“Hoy, en la Justicia argentina existe el miedo…”

Es la opinión del Dr. Ricardo Monner Sans, abogado penalista y presidente de la Asociación Anticorrupción. Afirma que “ni jueces federales en promedio, ni fiscales generales en promedio, están a la altura de lo que hoy la Argentina necesita…”

Por Maria Herminia Grande (Rosario)

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MHG: ¿Cómo se encuentra nuestro país ante la corrupción? RMS: El promedio es muy bajo… Acaba de conocerse la estadística que realiza Transparencia Internacional, y para decirlo en términos futboleros “estamos en la zona del descenso”. Estamos en el puesto Nro. 106 sobre ciento setenta y tantos… No hemos mejorado… Está el tema Antonini Wilson entre otros. Pero también está el tema de los manejos de la cuestión del transporte, Jaime… El haber contratado a las dos coimeras internacionales más grandes que son Siemens y Alston, y esto no lo digo yo, lo dice de Wall Street Journal en su edición de mayo de este año. Son las dos multinacionales peor vistas en el mundo. Hay directivos detenidos de cada una de ellas en diferentes países. La policía suiza tiene muy bajo control a la gente de Alston, la empresa del Tren Bala para nosotros. En lo que respecta a Siemens, el Juez Lijo ante una presentación mía está por estudiar la segunda parte de Siemens. Hay una primera parte de Siemens vinculada con los pasaportes del tiempo menemista, pero también hay un Siemens muy sospechado por sobreprecios, en usinas, etc,; incluso con algún directivo que llevaba de la mano a Cristina de Kirchner en una visita de por allá setiembre del año pasado, es el directivo que acaba de ser expulsado precisamente por ser uno de los “viajeros”, no sé si con o sin valija… ya que está de moda la valija..

MHG: Me permito preguntarle, conociendo su trayectoria y los años que viene dedicado al esclarecimiento de temas de corrupción ¿por qué Argentina viene generando estas situaciones? ¿En qué está fallando la sociedad para que esto ocurra? RMS: Es muy buena, muy profunda y muy difícil su pregunta, creo que la respuesta tiene varias caras. Por lo pronto yo pertenezco a una generación, donde los partidos políticos eran representativos de los sentimientos profundos del pueblo argentino. Eran la expresión del pensamiento de la derecha conservadora; o de un pensamiento de capas medias como el radicalismo, o pensamientos de izquierda como el socialismo o el partido comunista… Había una directa representación. El poder se entendía como una búsqueda hacia él a los fines por ejemplo, de afianzar el bienestar general y la justicia, aunque uno tuviera disenso con otros pensamientos. Los diputados y senadores estudiaban. Yo me acuerdo que estuve muy cerca de Alfredo Palacios durante la campaña donde lo hicimos senador por Capital Federal, y recuerdo cómo se estudiaba, cómo se controvertía, en el acierto o en el desacierto… Luego al calor de que el dinero está por encima de todo, la corporación política empezó a entender eso de que es menester acumular poder. Frase que en el fondo significa “necesito poder porque necesito dinero”. Entonces el poder, que es una delegación suya, mía, de su audiencia, porque son nuestros representantes, empezó a tener una lógica corporativa, una vez me toca a mí, otra vez te toca a ti… etc… Se dejaron de estudiar los temas centrales y el fenómeno de la globalización muy profundizado a partir del consenso de Washington y la teoría del mercado, hizo que todo se abandonara y no era importante ser culto y estudioso, o ser un hombre del sector pobreza que tenía una escuela primaria excelente gratuita, que tenia un colegio secundario excelente gratuito, tenía una Universidad excelente gratuita… Entonces el “dale que va”, y el “fin justifica los medios”, el que “si puedo me quedo con el vuelto”; y que “el poder es símbolo de negocio”, ha instalado hace bastante años, esta realidad. Ahora bien usted pone el dedo en la llaga: ¿cuál es nuestra falta de reacción respecto de esto? Yo percibo algo: Menem estuvo preso por una causa que inicié yo. En aquel tiempo todavía había una reacción crítica frente a lo que se veía que era el menemismo. Había atisbos de cosa crítica. Hoy veo mucho menos de todo eso…

MHG: Pareciera que los Kirchner tienen como una “aureola”. Esta crisis internacional financiera, en lo personal, creo que los ayuda, no sé si a nuestro país. Hay todo un manto que tiene que ver con la tutela de los bienes financieros del poder real y por el otro lado se comienza a desvirtuar por ejemplo el caso Antonini a quien califican de “mequetrefe”, que quizá lo sea, no lo sé. .. Se empiezan a diluir los verdaderos temas que hacen en la corrupción interna del gobierno nacional… RMS: Es así. En lo que respecta a Antonini sí es un cachafaz, pero cuando un cachafaz dice que 2+2 son cuatro y yo sigo creyendo que 2+2 son cuatro a pesar que lo diga un cachafaz.. Pero hay otros cachafaces. Los 27 vuelos del Sr. Uberti a Venezuela hacen que uno piense cual es la relación entre el control vial que era su responsabilidad y esos viajes de “embajador paralelo”. Y Alicia Castro que queda en Venezuela como Embajadora “pintada”. Usted, yo y su audiencia hemos pagado esos vuelos privados, cuando sacar tickets en aviones de línea es mas fácil ¡salvo que se necesitaran aviones privados para potras cosas! Si adjudicamos el adjetivo cachafaz en desmedro de ciertas personalidades, creo que hay que buscar a todos los cachafaces. Y sí, en algún punto esto de la aureola que usted señala va de la mano de una rectificación que nunca les escuché a los Kirchner. Kirchner dijo siendo gobernador –y esto está grabado en video-: “el mejor presidente argentino ha sido Carlos Saúl Menem”, lo dijo cuando lo recibió en Santa Cruz. Esto significa no sólo adherir a una persona sino a la filosofía del mercado al cual apostó la dupla Menem-Cavallo. Ahora se sube al atril y no explica por qué se extranjerizaron los fondos de Santa Cruz, tema que sigue en una nebulosa que es bastante difícil romper, que trajo mucha indignación al principio… Y esto de las coqueterías para construir un tren Buenos Aires-Mendoza cuando la distancia entre los muy ricos en mi país y los muy pobres en mi país, sigue profundizándose, no es solo un tema que baje la desocupación… hay que saber con qué salario está viviendo la gente que consigue trabajo. Y no hablemos de los jubilados, el retraso es manifiesto. Creo que el abandono hacia nuestros mayores es absoluto.

MHG: ¿Qué diferencia existe entre la corrupción del gobierno de Menem y el de los Kirchner? RMS: Menem tenía un sentido más histriónico de la corrupción, y parece un absurdo lo que digo. O sea, él me “regalaba” a Alderete y yo podía fijarme en Pami, meter la mano y ver la corrupción. Él me “regalaba” a María Julia Alzogaray, uno sabía lo que se estaba “cocinando” y podía rápidamente ponerla en la hornalla para ver si se la procesaba o no, lo mismo con Adelina de Viola… Había una especie de apertura, una farandulización de la corrupción. En el tiempo kirchnerista es todo mas cerrado. Perforar algunas investigaciones, me cuesta mucho trabajo… es un trabajo muy grande… Hay pactos de silencio…

MHG: Con un agregado: los carteles del narcotráfico… RMS: Exactamente… Porque salvo para el ministro de Justicia Aníbal Fernández que creo vive en otro país, la Argentina que en algún tiempo era sólo país de tránsito de la droga y no país de consumo., hace mucho rato se transformó en país de consumo. Y ahora es país es productor de droga. Una colega suya en una radio de Buenos Aires le preguntaba a Aníbal Fernández en cuál de las tres situaciones se encuentra Argentina: tránsito, consumo o productor de droga. A lo que el ministro de Justicia contestó “No, somos solo de consumo…”. Me quedé alelado, ¡como se puede decir eso cuando los balazos vienen bajando a gente que está comprometida en el tema, aparece el apellido Forza y aportando fondos a la campaña electoral!. Esto ha justificado que yo le pida a la Justicia Electoral la investigación de este tema…

MHG: ¿Cómo cree que actúa la Justicia en cuánto a la receptividad o no de estos temas? RMS: De mayor miedo. Nunca fueron valientes, pero el promedio es de mayor medio. ¿Por qué? Porque hay un Consejo de la Magistratura que tiene en la “parrilla” a mucha gente, no tanto porque se lo merezcan, sino porque teniéndolos en la “parrilla” con la modificación que hizo Cristina Fernández de Kirchner como senadora, entonces la teoría del miedo es una teoría de mayor subordinación. Ni jueces federales en promedio, ni fiscales generales en promedio, están a la altura de lo que hoy la Argentina necesita…

Fuente: www.mariaherminiagrande.com.ar

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