Kazakevich: una jueza con agallas

La jueza Kazakevich de Comodoro Rivadavia (Chubut) denegó el pedido de aborto. No se dejó intimidar por la presión oficial. No se guió por el asesinato judicial reciente. “No falló por la tapa de Clarín sino por la ley”.

Por Mónica del Río (Buenos Aires)

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Señalábamos el 2 de marzo que otro pedido de aborto iniciaba su trámite en el Juzgado de Familia Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo de la Dra. Diana de Kazakevich (Cuando un hijo te cambia la vida).

Es un caso similar al anterior, una adolescente abusada -al menos desde los 7 años- por el conviviente de su madre. Una madre que alega haberse enterado de los abusos, cuando su hija –que ahora tiene 15 años- llevaba 17 semanas de gestación y que se presentó a la justicia pidiendo autorización para que le practiquen un aborto.

Ayer, la valiente decisión de la jueza Kazakevich sorprendió a los que esperaban que se someta a la arbitraria sentencia del Tribunal Superior o que se dejara intimidar por la presión del gobierno provincial y nacional, dos gobiernos que intentan politizar y corromper la administración de justicia (Vid Notivida 670).

Sin embargo, Kazakevich denegó el pedido de aborto, afirmando en su sentencia que la decisión del Tribunal Superior de Justicia “no es vinculante” y “carece de fuerza obligatoria para resolver este caso”.

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La defensora oficial que patrocina a la madre de la menor anticipó que apelará el fallo. La Secretaría de Derechos Humanos, a cargo de Luis Duhalde, presionará una vez más para que se viole el primer derecho humano, el derecho a la vida, presentándose ante la Cámara de Apelaciones como amicus curiae.

La sentencia de Kazakevich se conoció horas después de que en la misma provincia asesinaran –con la venia judicial- a un bebé engendrado en similares circunstancias y los abortistas se muestran desconcertados. Pero nosotros estamos convencidos de que el deplorable asesinato de cada pequeño-inocente robustece, sin proponérselo, el combate provida. En pocas horas transforman a un débil e indefenso bebé en poderoso intercesor.

Fuente: Mónica del Río en NOTIVIDA, Año X, Nº 671, 13 de marzo de 2010.

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