«Hay que pasar de ciudadanos a protagonistas de una nueva nación»

Por Emilio Grande (h.).- Este sábado 25 de noviembre de 9 a 12 horas se realiza un encuentro en el microcine del Colegio San José de Rafaela para analizar y debatir el documento “Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad 2010-2016: nosotros como ciudadanos, nosotros como pueblo” del entonces arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, organizado por la Comisión Justicia y Paz del Obispado de Rafaela, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa delegación Rafaela-Sunchales y el obispo diocesano Luis Fernández. «La misión fue realmente muy linda, de mucho acercamiento con los obispos de la región del Litoral que llenó el corazón. En el Centro Comercial participaron referentes sociales de Rafaela en la charla con el arzobispo José Arancedo (entonces presidente del Episcopado) y los representantes de la CGT entregaron un documento que expresa su visión de la realidad social con sus pro y sus contra, preocupados por la reforma laboral que propone el Gobierno. Entonces decidimos responder a la CGT, me pidieron a mí, a la pastoral de justicia y paz de la diócesis y a ACDE organizar un encuentro», destaca Fernández en una entrevista con este cronista. El 22 de noviembre último cumplió 4 años de su asunción como obispo de la diócesis de Rafaela y recientemente participó en la 114ª asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina en la que fue elegido presidente el obispo de San Isidro Oscar Ojea. -Para este encuentro se trabajó previamente el documento de Bergoglio de 2010. -Le respondimos no solo a la CGT sino a todos los que participaron del encuentro en el Centro Comercial, decidiendo convocar para trabajar juntos las preocupaciones, donde se pueda integrar los sectores políticos, sociales, empresariales, gremiales y otros referentes sociales. Bergoglio hace una síntesis sobre los próximos pasos para que la Argentina pudiera encaminarse para llegar un día a pasar de ciudadanos a protagonistas de una nueva nación. Este documento plantea cómo se fueron dando los pasos en América y Argentina, con cuatro principios: el tiempo supera el espacio, la realidad es más que la idea, la unidad al conflicto y el todo a la parte. Es lo que hoy el papa Francisco está proponiendo al mundo a través del diálogo y el encuentro, donde cada uno de los protagonistas que tiene su parte para decir al país podamos entre todos buscar esos caminos y la cultura del encuentro que nos ayude a querer realizar una nación entre todos. Mientras unos pocos quieran aparecer como iluminados, que busquen solucionar lo que el país tiene que resolver como nación la identidad que está buscando, va a ir al muere como está pasando hasta ahora. No convocamos para solucionar los problemas del país que lleva su tiempo sino para sabernos escuchar y tener paciencia. -El documento es del 2010, pasaron siete años y, lamentablemente, como dice Bergoglio es difícil encontrar puntos de unión y de encuentro, ¿por qué la dirigencia argentina le cuesta tanto? -Tenemos que saber que no hay respuestas mágicas y en el instante, supone una cultura nueva. Bergoglio dice que mientras sigamos en una postmodernidad que está arraigada en un individualismo y sectorismo que quiere prepotear a los otros, aparecer como más importantes que los otros, así no vamos a dar pasos en positivo; parece que cada uno quiere llegar al poder para imponer lo que es su idea y esos son ideologismos… Estamos proponiendo sentarnos en una mesa, escuchar y reflexionar el fundamento que el otro tiene. Si seguimos pensando que el otro es un contrario, que el otro no tiene nada para decirme…, pero gracias a Dios el país viene dando pasos en estos últimos tiempos para que no lo lleven de las narices y tampoco quiere quedarse en una corrupción donde pareciera que de aquí no nos saca nadie. Bergoglio también desarrolla la cultura de un pueblo no como populismo y fanatismo de otras épocas sino que todos tienen posibilidades de ser protagonistas. -Recientemente se realizó la renovación del Episcopado durante la asamblea y luego de dos períodos de Arancedo fue elegido Ojea, ¿se viene un espíritu bergogliano? -Las cosas positivas hay que continuarlas porque Bergoglio tiene también ese espíritu y hay otras caducas que tienen que cambiar. Se escuchó mucho a los más de 30 obispos jóvenes nombrados por Francisco, pero también a Karlic (emérito de Paraná) con 90 años y Castagna (emérito de Corrientes). Se trata de una cultura en el Episcopado de saber encontrarnos y escucharnos, estuvo Franzini (ex obispo de Rafaela) con su fragilidad y enfermedad que tiene estaba sosteniendo y queriendo participar; son ejemplos. También se vio en las votaciones (fueron 226 y se necesitan los 2/3) con libertad lo lindo de la democracia de saber elegir, se vieron momentos de renuncia que nos han enseñado con sabiduría como fue el cardenal Poli, diciendo que «en este momento les pido por favor que no me voten…». También se vive en una casa cuando el anciano se da cuenta que le faltan sus fuerzas o aquel que está metido en tantas cosas y hoy meterse en más está imposibilitando que otros sean protagonistas.

Fuente: diario La Opinión, Rafaela, 24/11/2017.

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