“Hay esperanza en los niños”

Expresó la escritora Iris Rivera. Trabajó con alumnos de varias escuelas.

Por Emilio Grande (h.)

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“Es una experiencia gratificante y tenemos esperanza en los chicos ya que pueden cambiar esta realidad. También hay docentes comprometidos con la lectura de libros porque te abre a otros autores”. La que habla es la escritora Iris Rivera en una entrevista con este cronista. Estuvo acompañada de su esposo Jorge Bodoira y Cristina Peretti -tiene a su cargo “La hora del cuento”-. Visitó las escuelas Amancay y Villa Podio y tuvo un encuentro con alumnos de las escuelas Colón, Lisandro de la Torre y Alberdi en el Parra Hotel & Suites, en el marco de la celebración del 50° aniversario de la librería El Saber, con el auspicio de La Nueva Mutual y diario La Opinión. Y agregó: “Me llamó la atención que los chicos con que estuve hicieron preguntas cuando tradicionalmente es la escuela quien las formula, lo que constituye un cambio de paradigma. Se nota una movilización que se muestra en el interés y entusiasmo demostrados”. El objetivo es dialogar con los niños y a la vez cuenta con el aporte valioso y desinteresado de la narradora Silvia Marzioni, quien brinda su talento en el relato de cuentos. Ante la consulta sobre la crisis que atraviesa la escuela, aclaró que “soy una docente de muchos años y frente a la difícil situación hay que seguir remando como en Rafaela con adultos trabajando para que los alumnos sean independientes y pensantes”. Rivera -viene desde 1994 a Rafaela- cuenta dentro de su obra los libros “Chicas que eran una diosa”, “Mitos y leyendas de la Argentina”, “Entre el sol y las tinieblas”, “Aire de familia”, “El señor Medina”, “La casa del árbol”, “Cuentos populares”, entre otros. Destacó que “los chicos leen en la Argentina, el problema es que los adultos leen poco y hay docentes que no son lectores. Además, la lectura fortalece a la escritura”. Les preguntó al grupo de alumnos de la Villa Podio qué le gusta de la escuela, contestando tecnología, computación y plástica. “Sobresale el componente informático en el que aprendemos los adultos”, graficó. Otro aspecto charlado fue sobre los límites de los padres a sus hijos: “hay que tomar una decisión equilibrada porque hoy los adultos no ponen límites o lo hacen en extremo porque no tienen en claro el lugar que tienen como adultos, no se hacen cargo y dejan hacer. El problema se da cuando hay contradicción del discurso entre los padres y los docentes y el chico se ve confundido”.

Emilio Grande (h.)

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