Faltan proyectos en horas cruciales

El presidente, Néstor Kirchner, se mostró enérgico al afirmar que “no puede haber impunidad para nadie”. Algo que los argentinos esperan que pueda cumplir a rajatabla.

Por María Herminia Grande

Compartir:

El presidente Néstor Kirchner no puede o no quiere salir del entramado del ahorismo. Su gobierno cabalga sobre la hora mediática. ¿Hacia dónde va el presidente? Hace pocas horas ha dado una definición que seguramente aprueba el ciento por ciento de los argentinos, si la misma es cumplida a rajatabla. Ha dicho Kirchner: “No puede haber impunidad para nadie”. Si esto es así, las dos caras de la moneda que conformaron el horror en los años trágicos de la Argentina debiesen ser juzgados. Para ello, y apelando al criterio de la independencia con que la Justicia debe actuar, sería imprescindible que la Corte Suprema revea su conducta en cuanto a la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad. Una vez más, desde esta columna se desea recordar que para que a una nación se la reconozca como república es indispensable la independencia de los poderes. No es justamente lo que se vive por estos días en Argentina. El Congreso de la Nación no ha mostrado una sola idea de independencia. La Justicia está caminando por igual sendero. ¿Alguien cree factible que un caso de tal magnitud como el pedido de captura internacional para una ex presidenta de la democracia en Argentina pueda dictarse sin la anuencia del poder político? Para evitar confusiones: se anhela que la Justicia actúe como tal; pero hasta hoy, treinta años después de aquellos hechos, resulta difícil de entrever tal independencia cuando los que ayer no miraron, porque el poder político no miraba, hoy miren y juzguen. Muchas pueden ser las lecturas que se realicen sobre la oportunidad del momento elegido para reflotar este tema. Tal vez todas tengan un poquito de verdad y su cuota de subjetividad. La de esta analista es la siguiente. Primero: el gobierno imperiosamente necesita por estos días que el papelón del caso Gerez que cargó al hombro el presidente por consejo de sus asesores, se diluya. Y la gravedad de Julio López sin aparecer se atenúe. También necesita el presidente, en un año electoral, marcar terreno clavando el arado en el límite más izquierdo de la centroizquierda. Dado que el escenario del 2007 parece ser una disputa entre candidatos que dicen representar a la centroizquierda. Tercero, no sería de extrañar que un presidente que gana con el voto de los peronistas, pero que nunca referencia al líder de ese movimiento, quiera de una vez y para siempre sepultarlo. No alcanzó con San Vicente… Cuarto, el oficialismo debe aquietar las aguas de los problemas reales. El fracaso de Guillermo Moreno, aunque nadie del oficialismo lo reconozca, es rotundo. De lo contrario, ¿por qué se aumentaron las retenciones a la soja para subsidiar el consumo interno de los productos alimenticios, evitando así más inflación que la anunciada? A propósito, el dígito que victorió el gobierno como cierre del 2006, según el economista Diego Estévez casi se duplicaría (16 por ciento), si se observa la inflación contenida real en todo el cálculo de la riqueza del producto bruto del año 2006. Esta actitud de aumentar las retenciones a la soja le dan la razón. (Qué distinto hubiese resultado para el país que este fondo de 500 millones de dólares sea utilizado, por ejemplo, para dotar al mismo sector de más valor agregado a través de la biotecnología). Nadie habla y proyecta soluciones sobre los grandes temas. De alguna manera, oficialismo y oposición se emparentan en sus conductas descansando “en la playera” de una economía que no anda mal: hay buena recaudación impositiva, hay superávit fiscal. Es decir, al gobierno le sobra dinero. La deuda externa aún supera los límites aceptables de un 20 por ciento del producto bruto interno (PBI). Hoy es de un 70/75 por ciento del PBI. Primer tema a subrayar: la inversión ronda el 21 por ciento del PBI creciendo a un 9 por ciento como China, que dispone de una inversión del 42 por ciento del PBI. Esto indicaría que de mantenerse este 21 por ciento de inversión, no se podrá seguir sosteniendo tan alto crecimiento. Si se guarda la relación, Argentina crecerá a un 4,5 por ciento. Y existen grandes temas que imperiosamente necesitan de inversiones. Exploración de petróleo, de gas, la energía. En este terreno, si se realizan las obras que hoy se tienen programadas, el problema energético de Argentina (si miramos a veinte años) tendrá su mayor gravedad en los próximos cuatro o cinco años. De lo contrario, como menciona el ingeniero Raúl Bertero, especialista en el tema, “cada vez vamos a estar peor”. Queda claro que el próximo presidente de Argentina, asumirá sabiendo que su principal aliado para la producción, el trabajo, la lucha contra la pobreza, que es la energía, estará gravemente herido. Según el ingeniero Bertero, para crecer en forma sostenida durante diez o quince años al 4 por ciento anual se requiere de la duplicación actual de la cantidad de energía. Si se decide depender del gas natural extranjero, implicará la erogación anual de unos 2.000 a 3.000 millones de dólares. Si el gobierno planificase estratégicamente y apostara a la energía hidráulica o nuclear, se podría, con el monto de la dependencia del gas, construir las centrales hidráulicas o nucleares dando mano de obra a la Argentina, abastecer este mercado y proveer a otros países. La inseguridad hace rato que ha saltado los límites de lo jurídico. Años atrás cuando se hablaba de inseguridad en nuestro país la referencia obligada era la inseguridad jurídica. Hoy se ha infiltrado en todos los niveles. Sólo a manera de ejemplo se recuerda la desaparición del 40 por ciento de los pueblos rurales, cuyos habitantes no tienen otro destino que las grandes ciudades. Entiéndase bien, no se está diciendo que ellos traen el delito a la ciudad, sino que generalmente son las principales víctimas por la ignorancia de los códigos ciudadanos. Esto también es una consecuencia directa de un país que no planifica. A pocos meses de lo que debiese ser el acto más trascendente para una democracia, cual es la de elegir hombres o mujeres que representen el modelo de sociedad en el que se quiere vivir, los proyectos están ausentes.

Fuente: diario El Ciudadano, Rosario, 14 de enero de 2007.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*