bienes y los valores naturales. La Constitución “Gozo y Esperanza” dedica el Nº 53 a la Cultura. El Documento de Puebla, n. 386: “Con la palabra ‘Cultura’ se indica el modo particular como, en un pueblo, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios (GS 53b) de modo que puedan llegar a un “nivel verdadera y plenamente humano” (GS 53a). Es “el estilo de vida común” (GS 53c) que caracteriza a los diversos pueblos; por ello se habla de “pluralidad de culturas (GS 53c) ( ) y ( ). Cultura y Nación: “La Nación es fundamentalmente la comunidad de hombres congregados por diversos aspectos, pero sobre todo, por el vínculo de una misma cultura. Reunidos así por una idéntica concepción del hombre, del mundo y por una sola escala de valores, que se traducen en actitudes, costumbres e instituciones comunes (…)”. Cultura y Fe: “Para desarrollar su acción evangelizadora con realismo, la Iglesia ha de conocer (por vía científica) la cultura de América Latina. Pero parte ante todo, de una profunda actitud de amor (comprensión afectiva) a los pueblos (…) es un proceso de consolidación y fortalecimiento de dichos valores; una contribución al crecimiento de los “gérmenes del Verbo” presentes en las culturas” ( ). En el ‘ethos’ de nuestra cultura encontramos la dignidad de la persona humana y su destino trascendente, se percibe en las costumbres del pueblo, en los ‘mores’ que suelen inspirar al Derecho, en las instituciones sociales. Todas ellas están inmersas en un ‘proceso de cambio’, que requieren de una Catequesis Cristocéntrica del amor a Dios y al prójimo. El Sumo Pontífice Benedicto XVI en su Carta Encíclica “Deus Caritas Est”, (Roma, 25-XII-05) Nº 28 define con precisión la relación entre el compromiso necesario por la justicia y el servicio de la ‘caridad social’. A los fines de servir a la formación de las conciencias “la Doctrina Social de la Iglesia, argumenta desde la razón y el derecho natural, es decir, a partir de lo que es conforme a la naturaleza de todo ser humano…”.

SABER PARA HACER Y SABER COMO HACER En “La Nación por construir: Utopía -pensamiento – compromiso”, el Card. Jorge Mario Bergoglio S. J. en uno de sus párrafos expresa: “(…) la creatividad histórica, desde una perspectiva cristiana, se rige por la parábola del trigo y la cizaña. Es necesario proyectar utopías, y al mismo tiempo es necesario hacerse cargo de lo que hay. No existe el “borrón y cuenta nueva”. Ser creativos no es tirar por la borda todo lo que constituye la realidad actual, por más limitada, corrupta y desgastada que ésta se presente. No hay futuro sin presente y sin pasado: la creatividad implica también memoria y discernimiento, ecuanimidad y justicia, prudencia y fortaleza. Si vamos a tratar de aportar algo a nuestra Patria no podemos perder de vista ambos polos: el utópico y el realista, porque ambos son parte integrante de la creatividad histórica. Debemos animarnos a lo nuevo, pero sin tirar a la basura lo que otros (e incluso nosotros mismos) han construido con esfuerzo…” ( ). La amplitud del tema ‘un Proyecto de País’ no permite en el reducido espacio disponible, una exposición más extensa en sus diversos aspectos. Este enunciado genérico me sugiere que un gabinete de creatividad o laboratorio de ideas (tanto en el sector público como privado) deberían desarrollarlas equipos de trabajo inter y multidisciplinarios, a los fines de que la información sea traducida en inteligencia estratégica del máximo nivel de la Nación. De lo contrario, la falta de decisiones estructuradas nos conducirá a una irremediable improvisación continua, con el consecuente deterioro del pretendido ingreso argentino al Primer Mundo. Información veraz, comunicaciones, transportes y la informática son instrumentos valiosos, entre otros, para la oportuna toma de decisiones. Si esto es así, es insoslayable pensar en el desarrollo cultural-educativo y científico-tecnológico, no solamente de los que participan en el sistema que procesa información, sino también en aquéllos que la reciben. La actual, es una crisis teológica, de allí “la Nueva Evangelización”, al mismo tiempo es una crisis filosófica: ésta se resuelve educando permanentemente e inculcando valores para “la cultura de la vida”. Así, se incide en la cultura contrapuesta a la transculturación y subculturas. Además, es necesario instruir, es decir, suministrar conocimientos, pero es primordial educar para el ejercicio responsable de las libertades, el pluralismo ideológico y el ecumenismo religioso. “La educación es una actividad del orden de la cultura: la cultura tiene una finalidad esencialmente humanizadora…” ( ). La significación del “diálogo entre la razón y la fe” es explicado por el Card. Joseph Ratzinger en su coloquio con el filósofo Jurgen Habermas(). El período de cambios, que enfrenta el país, solamente puede ser afrontado con solvencia, producto de la preparación e idoneidad de los dirigentes civiles, militares, eclesiásticos. A los fines de adecuar la misión institucional, para acompañar los mencionados cambios, es menester reformular la orientación del subsistema educativo de las organizaciones, para que la toma de decisiones no sea producto de la improvisación, sino el resultado de un concienzudo análisis basado en un razonamiento con sustento científico, filosófico y teológico. El único medio para lograrlo es la adecuada preparación, una rigurosa formación acorde al sentido de los valores, a la deontología profesional, y al confronte interdisciplinario. La época que nos tocará vivir en lo inmediato, va a demandar de los conductores, en todos los órdenes, estrategias de acción, las decisiones acertadas y oportunas para producir las reformas en los subsistemas educativos que acompañen los desafíos que enfrentará la Nación Argentina. Las “organizaciones innovadoras”, han de entrenar sus niveles gerenciales y producir la reconversión laboral, puesto que no podrán sustraerse al proceso que obligará a definir una política institucional, perdurable en el tiempo, prescindiendo de los actores que la deban impulsar. Respondiendo a las siguientes formulaciones: ¿Qué institución queremos lograr? ¿Qué objetivos queremos alcanzar? ( ). Y dentro del “cómo” se va a formar desde las bases con un concienzudo planeamiento educativo, que llegue hasta el postgrado universitario, haciendo abstracción de lo meramente coyuntural, a favor del mediano y largo plazo. De ello se infiere que, solamente iniciando el proceso de cambio formativo, y de perfeccionamiento, ahora, se asegurará el futuro institucional. El escenario en el que cumplirán sus actividades las personas y las organizaciones, estará caracterizado por la turbulencia y la incertidumbre propias del advenimiento de una Nueva Era de la historia de la humanidad. Know how to do. ‘Saber cómo hacer’ es el dilema que se plantea hoy en la “aldea global”, a los hombres y mujeres, inmersos en un proceso de vertiginosos cambios axiológicos y teleológicos ( ). La proximidad del bicentenario de la Patria, constituye un desafío a la creatividad y a la innovación, al liderazgo religioso-filosófico-socio político, etc. La Iglesia, no tiene recetas técnicas, ni es su competencia la actividad socio-politica, pero si debe educar a los laicos para que actúen comprometidamente en todos los ambientes, gestionando los asuntos temporales. En primer lugar resplandece lo perenne, ‘saber pensar’, y ‘to know to do’ (saber para hacer), percibir los valores nuevos que procuran arraigarse, aunque desprejuiciadamente ciertos autores lleguen a insinuar “la muerte de la metafísica” (al menos como hipótesis).¿Cual será el protagonismo de las filosofías y de las religiones, en la configuración de la sociedad del tercer milenio?¿Será la hora de la tecnocracia, del agnosticismo, de un acendrado secularismo, de un laicismo militante, de un materialismo crudo, del neoliberalismo salvaje, de un sincretismo filosófico-religioso, o de una confrontación con las tesituras dogmáticas y los fundamentalismos?. Estimo, que a pesar del neopositivismo, del pensamiento único que despunta, no se extinguirá totalmente el interrogante sobre el ser del hombre y su destino último; la curiosidad fundamental sobre la realidad y vocación de la persona humana y su significado, su dimensión individual, social, política y religiosa ( ). ‘Saber para hacer’ en todos los órdenes de la vida, y ‘saber cómo hacer’ en el management o gerenciamiento de las organizaciones productivas del país, también es muy importante, para que la economía esté al servicio del hombre y no viceversa. De lo contrario se trastoca la jerarquía de una economía que debería estar subordinada a la política y ésta a la ética. Joseph A.Schumpéter, en su conocido libro “Teoría del desenvolvimiento económico”, ha señalado que “el proceso social es en realidad un todo indivisible (…). Un hecho no es nunca pura o exclusivamente económico, pues existen siempre otros aspectos, que a menudo son más importantes…” ( ). Es conveniente insistir que la economía forma parte de la cultura y que la educación permanente debería llevarnos a ella, al trabajo cooperante e interdisciplinario para la creatividad. ‘Saber para hacer’, presupone saber pensar con un método riguroso, con base teológica, filosófica y científica, que garantice el desarrollo integral, sustentable, respete la ecología y el medio ambiente, la calidad de vida, la justicia en sus diversas manifestaciones y los distintos valores que integran el concepto evolutivo y dinámico del bien común, como un requisito para una pacífica convivencia y efectiva vigencia del orden Constitucional. ‘Saber para hacer’, requiere vitalmente de la educación y la cultura, donde madura y progresa el factor científico-tecnológico y primordialmente la persona humana, “sujeto, fundamento y fin de la sociedad y de sus estructuras”. De allí la importancia de la antropología cristiana sustentando los derechos y deberes correlativos de los seres humanos ( ). El Papa Juan Pablo II, con motivo del Jubileo del Año 2000, convocó con palabras de Pablo VI a construir la “civilización del amor”( ) y demanda ‘saber para hacer’, saber cómo, por qué y para qué. En el “Documento de la Escuela Católica” leemos que “(…) en la sociedad actual caracterizada entre otras manifestaciones por el pluralismo cultural, la Iglesia, capta la necesidad urgente de garantizar la presencia del pensamiento cristiano, puesto que éste, en el caos de las concepciones y de los comportamientos, constituye un criterio válido de discernimiento: “la referencia a Jesucristo enseña de hecho a discernir los valores, y los contravalores que lo degradan…”. Cabe destacar que salud , educación y vivienda son áreas estratégicas que deben contribuir a erradicar la exclusión, la pobreza y la marginalidad como un mandato imperativo de la justicia social que alcanza su plenitud en la caridad (). Ya el 02/03/95 con un amigo dirigente nacional de A.P.A.C, seguíamos, con nuestras preocupaciones por el sistema educativo y la situación universitaria. Particularmente los llamados “contenidos básicos” con fuertes contenidos ideológicos y de clara tendencia relativista – positivista sin la menor referencia a la dimensión espiritual de la persona humana, habrán de sumar al estado de decadencia cultural por el que estamos atravesando un fuerte ingrediente de disolución y perdidas de valores, que no auguran nada bueno para las próximas décadas. A corregir todo eso deberíamos dedicar nuestro tiempo y las mejores energías con las que todavía nos privilegia Dios. La situación es mucho más grave de lo que se supone superficialmente y la tan proclamada “reforma educativa” que heredamos, traerá nefastas consecuencias que van a ser muy difícil, pero no imposible de superar. Mientras tanto hay que seguir trabajando, y que, a la larga, saldrá a luz verdad que falta. La madurez de hombres, mujeres e instituciones se mide por la actitud ante los propios errores, de allí la necesidad de la crítica, la autocrítica y de revertirlas a la acción con sentido político.

EL DESAFÍO CULTURAL, EDUCATIVO-CIENTÍFICO-TECNOLÓGICO EN LA ERA UNIVERSALISTA En opinión de Mario Bunge, “en nuestro medio aun no se ha difundido la noticia de que la ciencia se esta convirtiendo en el núcleo de la cultura moderna” ( ). “(…) La ciencia es lo que distingue la cultura contemporánea de los anteriores” ( ). “Ese creciente cuerpo de ideas llamado ‘ciencia’, puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible (…)” ( ). Con el propósito de resaltar la importancia de la Doctrina Social Católica y su valor como instrumento de Evangelización ( ), voy a referirme el desafío indicado al comienzo. La Universidad tiene el cometido eminente de escudriñar racionalmente la realidad, buscar la verdad, difundir la ciencia y la cultura y, habilitar profesionalmente a hombres y mujeres, para contribuir con sentido ético al bien común de la República. “El universitario y el profesional es el hombre que ha adquirido, o ha debido adquirir, esa capacidad de discernimiento personal que engendra la crítica metódica y rigurosa de los hechos y de las ideas es decir la posibilidad de saber por sí mismo” ( ). “Tenemos que (…) filosofar científicamente y encarar la ciencia filosóficamente” ( ). Además de informar cuestiones científico – técnicas es necesario: a)- Educar para la libertad, el ejercicio del pluralismo de ideas y la sana competencia, los que nos deben impulsar a reconocer y asumir la realidad de la interacción entre la cultura planetaria e identidad nacional. b)- Aceptar el desafío de lograr la excelencia conciente de que “(…) la ciencia y la tecnología constituyen un ciclo de sistemas interactuantes que se alimentan el uno al otro” ( ). La tarea de docencia, investigación y de extensión en el postgrado y postdoctorado, han de responder a los requerimientos regionales y nacionales. Y puesto que la Universidad es el lugar del ejercicio maduro del trabajo intelectual, pienso en la enorme importancia de un primordial reconocimiento y estimulo a la investigación científica – tecnológica por parte de los gobernantes del Estado, de los individuos, las familias y de las entidades intermedias que forman el ente moral que es la Nación. Comparto la opinión de Pedro José Frías, “(…) la energía tecnológica, la continuada interacción de la producción, de la ciencia y de la técnica (…) son agentes de transformación social” ( ). En los inicios del tercer milenio en el mundo se acrecientan los estudios vinculados con: la cibernética, la informática, la ingeniería de sistemas, la telemática, la inteligencia artificial, la robótica y un amplio campo interdisciplinario. Ello es así, por cuanto la fortaleza o debilidad de un Estado radica en la vitalidad de los diversos “elementos del Poder Nacional”. Como lo destaca Frederick H. Hartmann ( ): “La capacidad científica-tecnológica” es uno de los constitutivos esenciales de dicho Poder, mediante el cual un País puede alcanzar sus objetivos nacionales. Al analizar “las Relaciones Internacionales”, advertimos que estas “son políticas de Poder”. Por lo tanto es necesario promover el desarrollo integral, entendido como “dinamización de la sociedad en su ser mismo” ( ). Es oportuno recordar que “la persona (humana) es creatividad individual” ( ). El porvenir depende en gran medida de la educación y cultura del vértice estratégico, puesto que, los jóvenes de hoy serán mañana los responsables del management. “(…) Todos los indicios apuntan al hecho a que la organización innovadora en el sector publico y privado tendrá que convertirse en una institución fundamental” ( ). Como el filósofo Karl Popper, lo expresa “(…) rechace la fragmentación de los conocimientos, piense en todo, no se deje inundar por el acrecentamiento de las informaciones, rechace el desencantamiento de Occidente y el pesimismo histórico (…). Aprenda a distinguir siempre y en todas partes, lo verdadero de lo falso…” ( ). Los jóvenes serán los futuros responsables del manejo y administración de parte de la tecno-estructura productiva del País en una época de problemas globales. Ello exige la debida protección a: sus familias, sus oficios, su sociedad, su mundo de significados y valores, como así también la vida del planeta. Necesitarán tomar en cuenta un “conocimiento vital”, o “inteligencia estratégica”, un enfoque racional del mundo, puesto que, “(…) la ciencia se ha convertido en el eje de la cultura contemporánea, y en motor de la tecnología…” ( ). Para impulsar este motor hay que aprender a exigirse más de los demás. Así es como Ortega y Gasset ( ) afirma que se forman “hombres selectos”. No son en cambio ‘selectos’ ni ‘excelentes’, los que con petulancia se creen superiores a los demás, sino los que gracias a un esfuerzo de autoperfeccionamiento consiguen mejorar la calidad de vida de la comunidad. Si los jóvenes estudiantes perseveran, al final del camino habrá un diploma, y se supone que los egresados transformarán dicho título en una profesión. ¿Que es una profesión?, es la acción de poner la fe adelante. Como dice el Adagio: “Allez en avant et foi vous viendra…” (Marcha hacia delante y la fe te vendrá…). Fe, que quiere decir confianza más allá de la razón; junto con el amor que es, la admiración por la belleza, la verdad, el bien. Pero no basta solo con la fe la ciencia, hay algo que no podemos enseñar y tendrán que descubrir ustedes mismos: la responsabilidad, la cualidad de responder. Cuando Caín mata a Abel y Dios pregunta, Caín responde “¿soy yo, acaso, el guardián de mi hermano?” ( ). La nuestra es una época, un mundo, una situación donde todos respondemos por nuestros hermanos, donde no se puede ya mas ser Caín. Donde nada de lo humano nos puede ser ajeno. Y estamos en un lugar, una Universidad, que es aquel donde se indaga al universo y donde la humanidad debe ser estudiada, comprendida y amada con discernimiento, intención y libertad, preservando lo esencialmente valioso para la persona humana. Este es el lugar y este es el tiempo de la educación para la libertad. Todos, unos y otros, provenimos de esas estructuras primarias donde se construye cotidianamente nuestra cultura: las familias. Y es esta una ocasión especialmente propicia para destacar su valor natural eminente. Vale resaltar, con la mayor nitidez posible, algunos principios que orientan al quehacer universitario, porque sin duda es un buen presente, llevarlo como un distintivo espiritual en las conciencias. La Universidad intenta, a diario, armonizar lo humanístico – cultural con la formación profesional especializada. Para ello se sustenta en la libertad académica, en el pluralismo ideológico y en el ecumenismo religioso. Y es por esto que estimula permanentemente la solidaridad, la practica de las virtudes, el estudio de las ciencias y de las artes, acordes con la moral y la ética universal, en una búsqueda, todavía insuficiente, pero sin duda infatigable, de la VERDAD. Es nuestra esperanza que los jóvenes habrán de poner en practica tal ideario con preferencia en la plenitud de sus libertades, en el amor a la humanidad y en la defensa inteligente de la naturaleza; teniendo presente además que el trabajo genera riquezas, y favorecerá el perfeccionamiento de la comunidad en resguardo del bien común, el Orden Constitucional y el sistema Republicano. Debemos afrontar “las nuevas realidades, en el Estado y la Política (…). En la economía y los Negocios (…). En la sociedad y en la imagen del mundo” ( ). En consecuencia, es una etapa importante de mutación en vuestras vidas juveniles. El destino les demandará, – de ahora en adelante -, los esfuerzos más responsables y perseverantes, frente a los desafíos de la inteligencia, a la voluntad y a la creatividad que, solamente en el ámbito de una educación permanente, podrán ser resueltos satisfactoriamente. Por todo lo cual, debemos saber que se mantienen abiertos los claustros para el perfeccionamiento profesional, la docencia, la investigación, a favor de una más amplia integración y extensión cultural, en el ámbito social. Los que continuamos en las cotidianas tareas universitarias, estamos obligados a adaptarnos a una existencia dinámica, sujeta a una continua renovación e innovación, en las cuales se encuentra implícito el significado de la investigación científica, y sus aplicaciones, no sólo a la convivencia social, cultural, sino también a la trascendencia misma de la persona humana ( ). Y es precisamente, en la realización de tales propósitos, que hemos de indagar en cuestiones epistemológicas, (en cuanto al origen y al valor del conocimiento científico) y en la metodología heurística (respecto al discernimiento de la verdad filosófica y de sus relaciones con el saber científico). “La concepción integral del desarrollo”, el desarrollo autentico y sostenido, es biológico, económico, político y cultural ( ) y una política cultural coherente con el carácter sistemático y universal de la ciencia y de la técnica así como con la multidimensionalidad del desarrollo autentico, es el universalismo cultural, que hace uso de la interdependencia cultural en provecho del desarrollo nacional” ( ). Ernest Cassirer, al “indicar la función general de la ciencia y determinar su lugar en el sistema de las formas simbólicas”, dice que, “(…) la ciencia representa el último paso en el desarrollo espiritual del hombre y puede ser considerado como el logro máximo y característico de la cultura…” y donde la filosofía del hombre es el tema más importante ( ). Lamentablemente, todo esto en Sudamérica no se observa, que se asuma de un modo suficiente, mucho menos la adopción de políticas y estratégicas idóneas y eficaces. Esta temática es de singular importancia, si queremos participar en los beneficios de la civilización y principalmente de los adelantos del ‘primer mundo’. Como acertadamente lo expresara Francis Bacon, y lo recordaba Toffler ( ): “el conocimiento en sí es poder”. Según la conocida expresión de Alfonso el Sabio, la universidad es “un ayuntamiento de maestros y discípulos para llegar a la verdad”. Precisamente, el conocimiento científico procura “conocer” las causas de los fenómenos explicando y comprendiendo su significado. Inteligencia (Intus Legere, leer por dentro), es conocer la esencia de las cosas. De allí el sentido y la importancia del esfuerzo dialogal de los tecnólogos con la ciencia y sus aportaciones al ámbito de las culturas; haciendo vigente el concepto de “universitas”. Entre otros temas cardinales para nuestras universidades cabe destacar: El perfil distintivo en la opción profesional de nuestro alumnado, consiste en la formación específica perfeccionada con la integración cultural; para lo cual se van intensificando: el aprendizaje de un método de estudio, los inicios propedéuticos en la investigación científica, y la familiarización con el conocimiento sistemático. Como es sabido, “sistema es un conjunto de principios coordinados y coordinantes para formar o formular un todo científico o un cuerpo de doctrina. La informática, ciencia del tratamiento automático de la información; la cibernética ciencia que estudia los mecanismo automáticos de comunicación y control de los seres vivos y de las maquinas” ( ). La robótica y la inteligencia artificial, son realidades, entre muchas, conocidas por los profesionales que tienen la oportunidad de trabajar en centros de excelencia académica. El perfeccionamiento del concepto pedagógico de seminario y su status equivalente a las asignaturas basales de la currícula, permite y facilita la ensayística del trabajo intelectual. También se adopta la semiología, en cuanto lenguaje de signos convencionales, para interpretar, ordenar y transferir los distintos mensajes sistemáticos de conocimientos, entre otros: los que atañen a la filosofía, a la política, a la ecología, bioética empleando los instrumentos tecnológicos del procesamiento de la información y medios de comunicación social. Todo lo cual es posible alcanzar, a través, del desarrollo de la ingeniería informática como la gran ciencia de la abstracción formulada, intermediando entre la teoría pura, y la ciencia aplicada por los procesos de industrialización, con el sinuoso recorrido del trabajo arduo y prolongado entre el “laboratorio” y la “fábrica”. En una sociedad que busca desarrollar y perfeccionar los talentos humanos, por medio de la educación permanente ésta debe ser concebida e interpretada como un fenómeno social que “mueve la economía. Modela la sociedad. Pero, lo hace a través de su producto: la persona formada” ( ). Pues, en el proverbio latino: “Non scholae sed vitae discimus”. (“No aprendamos para la escuela, sino para la vida”. Seneca). “Estamos ingresando a una nueva era” ( ). En efecto, la interdependencia planetaria, gravitará en el ámbito donde se desempeñan actividades profesionales. Porque, en el fondo, y en definitiva, “el secreto del éxito en el mundo de las rivalidades, competencias y desafíos, consiste en el ejercicio constante y firme impulso de la inteligencia, en una fuerza psíquica irresistible y en un entusiasmo siempre activo…” ( ). La política educativa ha de tender a formar integralmente a los hombres y mujeres libres, forjando el ser racional, receptivo de los valores institucionales, a partir de su propia identidad, para que puedan asumir la responsabilidad de la libre iniciativa y del bien común, en todas las manifestaciones del ser en sociedad. El mundo, vive tiempos de cambios vertiginosos. Estos son particularmente apreciables en la evolución de la tecnología intercomunicante, la tecnología, la cibernética, la ingeniería social, que como fenómenos científicos son tan solo algunos avances de las manifestaciones mas profundas en la historia de la civilización humana. “La explicación de los cambios en el Norte desarrollado, no sería completa, si no observamos aunque más no sea superficialmente los alcances de la nueva revolución industrial, que se está produciendo gracias a los progresos, a pasos acelerados, del conocimiento científico y tecnológico” ( ). Puesto que la institución universitaria es interlocutora calificada del mundo académico, cultural y científico, dedicaré finalmente unos párrafos a la cuestión del ‘pensamiento complejo’. INTERROGANTES DEL DEVENIR COMPLEJO Recientemente visitó la ciudad de Santa Fe, el Director de la Cátedra Itinerante UNESCO Edgar Morin del Instituto Internacional del Pensamiento Complejo de la Universidad del Salvador. Siempre tengo presente con gratitud, mi paso por esos Claustros Ignacianos, guiado por nuestro dilecto amigo R. P. Dr. Ismael Quiles S. J. Con palabras de Gilgamesh, “(…) regresé del viaje para empezar otro (s)”. Según dice María Zambrano en “Notas de un Método”, buscando una “metafísica para la experiencia”, en Bs.As., he tenido la oportunidad de leer en la Universidad de Belgrano, “los siete saberes necesarios para la educación del futuro” ( ). Redactado en 1999 para la UNESCO por Edgar Morin, a modo de contribución a la reflexión sobre cómo educar en la ‘simbiosofía’ (“sabiduría de vivir unidos”) para un futuro sostenible’, y prologado por Federico Mayor Zaragoza. Con satisfacción escuché la conferencia de Raúl Domingo Motta sobre “Pensamiento complejo y Planetarización”, en la Sala del Consejo Superior de la Universidad Nacional del Litoral. Lo felicito por el libro, del que es coautor con Edgar Morin y Emilio Roger Ciurana: “Educar en la Era Planetaria” ( ) publicado a solicitud de la UNESCO a través de Gustavo López Aspina. El tema, contribuye al debate ‘sobre la forma de reorientar la educación hacia el desarrollo sostenible’; la ‘Tierra-Patria’, la ‘antropoética’, la ‘antropolítica’ y la ‘mundología de la vida cotidiana’, entre otros aspectos de la aventura de la reflexión transdisciplinaria sobre la humana condición: “La complejidad concierne no sólo a la ciencia sino también a la sociedad, a la ética y a la política. Por lo tanto es un problema del pensamiento y de paradigma. Concierne a una epistemología general” ( ). Valoro la tarea de Motta como filósofo, epistemólogo, investigador y docente de la U. SAL – Argentina, y de distintas Universidades de Europa, América Latina y el Caribe. Destaco el aporte intelectual desde las Revistas ‘Complejidad’, ‘Pluriverso’ (Milán, Italia) y como miembro del CIEIT de la APC de París, Francia, y demás información que brinda http://www.complejidad.org/ . Los ‘interrogantes’ del devenir complejo requieren de un atento discernimiento, para detectar posibles errores, ilusiones y falacias de las ‘respuestas’, en torno de las cuestiones de la ‘filosofía de las ciencias’, de las ideologías y sistemas en proyectos de ‘reingeniería mundial’, distantes de la cosmovisión cristiana ( ). Sin ser yo experto en las disciplinas filosóficas, pero sí, con una formación fundada en la ‘filosofía perenne’, estimo, a la luz de la razón, que es importante e imprescindible conocer los debates de los filósofos y científicos de diversos países, con posiciones teóricas diferentes. La nómina de los laureados con Premio Nóbel, a partir de 1901 es extensa, a modo de ejemplo menciono a Ilya Prigogine y su nueva metodología para estudiar los fenómenos aleatorios. De igual modo han contribuido al progreso de las ciencias los galardonados con la Medalla Fields. En la Universidad Nacional de Bs. As., el 05/04/57, Mario Bunge, invitaba a “filosofar científicamente y encarar la ciencia filosóficamente…” ( ). Como lo advierte Karl R. Popper, en su obra: “El desarrollo del conocimiento Científico. Conjeturas y refutaciones” ( ). Y esto es válido para las Universidades de gestión pública o privada. También la Iglesia, “con simpatía y sin prevención lleva su palabra de orientación o estímulo a los que elaboran, difunden y realizan ideas, valores y decisiones: Al mundo intelectual y Universitario, para que actúe con libertad espiritual, cumpla con autenticidad su función creativa, se disponga para la educación política – distinta de la mera politización – y satisfaga la lógica interior de la reflexión y el rigor científico, porque de ese mundo se esperan proyectos y líneas teóricas sólidas para la construcción de una nueva sociedad” ( ). En este nuevo siglo y milenio, resuena la pregunta formulada a Jesús por Poncio Pilato: “¿Qué es la Verdad?” (Juan, 18,37-38). En diciembre de 2003, en el Encuentro de Obispos con Rectores de las UC, señalaron que éstas han de lograr ser “verdaderamente Universidades y verdaderamente Católicas…”. El Concilio Ecuménico Vaticano II en su ‘Mensaje a la Humanidad, a los hombres del pensamiento y de la Ciencia’: “A los científicos, técnicos y forjadores de la sociedad tecnológica, para que alienten el espíritu científico con amor a la verdad a fin de investigar los enigmas del universo y dominar la tierra; para que eviten los efectos negativos de una sociedad hedonista y la tentación tecnocrática y apliquen la fuerza de la tecnología a la creación de bienes y a la invención de medios destinados a rescatar al hombre del subdesarrollo. Se espera de ellos especialmente estudios e investigaciones con miras a la síntesis entre la ciencia y la fe. Exhortamos a todos los pensadores conscientes del valor de la sabiduría – cuya primera y última fuente es el Logos – y preocupados con la creación de un humanismo nuevo, a que tengan en cuenta la gran afirmación de la “Gaudium et Spes”: ‘El destino futuro del mundo corre peligros si no se forman hombres más instruidos en esta sabiduría’ ( ). Para esto, es necesario un gran esfuerzo de diálogo interdisciplinario de la teología, la filosofía y las ciencias, en pos de una nueva síntesis…” ( ). Desde el llano continúo con mi modesto trabajo Docente en la U.C.S.F y U.C.S.E-DAR, estimulando la compenetración de la fe, la sabiduría con la cultura, la educación, la ciencia y la tecnología. Aspiro que lo ético en todas sus manifestaciones, pueda ayudar a emancipar de la necedad, de la ignorancia y de la falacia a hombres y mujeres, y contribuir al progreso de la cultura y las culturas en el incierto devenir de la civilización planetaria ( ). En su “Teología de la Historia”, dice Urs Von Balthasar: “Como un ciego con sus manos sensibles palpa la arista dura de un vaso quebrado, los Cristianos aprenden entre los escombros de la existencia, en qué dirección Dios los pone en el camino” de la totalidad hecha desde la fe y de la gracia de Dios para afrontar las incertidumbres. Los apreciados lectores, sabrán excusarme de no aparecer lo suficiente científico esta vez. El libro de Morin, Ciurana y Motta me ha transportado a otros mundos, e invita al diálogo entre “fe y ciencia” ( ). “Eppur, si muove…”; el 22/06/1633, Galileo Galilei, frente al Tribunal proclamó este principio: “(…) no busquen astronomía en la Biblia. Porque ella no pretende decirnos cómo marchan los cielos, sino cómo marchamos nosotros hacia el cielo…”. Galileo inicia una manera de conocer y de interrogar diferente de la ‘episteme’. El investigador científico, sabiendo que sus verdades son provisorias, ha de ejercitar con humildad, una metodología objetiva y desprejuiciada, tanto en las llamadas Ciencias Exactas, como en las Humanidades y en las Ciencias Sociales, Políticas y Morales, en procura de formulación de hipótesis, teorías, leyes o de inferir tendencias. La filosofía, la teología ( ), tienen objetos de análisis y métodos distintos de la ciencia. “(…) El hecho de ser la ciencia una manera de conocer nueva y distinta no implica ni que es la mejor ni que es la única, como lo creyeron (…) las filosofías racionalistas, en todas sus formas de los siglos posteriores…” ( ). Por tanto: “En el estudio profundo, armónico y universal de la Naturaleza (Mundo – Vida – Hombre), es recomendable ensayar explicaciones que, aún sustentadas con el rigor analítico de la ciencia, requieren la justificación última que proviene del examen crítico de la Filosofía…” ( ). “En tal sentido, la facultad de razonar – que la mente humana posee – consiste en la capacidad propia de la inteligencia aplicada a la investigación (teórica y práctica) de los fenómenos del mundo, de la vida y del hombre, la cual se orienta, se desarrolla, se ordena y se realiza en dos direcciones convergentes; una científica y otra filosófica. La Ciencia que mira, descubre, compara, experimenta, reproduce y verifica, y la Filosofía que admira, discierne, indaga, fundamenta, aduce y justifica…” ( ) ( ). * * * Me resulta muy grato destacar algunas de las múltiples actividades positivas que está haciendo la Universidad Católica de Santa Fe, por ejemplo: la evaluación externa de la Institución, la carrera e incentivo a la Docencia e Investigación. Promoción de iniciativas interdisciplinarias, encuentros para el debate de problemas humanos relevantes en su contexto histórico, cultural, social, económico y político. Deseo que siga adelante, contribuyendo al bien común, testimoniando las “Bienaventuranzas” en la cultura universitaria. Que el 50° Aniversario de la Universidad Católica de Santa Fe y la Argentina del Bicentenario sirva para renovar el compromiso en la ‘Nueva Evangelización de la cultura’. La V Conf. de la CELAM y del Caribe, en Aparecida, Brasil, con la presencia del Papa Benedicto XVI es una invitación a descubrir las múltiples conexiones entre el mensaje de Cristo y la educación para la cultura integral del hombre y el progreso de la civilización ( ). Invocando al Patrono de la Iglesia Universal, el Glorioso Patriarca y señor San José, Padre adoptivo del Redentor y excelso esposo de la Santísima Virgen María, para que interceda ante el amor Trinitario, origen y meta de la persona humana. Meditando en la “Sedes Sapientiae”, “totalmente dependiente de Dios y toda orientada hacia El con el impulso de su fe, ‘es la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad y del cosmos…” ( ).

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BIBLIOGRAFÍA

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    JUAN PABLO II, Encíclica “Redemptoris Missio” N° 17. CEA, “Navega Mar adentro…”, Bs. As., 31-05-03. PONTIFICIO CONSEJO DE JUSTICIA Y PAZ, “Compendio de Doctrina Social de la Iglesia”, N° 76, p.59. JUAN PABLO II, “Discurso a la UNESCO el 02-VI-80” N° 22 AAS72(1980) p.750 y “Palabras a la Pontificia Academia de las Ciencias”, el 10-XI-1979:”Insegnamenti dei Giovanni Paolo II”, Vol.J/2 (1979), p.1109). Zazpe,11/06/83. Homilía del 11-06-83. Pastoral 06-03-71 y Mensaje Pascual 06-06-81. Véase: LUNA, Ernesto G.F.,”Monseñor Zazpe y la Justicia” en “Pensamiento Jurídico”, Publicación de la Facultad de Derecho UCSF, N°2, Sta.Fe, Agosto 2005, págs.11 a 31. Por ello me he referido en distintos medios de Comunicación Social, a una “cultura integral”, y a “los interrogantes del devenir complejo”. Los estimados lectores, interesados en profundizar la reflexión sobre este “vastísimo areópago”, pueden consultar el Concilio Ecuménico Vaticano II, Constitución, “Gozo y Esperanza” y “Para una Pastoral de la Cultura”, Documento del Consejo Pontificio de la Cultura “instituido con la finalidad de ayudar a la Iglesia a vivir el intercambio salvífico en el que la inculturación del Evangelio va acompañada por la Evangelización de las culturas…”, y Discurso del 14/03/97, Fernando Boasso, S. J. “¿Es posible la Esperanza?” y “Crecer en Humanidad”. JUAN PABLO II, Discurso del l4-03-97. DANNELS, Godfried, Card. “Criterio”, Bs. As, N° 2296 -VIII- 2004, págs. 417 a 424. CELAM, “Documento de Puebla”, Nº 386. CONCILIO ECUMÉNICO VATICANO II, Constitución Pastoral “Gaudium et Spes” Nº 53. Véase: La Evangelización de la Cultura y la Inculturación del Evangelio. Nº 4 y 5 de “Para una Pastoral de la Cultura”. Mensaje de Juan Pablo II a la UNESCO en 1980. Desafío de la Doctrina Social de la Iglesia frente a las distintas culturas. Nº 408-439 “Documento de Puebla”. Leer: Pontificio Consejo Justicia y Paz, “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”, p. 293-314. “Agenda Social”: Nº 155-160. “Gaudium et Spes”: Nº 53-62. “Puebla”: Nº 385-443. Consejo Pontificio para la Cultura: “Para una Pastoral de la Cultura” (Roma 23/05/1999). Conferencia Episcopal Argentina, “Iglesia y Comunidad Nacional”: Nº 77-85. BERGOGLIO, Jorge, Card. “Mensaje a la VIII Jornada de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires”. CONCILIO VATICANO II, Constitución Pastoral “Gaudium et Spes”Nros 53, 55, 56. (*) Véase: RATZINGER, Joseph y HABERMAS, Jurgen, “Dialogo entre la razón y la Fe”. “La Nación”, Bs. As. 14/05/05 . BENEDICTO XVI, Encíclica “Dios es amor”, El Vaticano, 2005. Cf.: DRUCKER, Peter F. “La Innovación y el Empresario Innovador”, Editorial Sudamericana, Bs. As., 1987. DRUCKER, Peter F. “La Sociedad Poscapitalista”, Ed. Sudamericana, Bs. As., 1992. Cf.: MURARO, Jorge S.,”La Gran Opción del Estado” en LA OPINION, Rafaela 12-04-95. “La Filosofía Posmoderna” véase BALLESTEROS, Juan Carlos Pablo, en “Sedes Sapientiae” Año V-N°5-UCSF, Noviembre 2002, págs.129 a 136. Cf.: MURARO, Jorge S., “Las postrimerías del progreso social”, en LA OPINION, Rafaela 27/01/96. SCHUMPETER, J. A., Op.cit. Fondo de Cultura Económica, México, 1944, p.23 y s.s. JUAN PABLO II, Const. Ap. “Ex corde Ecclesiae” (15-08-90). Cf.: CONCILIO VATICANO II, “Declaración Sobre la educación cristiana de la juventud”. “Doc. de la Escuela Católica”. Véase: Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. “Libertatis Conscientia”, 97: AAS (1987) 597. LUNA, Ernesto G. F., “Fray Mamerto Esquiú, O.F.M ilustre Prócer y Orador ejemplar de la Constitución Nacional”, en “Pensamiento Jurídico”, Publicación de la Facultad de Derecho U.C.S.F,N°1, Sta. Fe, Setiembre 2003, págs., 59 a 66.
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1 thought on “La nueva evangelización y el bicentenario de nuestra patria (1810-2010)

  1. LA NUEVA EVANGELIZACIÓN DE EUROPA ESTÁ CONDENADA AL FRACASO SINO HAY UN NUEVO ENFOQUE DEL CRISTIANISMO “RETOMANDO LAS RAICES HELÉNICAS DE NUESTRA CULTURA Y DEJANDO ATRÁS EL OSCURANTISMO MEDIEVAL DONDE LA FILOSOFÍA ESTABA SOMETIDA A LA TEOLOGÍA, LA RAZÓN A LA FE, LA CIENCIA A LA REVELACIÓN, EL ESTADO A LA IGLESIA Y, LOS TRIBUNALES JUDICIALES A LA SANTA INQISICIÓN”. El reto actual del cristianismo, es formular un cristianismo laico que se pueda vivir y practicar, no en y desde lo religioso y lo sagrado, sino en y desde el humanismo, la pluralidad y el sincretismo, a fin de afrontar con éxito los retos de la modernidad. La Epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la educación en los valores de la paideia griega (cultivo de sí). Que tenía como propósito educar a la juventud en la “virtud” (desarrollo de la espiritualidad mediante la práctica continua de ejercicios espirituales, a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma, y alcanzar la trascendencia humana) y la “sabiduría” (cuidado de la verdad, mediante el estudio de la filosofía, la física y la política, a efecto de alcanzar la sociedad perfecta). El educador utilizando el discurso filosófico, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo, ilustra lo que es la trascendencia humana y como alcanzarla. Y por su autentico valor propedéutico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar los fines últimos de la paideia griega siguiendo a Cristo. Meta que no se ha logrado debido a que la letrina moral del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual) Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo (helenismo cristiano), separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su religión basura que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

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