La horca para Sadam y la derrota de Bush

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Mitre Rafaela (FM 91,9), que conduce Emilio Grande (h.).

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En estos días se conocieron dos noticias que de alguna manera están ligadas por el pasado reciente del conflicto armado en Irak. El ex dictador Sadam Hussein fue condenado por un tribunal de Bagdad a morir en la horca luego de ser declarado culpable de crímenes contra la humanidad durante su gobierno en Irak. El ex dictador había sido derrocado en el año 2003 durante la invasión que lideró Estados Unidos. Ahora fue condenado a muerte por considerarlo culpable de la matanza de 148 chiitas en el pueblo de Dujail en 1982. Sus abogados apelarán la sentencia por lo que la ejecución –en caso de ser ratificada- no se haría antes del año próximo. Este fallo provocó festejos en la comunidad chiita del país y, al mismo tiempo, promesas de venganza de grupos radicales sunnitas. Este veredicto se conoció en momentos en que la violencia recrudece en Irak y amenaza con exacerbar los ánimos entre ambas comunidades y estar ante la posibilidad de una guerra civil en este país de medio oriente. A decir verdad, es una locura humana que la condena a Sadam sea con el método arcaico y anacrónico de la horca, que atenta contra los derechos humanos y su condena mayor hubiera sido de cadena perpetua en la cárcel. Nunca un mal se lo combate con otro mal, porque hay ejemplos se sobra en la historia de la humanidad que provoca una espiral de la violencia. En este contexto de análisis no se puede soslayar la derrota republicana en las elecciones legislativas de los Estados Unidos, que ya provocó la primera gran víctima del gobierno de George W. Bush: renunció el polémico secretario de Defensa Donald Rumsfeld, acorralado por el veredicto devastador que arrojaron las urnas sobre la marcha de la guerra en Irak. Así, el Partido Demórcrata ganó el control de la Cámara de Representantes y también el Senado. Al respecto, el presidente Bush calificó esta derrota como un duro golpe y anunció el reemplazo de Rumsfeld por Robert Gates. Admitió que la ocupación de Irak influyó en los resultados, expresando que “reconozco que muchos estadounidenses votaron para dejar constancia de su disgusto con la falta de progreso alcanzado (en Irak)”. Ahora va a escuchar sugerencias de la oposición para revisar la estrategia en Irak. Rumsfeld deja su cargo tras dos guerras una polémica ocupación en Irak y enfrentó pedidos de renuncias de varios ex militares y a la presión mayor dentro del Pentágono. En síntesis, los cambios políticos no se realizan a través de la ocupación armada porque trae consecuencias nefastas para el futuro. Bush no pudo concretar su objetivo de la democracia en Irak. El poder tiene que estar al servicio del bien común, de lo contrario la gente le da la espaldas como ocurrió en Estados Unidos y también en Misiones.

Emilio Grande (h.)

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