Franzini ordenó a dos nuevos sacerdotes en Rafaela

Se trata del rafaelino Alejandro Sola y Mauro Canalis de Colonia Cello. Los dos tienen 28 años y estudiaron en los seminarios de Córdoba y Paraná. La misa tuvo lugar en la Catedral San Rafael.

Por Emilio Grande (h.)

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Monseñor Carlos Franzini presidió el viernes 10 de octubre la ceremonia de ordenación sacerdotal de los diáconos Mauro Canalis (Colonia Cello) y Alejandro José Sola (Rafaela), en la Catedral San Rafael, en la que fueron consagrados presbíteros por la imposición de las manos y oración de consagración del obispo diocesano. Alejandro tiene 28 años es hijo del matrimonio rafaelino formado por Margarita Alberto y Ricardo Sola, teniendo una hermana Verónica. Desde el jardín de infantes hasta la finalización de la secundaria estudió en el Colegio San José. Luego empezó a cursar contador público en la UCSE DAR y trabajó en Quijote y Basso. “Mi vocación empezó en quinto año de la secundaria con una experiencia fuerte de amor de Dios, pero realicé un camino de discernimiento de cuatro años”, confesó Sola a este cronista en la madrugada de la peregrinación a Saguier. Así fue que en 2001 ingresó al seminario de Nuestra Señora de Loreto en la ciudad de Córdoba y luego continuó en el seminario Nuestra Señora del Cenáculo de la ciudad de Paraná. Fue ordenado diácono el 7 de marzo último también por Franzini. Continuará hasta marzo próximo en la parroquia de Humberto I con el párroco Héctor Casale, atendiendo también Ataliva y Moisés Ville, y luego su destino será en Sunchales a partir de marzo próximo. Su primera misa la rezó el domingo 12 de octubre a las 10 horas en la Catedral. Por su parte, Mauro tiene 28 años, es hijo de Analía Zenklusen y Enrique Antonio Canalis, teniendo dos hermanos Ariel y Sofía. Su familia vive en la zona rural de Colonia Cello (están a 4 km del pueblo, 23 de San Francisco y 15 de Santa Clara de Saguier), lugar donde también él trabajó en actividades agropecuarias. Realizó estudios primarios en la escuela 6190 Angel Gallardo de Colonia Cello, los secundarios en la ex IPEA 14 (agrotécnico) de San Francisco, estudió tres años Veterinaria en Esperanza, pero los “caminos” de Dios lo llevaron a ingresar al seminario de Córdoba y finalizar en el de Paraná. Seguirá colaborando hasta marzo en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Rafaela con Raúl Massini para luego ser destinado a la ciudad de Ceres. Su primera misa fue celebrada el sábado 11 de octubre a las 20:30 en Colonia Cello.

Alegría y gratitud

“Este acontecimiento nos llena de profunda alegría y sentida gratitud al Buen Pastor que sigue cuidando con amor de su rebaño”, dice el comunicado de prensa de la Pastoral Vocacional Diócesis de Rafaela. Uno de los fines de la Obra de las Vocaciones Eclesiásticas (OVE) es promover la oración por los sacerdotes y las vocaciones, recordando a la comunidad católica diocesana que “debemos reforzar la oración pidiendo por la fidelidad de los sacerdotes y el aumento de las vocaciones sacerdotales para nuestra Iglesia Diocesana de Rafaela”. Citan un párrafo de la homilía del obispo Franzini en la misa crismal de este año en la Catedral: “A todos los fieles que hoy nos acompañan los invito a valorar, cuidar y apoyar a sus pastores con el trabajo y la oración. Sin falsas idealizaciones ni inmaduras obsecuencias; sin el recurso fácil a la murmuración o a la difamación; en todo caso, ejercitando cuando sea necesaria, la corrección fraterna, tan evangélica y tan poco frecuente en nuestras comunidades. Aprendamos a cuidar a los pastores, frágiles vasijas de barro, de las que el Señor ha querido servirse necesariamente para mostrarse en medio y al frente del rebaño. No seamos ingenuos o imprudentes, prestándonos, quizás, sin advertirlo a la obra de quienes -hoy como ayer- quieren hacer daño a la Iglesia y a su misión”.

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