“La crisis de la escuela es su incapacidad para adecuarse a los nuevos tiempos que plantea la sociedad”

Opina en una entrevista el Dr. Emilio Tenti Fanfani, doctor en Ciencias Políticas y Sociales, coordinador de Investigaciones del IIPE-UNESCO (Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación.

Por María Herminia Grande (Rosario)

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Dr. Emilio Tenti Fanfani: Doctor en Ciencias Políticas y Sociales- Coordinador de Investigaciones del IIPE-UNESCO (Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación)****

MHG: ¿Cuál es la mirada estratégica sobre la planificación de la educación en Argentina? ETF: Las diferencias en cuanto a acceso, permanencia y aprendizajes del sistema escolar reproducen las diferencias sociales generales de la sociedad argentina. Hay un crecimiento de la diferenciación de la escolaridad, pero esto se ha visto también en tiempos diferentes. Durante los últimos años en América Latina ha habido un crecimiento hacia abajo, cada vez tenemos más niños escolarizados de menos edades, digamos en la franja de tres a cinco años, en México la escolarización en esta franja es obligatoria, en Argentina es obligatoria desde los cinco años. Esto ha sido un proceso reciente, pero ya ha habido niños de esa edad escolarizados desde principios de siglo XIX, es decir, van accediendo al sistema los grupos sociales en forma desigual de acuerdo sus capacidades. Se relaciona con la posición social que ocupan dentro de la sociedad. Las desigualdades escolares siempre están festejando las desigualdades sociales en términos de ingreso, de residencia, etc.

MHG: ¿Cómo se planifica la educación cuando hay fragmentación social por un lado; y, por el otro, hay apreciaciones distintas en lo que hace a la dimensión educativa? ETF: En lo que hace a la dimensión educativa creo que hay un consenso en la sociedad argentina con respecto a la necesidad de avanzar en la escolaridad de los jóvenes y en mejorar la calidad de la escolaridad. Al menos en ese punto hay consenso. La evolución de los últimos años me hace ser optimista, hay ciertos acuerdos en la sociedad argentina. No creo que haya grandes grupos que se opongan a la reforma de la escuela secundaria. Esto goza de amplio consenso. Esta última ley que ha venido a corregir una serie de defectos y de problemas de la legislación anterior ha tenido alto consenso. Por lo menos eso es lo que observamos a través de las encuestas y de las consultas de opinión que hemos realizado. Acá el problema más grave es lo que tiene que ver con los factores económicos y culturales. Por ejemplo, hay grandes modificaciones en la familia, ya no se puede hablar de una familia como se hablaba antes, la realidad sociológica indica que hay una transformación profunda en la estructura de la familia nuclear; además, en los últimos 50 años el papel de la mujer ha cambiado radicalmente, está fuertemente incorporada al trabajo. El rol de la mujer en la primera etapa del capitalismo, es decir, la mujer en el hogar, con un marido y los hijos, ya sin los abuelos ni los tíos en el hogar; la mujer estaba dedicada a la crianza del niño. Hoy las sociedades capitalistas no funcionarían si la mujer volviera al hogar. Eso sería inimaginable. Considerar que la mujer vuelva a su función hogareña y exclusivamente biológica no se podría considerar. Cuando se funda la escuela, con sus horarios y con sus dispositivos, se suponía que había una familia, una mamá que se encargaba de la formación primera de los niños, hoy mamá está trabajando. Esos cambios han tenido efectos importantes sobre la escuela. Nosotros analizamos estas cuestiones con unos grupos de docentes y el docente, y la escuela también, sienten estas transformaciones de la sociedad, hay una especie de reclamo de una familia que ya no existe más y que no podrá volver a existir.

MHG: ¿Y sobre esto se está trabajando en la planificación educativa? ETF: De eso trata la crisis de la escuela, esta crisis es la incapacidad de la escuela de adecuar sus ritmos, sus tiempos, sus dispositivos, sus objetivos y sus estrategias a las nuevas condiciones sociales; una de estos cambios es la transformación de la familia. Pero hay otro gran cambio que hay en la sociedad y se trata de que todos estamos inmersos en la sociedad de la comunicación. Cosa que no existía cuando se fundó la escuela, la vieja escuela sarmientina que algunos añoran, esas generaciones no estaban inmersas en el mundo de la comunicación, al acceso a grandes cantidades de información. Es otra agencia socializadora que es más fuerte que la escuela, que construye sentido, ofrece una nueva escala de valores y es distribuidora de información.

MHG: La escuela ¿salva esta brecha? ETF: Creo que la escuela no ha tomado el verdadero sentido de esta gran influencia. Por ejemplo; las instituciones que forman a los maestros en sus programas no han incorporado todavía esta temática, no la han incorporado suficientemente. Creo que todavía la escuela, o algunos actores todavía insisten con el regreso a un mundo que no va a volver, están en la etapa del lamento., ya que la mayoría de los docentes viven y sufren esta imposibilidad de educar. Esto también ocurre en Europa.

MHG: ¿Allí (por Europa) se da lo que usted ha manifestado por el multiculturalismo? ETF: El multiculturalismo es un factor, pero los chicos tienen acceso a distintas expresiones culturares a través de los medios masivos de comunicación. Ahí se dan cuenta que hay un mundo plural, diverso, que hay distintas formas de comer, distintas formas de vestirse, distintas formas familiares, distintos modelos de vida, entre otras cosas. En Europa lo tienen ahí por las inmigraciones internacionales, tienen que convivir en el mismo barrio con distintos lenguajes, historias, religiones, distintos criterios de entender lo que es bueno y lo que es malo. En Argentina tenemos también un proceso de internacionalización de nuestras poblaciones, en Buenos Aires, por caso, las comunidades de inmigrantes de los países vecinos, hay hasta radios de las minorías peruana, boliviana, paraguaya, entre otras. Los medios masivos de comunicación y el mundo de la publicidad y, también, el capitalismo forman valores y forman subjetividad con una eficacia mucho mayor de lo que lo puede hacer la escuela. Y muchas veces lo hace en un sentido contradictorio con los valores escolares.

MHG: A la escuela que yo asistí, la educación que se impartía igualaba y posibilitaba, no creaba incertidumbre respecto del futuro, era como que nos hacía fuertes ante el futuro, ¿hoy alcanza la escuela para la inclusión social? ETF: No alcanza, yo vengo de un viaje de Italia que me ha permitido ver que una persona de más de 25 años tiene que hacer postgrados para conseguir un empleo en una escuela y tener un empleo estable. La dificultad que tienen los jóvenes para incorporarse en el mercado de trabajo es un problema muy serio, uno mira las cifras de desempleo de la población joven en Europa y es alarmante. El promedio en España está cerca del 20% en general, pero si miramos la franja etaria de 18 a 25 años ahí alcanza hasta el 35%.

MHG: En nuestro país el desempleo en las franjas juveniles es muy alto… ETF: En todos los países capitalistas el desempleo en las franjas juveniles es más alto, esa es la constante,. Entonces uno debe preguntarse ¿qué tipo de sociedad es esta que desperdicia las energías más creativas? Qué impacto tiene en un chico que tiene que tomar decisiones cuando ve en Europa que hay jóvenes que tienen doctorados, postdoctorados, los famosos mileuristas, y están estacionados en las universidades con becas, con trabajos precarios, sin tener una posición estable en la sociedad. Qué estímulo puede generar, qué disposición al esfuerzo puede generar esta sociedad que le muestra a través de ejemplos concretos que individuos que han hecho este esfuerzo escolar y que tienen diplomas altamente calificados no consiguen empleo, entonces, qué puede significar esto para un joven, puede decir para qué me voy a esforzar si el premio no está detrás del esfuerzo, no me está esperando. En mi caso era al revés, los pocos que llegábamos a la universidad, en la década del 60, yo veía que el tipo que llegaba con un diploma universitario era como una especie de ejemplo para todo el barrio.

MHG: Antes era el diploma y el estudio, ¿hoy cuál sería el incentivo? ETF: La proliferación que hay hoy entre los jóvenes, y no se trata de los pobres sino también de las clases medias, es la fantasía del éxito sin esfuerzo. A través de la explotación de la belleza física, muchas chicas quieren ser modelo; otro caso es, por ejemplo, en internet, esto de ser famosa, de ser alguien en la vida. Esta ausencia de proyecto es lo que preocupa en Europa, en el capitalismo actual, lo que preocupa es el nihilismo, los jóvenes que no encuentran sentido a la vida y lo llenan con la droga, con la delincuencia, con otras cosas que le proveen de emociones. Esta ausencia de proyecto necesita, por ejemplo, que la escuela le pueda ayudar a los jóvenes a encontrar, a identificar las fuerzas interiores. Es decir, para qué sirvo, soy bueno para el arte, para las matemáticas, etc. y poder identificar esas capacidades para poder desarrollarlas y en función de ellas hacer un proyecto.

MHG: Lo que usted plantea me recuerda una frase de Manuel Belgrano “educar a un chico no es hacerle aprender las cosas que no sabía sino hacer de él alguien que no existía”. ETF: Claro… se trata de descubrir cosas que están en él, sus potencialidades, hacer que el chico que tiene oído, una cualidad, una fuerza interior que lo hace creativo y productivo pueda explotar esa fuerza interior. Yo creo que la escuela todavía está en un modelo muy tradicional, muy homogeneizador, que trataba de impulsar a un conjunto de individuos que son diferentes, una serie de cosas comunes, una serie de valores comunes, una lengua, una identidad nacional. La escuela no está hecha para individualizar, para que cada individuo pueda encontrarse a sí mismo y explotar esas capacidades que cada uno de nosotros tenemos.

MHG: Mientras tanto hay escuelas que no tienen calefacción ni electricidad… si bien el Estado transferirá fondos para superar estos problemas. ETF: Esas son cosas obvias. Quién puede estar en desacuerdo con que el Estado envíe fondos para solucionar esos inconvenientes, cualquier tarea productiva tiene que tener lo mínimo e indispensable para realizarla, no morirse de frío en el invierno, no morirse de calor en el verano, tener un techo que proteja, etc. Ahora la pregunta es si la escuela es la que tiene que asumir esas funciones que antes las cumplía la familia, el mercado de trabajo.

MHG Usted me lo está respondiendo por parte en cada una de las preguntas, pero soy insistente ¿cómo se planifica la educación o cómo se debiera planificar la educación en Argentina? ETF: Ahora hay una unidad que depende de Presidencia de la Nación que se llama Unidad de Planeamiento Estratégico y de Evaluación de la Educación, y está a cargo del ex ministro Juan Carlos Tedesco, que es muy reconocido en toda América Latina. Tiene la función de identificar cuáles son los grandes núcleos temáticos, las grandes cuestiones de la educación y planear hacia el futuro, porque cambiar la escuela no es una cuestión de un gobierno, un período de 4 años no alcanza para llegar hasta el aula. Cambiar las instituciones no es sencillo, hay que equiparlas, desarrollar un recurso humano a la altura de las circunstancias, hay que cambiar subjetividades de casi 800 mil profesores. Lo que hay que tener es un plan estratégico que identifique grandes objetivos, definir estrategias, recursos y llegar a una especie de acuerdo, porque es necesaria la continuidad de estas políticas, nadie va a poder cambiar nada en un periodo de 4 años, a lo sumo podrá construir 50 o 100 escuelas y nada más.

MHG: Esto tienen que ver con el carácter fundacional que asume cada gobierno, nunca se rescata lo que hizo el anterior. ETF: En educación, lo que aprenden o no aprenden los chicos de hoy, ¿a quién se lo va a imputar, a este gobierno? ¡No y al anterior tampoco!. Los chicos de hoy que terminan 7º grado con mayor o menor grado de conocimiento, no se explica por lo que hicieron los últimos ministros, se va a explicar por una trayectoria larga. Lo que pasa que es se trata de lo que se hizo 15, 20 o 30 años atrás. Los ministros, en ocasiones, guardan la información de los promedios de lengua y matemática como si se sintieran culpables, como si la sociedad le imputara el bajo promedio de matemática con los chicos de Chile. Eso es un simplismo y también lo es de quienes forman opinión en difundir estos guarismos, eso responde a tendencias pesadas, de mediano y largo plazo. Y si uno quiere cambiar esas tendencias va a tener que garantizar cierta estabilidad en las intervenciones, no puede ser tan soberbio de creer que un ministro puede proponerse cambiar él, durante su gestión, el sistema educativo. Lo que puede hacer es cambiar la dirección del proceso y luego debe seguirse ese rumbo.

MHG: Muchas veces los docentes se quejan que la escuela era utilizada de guardería. Hoy, además, ha ingresado hasta la violencia en las escuelas ETF: La escuela era una especie de lugar sagrado, separado del conjunto de la sociedad, se hablaba de un modo distinto en la escuela, hoy en día se habla lo mismo que lo que se habla en la calle. Hoy, todos los problemas de la sociedad se sienten en la escuela, la pobreza, el lenguaje, el walkman, las preocupaciones, el hambre. Eso es un síntoma de debilitamiento de la institución escolar, en términos de lo que es inculcación de valores, o sea, valores en sentido que se trata de criterios éticos y estéticos. La escuela no tiene la capacidad de otras agencias de socialización, yo siempre doy el ejemplo de los hábitos gastronómicos: la pobre escuela no puede con los medios masivos de comunicación. La mayoría de los niños, el gusto, la preferencia va por los productos que le proponen esos medios, la familia y la escuela pueden insistir con determinados hábitos pero no consiguen seducir. Hoy en día la escuela ha perdido capacidades, no se le pueden pedir demasiadas cosas a la escuela, si estamos preocupados por valores, por este exceso de individualismo, por este énfasis en la competitividad, la relación social vista como una guerra, la violencia; eso no es culpa de la pobre maestra de escuela. Los maestros enseñan la solidaridad y el respeto, o, al menos se intenta enseñar eso. Pero vivimos en una sociedad en donde lo que vale es la competencia, la agresión, la violencia. Si nos preocupan estas cosas, entonces hagamos un análisis de lo que ocurre con la cultura; no con la escuela, la pobre escuela lo único que se le pude exigir es conocimiento. Hay ciertas cosas que una institución como la escuela puede ofrecer, desarrollar en las personas la matemática, la lengua, la física. Por eso cuando uno le pregunta a los maestros cuáles son los factores que inciden en el aprendizaje, ponen primero el apoyo de la familia, no dicen el capital económico de la familia, casi el 80% de los docentes que contestan esto. Sostienen que es la familia la que tiene la responsabilidad del aprendizaje, en cambio debería decir “soy yo”, el maestro, las estrategias pedagógicas. Estas estrategias recién aparecen en cuarto lugar. Fíjese que interesante, porque uno le imputa a la escuela la falta de educación y cuando le pregunta a los actores escolares dicen que es la familla la primera educadora. Esto quiere decir que hay una especie de queja, el niño para poder aprender algo en la escuela tiene que estar educado, tiene que tener una serie de hábitos de comportamientos, tiene que no tirarle el pelo la chica de enfrente, tiene que aprender a estar sentado un lugar, aunque más no sea un rato. O sea, que se trata de una serie de hábitos, de valores éticos que son condición necesaria para que el chico puede aprender algo en la escuela. Es lo que llamamos la socialización, ésta es la incorporación de ciertos hábitos de conducta ético-morales que nos permiten formar parte de un grupo y que son condición previa de la instrucción, ésta tiene que ver con la apropiación de estos conocimientos racionales-técnicos y que son tan importantes para la inserción de las personas en la sociedad. Los maestros gastan el tiempo en las escuelas en socializar, en educar en este sentido amplio, en hacer cosas que antes hacía la familia, entonces le lleva mucho tiempo ordenar a los alumnos en las clases, hacer dejar que griten, que se empujen y que se pateen. Eso les lleva mucho tiempo y aparece esto como una carga de trabajo, ya que se usa mucho tiempo en la socialización y le quita tiempo a la instrucción. Esto como fenómeno general y no hablamos de sectores populares; no, se trata también de sectores medio-altos en donde se realiza la misma tarea de socialización. De ahí la proliferación de toda una serie de técnicas de tipo psicológicas, trabajo de grupo, por caso, porque los maestros están dedicados a pacificar, a ordenar, a desarrollar esos hábitos básicos de conducta, y esto lleva tiempo. Yo los entiendo, si no logran que los chicos se callen, si no logran que esos chicos se respeten mínimamente, cómo se puede empezar a enseñar matemática.

MHG: En la ciudad de Mendoza, en un curso con alumnos de 14 o 15 años se proyectó una película y los chicos manifestaron no poder leer los subtítulos… ETF: Leer no es algo natural, hay que tener paciencia, hay que empezar por la primera página, leer párrafo por párrafo, y leer durante media o una hora. Esta capacidad no es natural, porque un chico que está habituado a ver video clips que son imágenes que cambian aceleradamente, sin mucha coherencia, no tiene esa capacidad, debe adquirirla… y eso dificulta leer rápido por ejemplo los subtítulos de una película…

MHG: ¿Volverá aquella escuela en donde un chico tenía la capacidad de estar sentado durante media hora para escuchar o ya ese tipo de escuela tenemos que desecharla? ETF: Creo que vamos a tener otro tipo de escuela, porque este es el peligro de países como Argentina que tuvimos un pasado escolar muy avanzado, es considerar que el pasado fue mejor y que la solución de los problemas que tenemos hoy es aplicar políticas restauradoras, eso es medio como reaccionario. Volver a la escuela de antes es sociológicamente imposible, pero ¡cuidado!, que hay minorías, que en la sociedad, están sentaditos y aprenden cosas valiosas. Hay montones de jóvenes, por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires, que son excelentes músicos a los 20 años, gente que ha hecho un esfuerzo, que ha encontrado una pasión, que ha encontrado una disciplina y es capaz de hacer cosas maravillosas. El problema es que esto no ocurre con la mayoría, sino con una minoría, que ha encontrado el sentido a la vida. Y se logran cosas importantes, la cosa es cómo hacer que las mayorías de las nuevas generaciones hagan esto. Yo creo que esto va a requerir otra escuela, por ejemplo, la escuela de 4 horas no va más, y sólo me refiero a un aspecto, el tiempo, debemos ir a una escuela de tiempo completo y esto debería ser una especie de acuerdo nacional, que se pongan de acuerdo todos lo gobiernos. La mayoría de los jóvenes que va a escuela privada, de sectores medios-altos urbano va a una escuela de tiempo competo. En Europa no se concibe una escuela de cuatro horas. No se pueden proponer objetivos que, cada vez, son más complejos en solo cuatro horas. Ahora, más tiempo, requiere un reordenamiento, pero es una punta, vayamos a una escuela de más tiempo, porque si no nos va a suceder los que nos está sucediendo, que todo el proceso de pacificación, de ordenamiento, de socialización, de terapización, es decir, todo el tiempo que se gasta para que los niños hablen, expresen sus emociones, hablen de sus problemas, de que el papá le apegó al la mamá, se está invirtiendo un tiempo que sólo resuelve problemas emocionales y de matemática y lengua , nada. Entonces eso va a requerir más tiempo, más escuela. Van a tener que comer en la escuela, bueno, eso llevará dos horas más. Esto va a costar y hay que gastar bien y eficientemente. Hay que terminar con ese debate estúpido entre aquellos que dicen que hay redistribuir lo que tenemos y otros que dicen que hay que gastar más. Hay que gastar más y mejor.

MHG: Este gobierno ha incrementado el presupuesto educativo. ETF: Si, lo ha aumentado, estamos a 6 puntos de un PBI que ha crecido. Las escuelas que están sin gas y sin baños son casos extremos que deben se erradicados, pero no es la generalidad de las escuelas. Yo he visto escuelas excelentemente equipadas en infraestructura, pero el problema está en la capacidad de hacer un buen uso de la misma. Hay escuelas súper equipadas con laboratorios y con computadoras que no están utilizadas. El tema educativo es una tarea que requiere un esfuerzo sistemático, más inversión, en educación todo lo que usted invierta siempre sigue siendo poco. En la UBA no podemos cerrar las ventanas, en una facultad en la que trabajo, se trata de una ventana de banderola, de una vieja maternidad, que ha quedado abierta y no se puede cerrar. Y la facultad tiene muchos alumnos y todo el grueso de la investigación se hace allí, usted pone 10 millones de dólares y siempre va a seguir habiendo problemas. El sistema educativo es muy demandante. Hay que tener en cuenta que en la sociedad hay otros problemas, de lo contrario van a venir los médicos de los hospitales y van a exigir que se aumente el gasto en salud. Hay que decir porqué invertir en la educación.

MHG: ¿Sigue siendo el eje la educación? ETF: Si, sí lo es, tener 6 puntos en América Latina para educación es relevante, es uno de los pocos países que está destinando ese dinero a la educación, se ha cumplido la meta de la ley, no sé si habrá que aumentarlo o no. Hay que apostar a que haya crecimiento, porque uno puede mantener el 6%, pero si el PBI aumenta, se aumenta la inversión para educación. No estamos en malas condiciones. Nosotros somos países que estamos construyéndonos. Los europeos se están cuestionando el crecimiento, ¡para qué?,si ya están hechos. En esos países, ya tienen los hospitales, las carreteras, entre otras cosas. Es una obsesión capitalista la del crecimiento. Nosotros tenemos que crecer porque nos faltan muchas cosas. Tenemos que aprovechar la coyuntura, en Europa están haciendo prospectivas con crecimiento cero y en América Latina, junto con Asia, se está hablando de un crecimiento de 5 o 6 puntos. Creo que no debemos ser pesimistas, bueno, si uno se dedica a la educación no puede ser pesimista.

***Libros: – La condición docente. Datos para el análisis comparado. Argentina, Brasil, Perú y Uruguay (2005) – La escuela vista de afuera – Sociología de la educación – La Argentina de los jóvenes. Entre la indiferencia y la indignación (en colaboración con Sidicaro) – La escuela vacía. Deberes del Estado y responsabilidades de la sociedad. – Profesiones y universidad – Estado y pobreza en Argentina. Estrategias típicas de intervención. – El arte del buen maestro (1999) – Una escuela para los adolescentes (1998)

Fuente: www.mariaherminiagrande.com.ar, 17/07/2010.

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