Fenoy pidió a la Virgen de Guadalupe que ayude a los santafesinos a levantarse de sus fracasos

Una multitud, estimada en 150.000 personas, volvió a participar, luego de dos años, de la 123ª peregrinación a la basílica mariana, que llevó por lema “¡Madre, ayúdanos a renovar nuestra confianza!”.

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Una multitud, estimada en 150.000 personas, volvió a participar, luego de dos años, de la 123ª peregrinación arquidiocesana a la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, que se realizó el pasado domingo 1º de mayo con el lema “¡Madre, ayúdanos a renovar nuestra confianza!”.

La peregrinación a pie partió a las 6 desde Boulevar Gálvez y M. Candioti, y las misas de las 9.30 y de las 11 fueron presididas por el arzobispo de Paraná, monseñor Juan Alberto Puiggari, y el obispo de Rafaela, monseñor Luis Alberto Fernández, respectivamente.

En tanto, la procesión y misa central fue encabezada por el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor Sergio Alfredo Fenoy, quien consagró la arquidiócesis a la Virgen de Guadalupe celebrando los 125 años de su creación.

En la homilía, el arzobispo santafesino destacó la importancia de la fe para poder superar la sensación de fracaso y le pidió a la Virgen de Guadalupe que le regale a la comunidad arquidiocesana “una nueva confianza en su Hijo, cuyo fruto es la alegría y la esperanza”.

“El fracaso no tiene por qué ser la última palabra en nuestra vida”, afirmó, y subrayó: “Podemos recomenzar, reiniciarla; sí, con confianza, como los discípulos, como Pedro, dejando que Jesús entre en nuestro fracaso”.

 Fenoy definió esta expresión comunitaria de amor a la Virgen de Guadalupe como “un desborde de fe y de alegría, e invitó a la fieles y devotos a pedirle a la Madre de los santafesinos que “nos ayude a renovar la confianza, algo que muchos perdieron y es necesario tener”.

Asimismo, exhortó a la comunidad santafesina a trabajar sobre el fracaso, porque “todo lo que hacemos no alcanza, porque tenemos buena voluntad y queremos ayudar”.

“Es verdad, nosotros trabajamos sobre el fracaso, empecinadamente, una y otra vez, y no nos cansamos”, sostuvo, y consideró que “no es un fracaso” pues “allí está Jesús, una y otra vez, aunque cueste, aunque se rían. Estamos nosotros”.

Monseñor Fenoy, que por primera vez compartió la peregrinación con la gente de la arquidiócesis, le pidió a la Virgen “aprender de ustedes, aprender de su cariño hacia ella, aprender de su fiesta, de su amor, aprender a levantarse de los fracasos”.

Más información en Facebook Basílica de Guadalupe Santa Fe (página oficial).

Fuente: https://aica.org/

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