La comunicación de la política y la economía en la prensa gráfica

Se trata de una investigación en la que se han identificado algunas áreas críticas que ponen en cuestión la calidad de la información que suministran los diarios analizados: Clarín, La Nación y Página 12.

Por Marcelo R. Pereyra

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1- Introducción

El propósito de este trabajo es analizar las secciones donde se comunica la política y la economía en la prensa gráfica generalista indagando en cuáles son sus estructuras informativas habituales y cuáles son y qué uso se hace de las fuentes, como rasgos mediante los cuales se puede valorar la calidad, la precisión y la verosimilitud de la información. Los objetivos específicos consisten en verificar en cada diario:

a) La cantidad y extensión de las noticias publicadas. b) Los géneros periodísticos predominantes c) La relación entre los estilos informativo y argumentativo d) El tipo de fuentes que trabaja. e) El nivel de identificación de las fuentes. f) Las fuentes utilizadas para informar y para opinar

  1. Metodología

El análisis se efectuó en el cuerpo principal de los tres diarios de mayor circulación en el área metropolitana (Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Gran Buenos Aires). El corpus lo integraron las secciones “El País”, de Clarín; “Política y “Economía”, de La Nación y “El País” y “Economía”, de Página/12, de todas las ediciones de los tres diarios correspondientes al mes de agosto de 2009. En esas 93 ediciones se contabilizaron en total 2530 noticias, las cuales fueron divididas en cuatro géneros periodísticos:

a) Informativo. b) Argumentativo. c) Breves d) Entrevistas/Reportajes

A las noticias donde predomina el estilo informativo se las ha clasificado como “Informativas”. El informativo es el género más común, en el cual se relatan los hechos prescindiendo de descripciones secundarias y detalles menores o anecdóticos. Suele recurrir a fuentes identificadas y a testimonios de los actores de la noticia.

A las noticias con fuerte argumentación se las ha designado “Argumentativas”. La argumentación intenta persuadir al lector y apela a su razonamiento. Cuando busca convencer se trata de una argumentación racional, y cuando se quiere conmover se utiliza una argumentación emocional (Martini, 2000). Cabe aclarar que en todos los casos los diarios trabajados especifican con un cintillo que estas notas son espacios de opinión, diferenciándolas de otras notas mediante distintas estrategias de diseño gráfico. Sin perjuicio de ello, en muchas de las notas de estilo informativo también se trasluce, a través de las modalidades del discurso, una intención opinativa. No siempre en una noticia fue posible identificar un estilo único, independientemente de la intención editorial de presentar una nota como exclusivamente informativa o argumentativa.

Se han clasificado como “Breves” aquellas noticias de menos de cien palabras de extensión que pueden aparecer aisladas o agrupadas en bloques, en ocasiones ilustradas con una foto. No se han considerado en esta clasificación los recuadros anexos a una nota principal. En este tipo de notas prevalece el estilo narrativo, que apela a la anécdota, el humor, el chisme o el detalle “de color”.

En cuanto a las entrevistas, debe aclararse que se han agrupado en esta categoría tanto los reportajes individuales como aquellas producciones en las que se editan varias opiniones sobre un mismo tema y bajo un mismo título. En este caso se han contabilizado como una sola entrevista.

Del total de notas publicadas se seleccionaron para un análisis más detallado 383 (153 de Clarín; 101 de La Nación y 129 de Página/12), la mayoría de ellas de estilo informativo.

  1. Análisis de la estructura informativa

3.1. Características generales de las secciones

3.1.1 Clarín

La sección “El País” unifica la información política y la información económica más relacionada con la gestión gubernamental. En el período analizado la extensión de la sección varió entre 12 páginas como mínimo y 16 como máximo, y la cantidad total de noticias publicadas fue de 1022 (ver tabla nº 1). Como se puede apreciar en las tablas nº 1 y nº 2, de los tres diarios Clarín es el de mayor producción periodística en temas políticos y económicos: es el que más páginas y más notas les dedica. Sin embargo, la extensión de las notas es menor y es el que más “breves” produce. Al ser Clarín un diario pensado para interesar a un lectorado sumamente amplio, socialmente hablando, la intención editorial parece ser la de dar cuenta de una gran cantidad de temas, pero profundizar sólo en algunos.

Las notas de opinión en esta sección son todas de periodistas de la redacción. Las de menor extensión se titulan “Punto vista”, y consisten en breves comentarios de una nota informativa. Esta modalidad argumentativa es propia de Clarín y parece tener la intención de dar una sucinta opinión sobre cada una de las noticias más importantes. Tanto en estas como en el resto de las notas de opinión, el periodista que firma está identificado con su foto y se incluye su correo electrónico. Se trata de una estrategia destinada a acercar al equipo de redactores con los lectores del diario, en un tiempo en el que ha caído el interés por la lectura de las secciones de política y economía (Luchessi, 2007).

La inclusión de notas argumentativas firmadas por los periodistas en las secciones políticas y económicas en Clarín (y también en La Nación) es un recurso que comenzó a utilizarse para aumentar la capacidad de influencia de los diarios. Por otra parte, las notas de los columnistas y los colaboradores eventuales aparecen bajo los cintillos “Tribuna” y “Debate”, ubicadas a continuación de la sección “Opinión”, en la que se incluyen las notas editoriales, las cartas de los lectores y la encuesta diaria de clarín.com.

3.1.2 La Nación

Los temas políticos y los económicos que tienen relación más directa con la política se incluyen en La Nación en las secciones “Política” y “Economía”, respectivamente.[2] En el material analizado estas secciones ocupan entre cuatro y ocho páginas, con un total de 624 noticias (ver tabla nº 1). Aunque la cantidad de noticias es sensiblemente menor con respecto a los otros dos diarios, en La Nación las noticias tienen más desarrollo y es el que menos noticias “breves” publica. La menor cantidad de noticias indica una agenda temática más reducida con la intención de hacer énfasis en los temas que se consideran más decisivos. Ello se corresponde con un pacto de lectura que supone un lectorado social e ideológicamente más definido y acotado.

Sólo publican notas de opinión en estas secciones los periodistas de la redacción. Por lo general la edición de esas notas comienza en la portada del diario y continúa en las páginas interiores. Los columnistas y los colaboradores eventuales lo hacen en la sección “Notas”, que se edita a continuación de la sección “Opinión”, en la que se incluyen las notas editoriales y las cartas de los lectores.

3.1.3 Página/12

La actividad política y económica se agrupa en este matutino en la secciones “El País” y “Economía”.[3] Ambas secciones ocupan entre 10 y 13 páginas, con un total de 884 noticias publicadas durante el período analizado (ver tabla nº 1). “El País” es una sección que tiene un temario más amplio en relación con Clarín, y sobre todo con La Nación, ya que incluye temáticas que los otros diarios suelen incluir en secciones como “Información general” o “Sociedad”.

En Página/12, la línea editorial del diario atraviesa toda la sección “El País”, puesto que, a diferencia de sus competidores, este diario no destina una zona exclusiva para las notas argumentativas. El tener zonas exclusivas de opinión, tanto propia como ajena, es una modalidad antigua en el periodismo que tiene la pretensión de demostrar que si la opinión, lo subjetivo, está en esas zonas en el resto del diario hay sólo objetividad. En los diarios más modernos, en cambio, no hay zonas exclusivas de opinión. En Página/12, particularmente, se hace casi un culto a la subjetividad. Muchas veces el diario no coloca en su portada títulos de noticias sino los nombres de quienes escriben en esa edición, en especial cuando esos nombres corresponden a conocidos periodistas e intelectuales. Sin embargo, la mayor cantidad de opinión ajena no necesariamente indica un mayor pluralismo, se ha detecta en esta investigación que aquellos que escriben a solicitud del diario opinan en sintonía con su línea editorial. Como sea, la opinión propia y ajena se desparrama en las páginas de las distintas secciones, lo cual hace que sea el de mayor cantidad de notas de estilo argumentativo.

Debe destacarse la mayor preocupación que tiene este medio por incluir la opinión de especialistas en diferentes temas y/o la de actores de distintos hechos. De hecho, es el que más entrevistas publica (ver tablas nº 2 y nº 3). Las entrevistas son consideradas por Lorenzo Gomis (1991) como un pseudoevento, aquello que no es espontáneo sino previsto o provocado. Para este autor las relaciones del pseudoevento con la realidad pueden ser ambiguas. En el caso de la entrevista, es preferible que al lector no le haya quedado del todo claro qué quiso decir el entrevistado, porque de esa forma –sostiene Gomis- “el enigma favorece al comentario y, con él, la penetración y duración de la noticia”.

En lo que concierne a la firma de las notas, se ha observado en los tres diarios una mayoría de notas firmadas. Hasta no hace mucho las notas sin firma de las secciones políticas y económicas eran el sinónimo de “información sin opinión” (Miceli y Belinche, 2002). Pero actualmente esa modalidad se ha revertido, y la firma de una nota ahora es garantía de seriedad informativa.

Cantidad de páginas Total de noticias

Clarín 12/16 1022 La Nación 4/8 624 Página/12 10/13 884 Tabla Nº 1. Cantidad de páginas/Total de noticias publicadas

Informativas    Argumentativas  Entrevistas Breves  Totales

Clarín 576 60 20 366 1022 La Nación 394 44 10 176 624 Página/12 438 106 42 298 884 Totales 1408 210 72 840 2530 Tabla Nº 2. Géneros periodísticos en el total de noticias publicadas

Informativas    Argumentativas  Entrevistas Breves  Total

Clarín 19.2 2 0.6 12.2 34.0 La Nación 13.1 1.4 0.3 5.8 20.8 Página/12 14.6 3.5 1.6 9.9 29.4 Tabla Nº 3. Tipos de géneros periodísticos por edición

3.2 Comentarios

        Los datos que se exponen en la tabla nº 4 muestran porcentajes de noticias “breves” llamativamente altos, en especial en Página/12 y Clarín. Se confirma así una tendencia de creciente acortamiento en la extensión de los textos noticiosos en general, que está en función de diseños gráficos visualmente más atractivos, los que a su vez se corresponden con recorridos de lectura más ágiles. Se supone un lector que cada vez tiene menos tiempo para leer, por lo cual hay que suministrarle noticias más cortas. La Nación, es una saludable excepción, pues coherente con su tradición de diario solemne, discreto y prudente registra escasa cantidad de noticias breves.



Informativas    Argumentativas  Entrevistas Breves

Clarín 56 5.8 1.9 35.8 La Nación 63 7 1.6 28.2 Página/12 49.5 11.9 4.7 33.7 Porcent. promed. 55.6 8.3 2.8 33.2 Tabla Nº 4. Porcentaje de géneros periodísticos en el total de las noticias

El acortamiento de los textos noticiosos y la modalidad de noticias “breves” no son la forma más indicada para dar cuenta de la realidad por la limitada cantidad de información que se suministran y porque en la mayoría de los casos no se menciona la fuente de la información. Es más: en Clarín y Página/12 gran parte de las “breves” está compuesta por información irrelevante, o de menor importancia, relacionada con los avatares que sufren los hombres y las mujeres de la actividad política. En algunas ocasiones estas noticias contribuyen a “humanizar” a los políticos, mostrándolos como seres de “carne y hueso”; en otras, sirven para editorializar desde el anonimato sobre sus conductas políticas. Pero estos rumores y anécdotas nada le aportan al lector para comprender mejor la política y la economía, y asemejan a estas agrupaciones de noticias a las páginas de chimentos sobre la farándula. En este sentido a través de las noticias “breves” los diarios no informan ni opinan, entretienen. 4. Las fuentes informativas

4.1 Identificación de las fuentes

        Se han registrado en este trabajo tres modalidades en el uso de las fuentes: notas producidas exclusivamente en base a fuentes identificadas, notas producidas exclusivamente en base a notas no identificadas y notas producidas con una combinación de fuentes identificadas y no identificadas (ver tabla nº 5). 

Sólo identificadas  Sólo no identificadas   Identificadas y no identificadas

Clarín 51.6 20.2 28.2 La Nación 51.4 16.8 31.8 Página/12 53.4 19.3 27.3 Tabla Nº 5. Uso de fuentes identificadas y no identificadas (expresadas en porcentajes).

Se puede observar que si bien Página/12 es el diario que más identifica sus fuentes y La Nación es el que menos lo hace, las diferencias no son muy marcadas. Más bien hay en los tres diarios una notable coincidencia en la manera en que hacen uso de las fuentes: entre un 16 y un 20 por ciento de las notas se producen sólo con fuentes no identificadas, en un 27 a un 31 por ciento hay una combinación de identificadas y no identificadas, y poco más de la mitad de las notas son producidas sólo con fuentes identificadas. Ahora bien, si se suman las dos primeras modalidades se llega a la preocupante conclusión de que las notas en las que se apela a fuentes no identificadas son casi la mitad del total (48.4% en Clarín; 48.6% en La Nación y 46.6% en Página/12).

Si la cita de la fuente legitima una noticia y la hace confiable para el público, es alarmante el alto porcentaje de noticias construidas con fuentes no identificadas que se ha detectado en este trabajo. Las fuentes que no se citan, o que están fuera de registro (off the record), son aquellas que prefieren el anonimato por su grado de participación en el acontecimiento del que se está informando (Martini, 2000). La información que se construye en base a estas fuentes es ambigua y despliega frecuentemente meras especulaciones (De Fontcuberta, 1993). Utilizar fuentes que no desean identificarse expone a los periodistas a ser manipulados por esas fuentes y a publicar información incorrecta. Sin embargo, los diarios no advierten de estos riesgos a sus públicos y han convertido la no cita de las fuentes en una práctica habitual y normal, sobre todo en aquellas noticias de fuerte impronta argumentativa.

4.2 Diversidad de las fuentes utilizadas.

        Las fuentes pueden ser de primero o segundo orden. Las primeras son las personas o las instituciones  que protagonizan o producen la información. Las segundas son las agencias de noticias y los otros medios de comunicación. En el corpus de ediciones seleccionado hay muy pocas menciones de otros medios como fuentes, y en esas pocas en realidad se da cuenta de declaraciones de algún político o funcionario a otro medio de comunicación.[4] Asimismo, si en el pasado la mención de las agencias de noticias prestigiosas contribuía a verosimilizar la noticia y a prestigiar el trabajo periodístico (Martini, 2000), aquí se ha podido comprobar su total ocultación como fuentes.

        Las fuentes de primer orden pueden ser personales o documentales. Este trabajo ha verificado que en la información política y económica los periodistas privilegian a las fuentes personales -funcionarios, legisladores, políticos, jueces y fiscales, y empresarios-. Este tipo de fuentes son más valoradas cuanto más cerca estén del poder. Incluso, la posesión por parte de los periodistas de contactos jerarquizados con los tomadores de decisiones es una  exigencia tácita de las empresas periodísticas para con sus trabajadores, ya que se privilegian la obtención y publicación de “primicias” y “exclusivas” antes que la necesaria precisión y contextualización de la información. Dicen en este sentido Martini y Luchessi (2004) que “las negociaciones que se establecen para obtener una información diferenciada a la que presentan las competencias ponen en juego un entramado de desconfianzas que, en muchos casos, dejan a la ciudadanía huérfana de datos relevantes”. Además, esta modalidad productiva de la prensa es poco democrática, pues sólo unos pocos periodistas pueden acceder a las fuentes próximas a los centros de decisión. 

A partir de una mutua necesidad, periodistas y fuentes políticas negocian la publicación de informaciones bajo complejas formas de “amor-odio”, o “confianza-desconfianza”, en un contexto que está atravesado por la relación que tiene cada medio con los factores de poder. Pero, en última instancia, son relaciones entre poderes desiguales, donde la asimetría está más inclinada hacia a las fuentes cuanto más jerarquizada sea su situación en esquema del poder público. Así es como a menudo el medio acepta la publicación de noticias que benefician la imagen de cierto actor-fuente, o la omisión de aquellas que lo podrían perjudicar, a cambio de la promesa de recibir en el futuro alguna información diferenciada. Frecuentemente la recompensa consiste en el sigiloso suministro al periodista de datos personales, antecedentes y/o conductas –por lo general reprochables- de otros actores políticos a los que el actor-fuente quiere perjudicar.

Las fuentes documentales tuvieron una exigua presencia en el material trabajado. Del total de noticias relevadas sólo mencionaron a una fuente documental 32 notas en Clarín; 12 en La Nación y 34 en Página/12. En gran parte estas notas corresponden a información económica, donde se citan informes del Banco Central, de consultorías o de organismos internacionales. Las pocas correspondientes a la información política se limitaron a citar algún comunicado. Esta realidad confirma que a la hora de informar sobre política y economía los diarios estudiados prefieren apelar exageradamente a las fuentes personales y/o a las filtraciones y/o a la información preprocesada por oficinas de prensa privadas o gubernamentales, información que se publica por lo general sin ninguna verificación previa. Ello está hablando de una escasa actividad investigativa, por lo menos en el material estudiado, lo cual es inconcebible o inaceptable cuando es viable ingresar a los sitios web de distintas reparticiones gubernamentales, en los que la información documental es más accesible de lo que se podría suponer. Datos de todo tipo, estadísticas, presupuestos, normas y decretos –que podrían ser útiles para iniciar interesantes investigaciones, sobre todo para detectar casos de corrupción- están al alcance de la mano. Sin embargo, no está instalada en el periodismo la cultura de la búsqueda y utilización de información documental; muy por el contrario, es más cómodo esperar en la redacción a que alguna fuente llame para ofrecer cierto documento (que por algún motivo le conviene “filtrar”).

Otra comprobación es que las fuentes personales citadas son, en cada medio, casi siempre las mismas. Por ejemplo, las fuentes más consultadas en el tema de las retenciones a las exportaciones de granos son los integrantes de la Mesa de Enlace; en la cuestión de las transmisores de fútbol, los dirigentes de la AFA; en el debate por la Ley de Servicios Audiovisuales, los legisladores opositores. Pero en el bando opuesto la situación es similar, porque en el gobierno son muy pocos los que hablan en público para los medios: la comunicación gubernamental está hiper concentrada en los discursos de la Presidenta y en las declaraciones del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

La uniformidad detectada en la citación de fuentes se debe a que las temáticas políticas y económicas que abordaron los tres medios durante el mes de agosto, cada uno desde su línea editorial, fueron muy similares, lo que a su vez indica que los valores noticiosos que manejan son también semejantes. Si bien recurrir siempre a las mismas fuentes facilita la producción de la noticia al reducir el tiempo de búsqueda de la información, se corre el peligro de producir información muy sesgada y poco confiable.

4.3 Temario, fuentes y política

Los temas de más repercusión informativa durante agosto en los tres diarios fueron los siguientes:

-El proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. -La estatización de las transmisiones de fútbol -El reclamo del Papa y la iglesia católica local por la pobreza -Las retenciones a las exportaciones de granos. -Las tarifas de gas y electricidad. -El eventual nuevo acuerdo con el FMI -La situación del comisario Palacios y la policía porteña. -Denuncia contra el matrimonio Kirchner por enriquecimiento ilícito -Casos de corrupción imputados a Jaime y a De Vido. -Procesamiento al ex presidente De la Rúa por los sobornos en el Senado. -Sentencia definitiva en el caso Cromañón. -Despenalización del consumo personal de marihuana.

Los cinco resaltados en negritas, resultaron los temas de mayor producción de noticias informativas y argumentativas. El primero de ellos recibió un tratamiento privilegiado por parte de Clarín, puesto que el grupo económico que integra el diario supuestamente se vería afectado por la nueva ley. Lo mismo ocurrió con la cancelación del contrato que unía a la AFA con una empresa privada, de la que el grupo es parte, para la transmisión por televisión del fútbol. Para tratar estos temas Clarín recurrió a fuentes institucionales de su propio grupo, a otros empresarios mediáticos y a políticos de la oposición, en especial la diputada Silvana Giúdici, titular de la comisión de Libre Expresión. La Nación también criticó estas dos iniciativas, pero no por verse afectado en sus intereses, sino por razones “ético-políticas”: el matutino interpretó que el proyecto de ley sobre medios era un atentado a la libertad de expresión, mientras que se opuso en el tema de la televisación por rechazar toda medida “estatista” que eventualmente afecte a una empresa privada. Por todo ello recurrió a fuentes similares a las de Clarín, sumado además la opinión de abogados constitucionalistas.

No puede negarse que ambas iniciativas gubernamentales tenían una fuerte intencionalidad política, orientada especialmente a afectar la estructura de negocios del Grupo Clarín. Asumiendo la existencia de esa intencionalidad, Clarín y La Nación comenzaron informando de estos dos temas en sus secciones políticas, pero con el correr de los días trasladaron la información sobre la televisación a sus secciones deportivas, donde las fuentes más consultadas fueron directivos de la AFA y de los clubes de fútbol. Esta curiosa disposición editorial es difícil de comprender. Tal vez se haya pensado en que una vez constatada la decisión oficial de no dar marcha atrás en el tema, se debía informar de sus posibles consecuencias únicamente en la sección que leen los seguidores del fútbol. Es decir, que las motivaciones políticas de la decisión gubernamental fueron tratadas en la sección política, mientras que sus efectos concretos fueron tratados en el ámbito donde más se sentirían los mismos.

Página/12, por su parte, enfocó estos temas de manera diametralmente opuesta, esto es, defendiendo las iniciativas presidenciales. Para ello utilizó como fuentes a especialistas en comunicación que estaban de acuerdo con ellas, a legisladores oficialistas y a funcionarios gubernamentales. Al igual que Clarín y La Nación, construyó una información sumamente sesgada, pero de signo contrario, basada más en la opinión que en la información.

Lo ocurrido con estos dos temas puede extenderse casi de una manera semejante al reclamo eclesiástico por la pobreza y a la discusión por las retenciones a las exportaciones de granos. En el primer tema Clarín y La Nación salieron a suscribir el reclamo, el primero basándose en mucha información estadística y el segundo mediante notas de opinión propias y ajenas. En cuanto al segundo tema, ratificaron su respaldo a la protesta agropecuaria. En este caso la diferencia en cuanto a las fuentes es que Clarín dio mucho espacio a la opinión de productores medianos del interior, mientras que La Nación se limitó a registrar la voz de los directivos más importantes de las entidades agropecuarias nacionales (Mesa de Enlace). Nuevamente Página/12 tuvo una postura opuesta a la de sus colegas: criticó con información y opinión tanto el reclamo de la iglesia como el de las entidades agropecuarias.

En el trabajo queda demostrado que en el tratamiento de los temas de mayor importancia política, ninguno de los tres diarios procuró un equilibrio en la selección de sus fuentes que permitiera construir la información con un aceptable pluralismo, entendido éste como la sumatoria de muchas voces, pero distintas. La consecuencia fue que se crearon imágenes tan fuertes como opuestas sobre cada cuestión, sin dejar la posibilidad de que pudieran existir otras voces que opinaran distinto a “está todo mal” o “está todo bien”, según el caso y el diario.

El resto de los temas, aunque hubo en alguno de ellos diversidad de opiniones entre los tres matutinos, no registró un voltaje político similar a los cuatro mencionados. Por esta razón, en los temas judiciales, por ejemplo, los tres diarios recurrieron a las mismas fuentes oficiales.

  1. Conclusiones

        A lo largo de esta investigación se han identificado algunas áreas críticas que ponen en cuestión la calidad de la información que suministran los diarios analizados.         
    

1) En cuanto a la arquitectura general de las secciones políticas y económicas de los tres diarios se ha constatado, en primer lugar, una tendencia a reducir la extensión de las noticias y a producir paquetes de noticias “breves” en Clarín y Página/12. En ambos casos, esto conspira contra la necesaria contextualización que debe acompañar a la información. En un marco de predominio de la información audiovisual, la prensa gráfica debería sostener el lugar de la adecuada interpretación de los acontecimientos que se conocen a diario. Interpretación no debe confundirse con opinión, la cual por cierto se presenta con sobreabundancia en Página/12. Interpretación es además suministrar información extra que colabore en la interpretación del acontecimiento. Por otra parte, los paquetes de noticias breves que están destinados a contar las “intimidades” de los políticos pueden crear un efecto de banalidad acerca de la actividad política. Por último, con respecto al diario La Nación, preocupa lo reducido de su agenda temática, que se concentra en cuatro o cinco temas recurrentes y deja afuera a otros que deberían ser tenidos en cuenta por sus lectores para poder tener una imagen más completa de la realidad.

2) En cuanto al uso y el tipo de fuentes utilizadas se ha verificado, en primer lugar, una importante proporción de noticias construidas en base a fuentes no identificadas. Citar la fuente cuando se informa siempre fue una tradición en el periodismo. Hoy se escribe un extenso artículo sin mencionar a ninguna, ni siquiera en términos vagos, y no se da ninguna explicación al respecto. Esto se combina con la propensión a contaminar la información con la opinión. Una noticia construida de esta manera no es totalmente fiable por su falta de neutralidad. En segundo lugar, también se vio un abuso en la recurrencia a fuentes interesadas. Por naturaleza, en política y economía todas las fuentes son interesadas debido, justamente, a los intereses que hay en juego. Esta circunstancia debería ser explicitada por los medios para que los lectores se formen una idea de “quién es quién” en la arena política.

3) Se observó una ausencia casi total de notas de investigación, o mejor, de investigación en las notas. La calidad del periodismo se mide por su actividad indagatoria, pues no se puede concebir su tarea sin la búsqueda permanente, sin la documentación que certifica, sin el desvelamiento de aquello que se quiere ocultar, sin la cuantificación y sin la puesta en cuestión de todo lo que se dice. Por el contrario, este trabajo ha comprobado que, en la mayoría de los casos, los tres diarios estudiados se han dedicado a comentar, cada uno desde su óptica y con sus herramientas, los acontecimientos que se iban sucediendo. El periodismo no puede ni debe crear la realidad, pero tampoco puede resignarse al triste papel de comentarla. En la lucha por la verdad, la tarea del periodismo debe consistir en interpretarla, ayudado por fuentes confiables, diversas y neutrales.

Marcelo R. Pereyra Diciembre de 2009

BIBLIOGRAFÍA

Gomis, Lorenzo (1991) “Los interesados producen y suministran los hechos”. En Teoría del periodismo. Barcelona, Paidós.

De Fontcuberta, Mar (1993): La noticia. Pistas para percibir el mundo. Barcelona, Paidós.

FOPEA (2007) Periodismo de calidad: debates y desafíos. Buenos Aires, La Crujía.

Luchessi, Lila (2007): “Nuevas tecnologías para la producción del periodismo. Reformulaciones y tendencias del periodismo actual. En Boletín de la Biblioteca del Congreso de la Nación, nº 123.

Martini, Stella Maris (2000): Periodismo. Noticia y noticiabilidad. Buenos Aires, Norma.

————————- y Luchessi, Lila (2004): Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder. Buenos Aires, Biblos.

Miceli, Walter y Belinche, Marcelo (2002) Los procesos de edición periodística en los medios gráficos. El caso Clarín. La Plata, Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP.

Pereyra, Marcelo R. (2007) “El acceso a la información pública y el poder político: la ausencia anunciada del pluralismo informativo”. En Question, nº 16, (www.perio.unlp.edu.ar/question). La Plata, Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP.

———————– (2006) “El acceso a la información y las fuentes periodísticas”. Documento de la cátedra Teorías sobre el periodismo, Buenos Aires, CECSO.

—-e Iriondo, Gisela (2008) “Información política e información policial. Un estudio comparativo en las agendas temáticas de la prensa gráfica y televisiva”. Jornadas Académicas “Producir teoría, pensar las prácticas” Carrera Ciencias de la Comunicación.

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