Fallo a favor de la eutanasia

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Sol Rafaela (FM 90,9) que conduce Emilio Grande (h.).- Con un polémico fallo que seguramente sentará un precedente jurídico, la Corte Suprema reconoció el derecho de todo paciente a decidir su “muerte digna”, al resolver en un caso donde un hombre se encontraba en estado irreversible desde hace 20 años. La decisión del máximo tribunal se basó en el caso de Marcelo Diez, quien se encontraba con “intervención terapéutica” desde 1995 a raíz de un accidente automovilístico en la provincia de Neuquén, quedando en estado vegetativo por una infección intrahospitalaria que contrajo en el Hospital de Neuquén. El presbítero Rubén Revello, director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina, advirtió que “la Suprema Corte de Justicia acaba de emitir una sentencia que contradice el primer principio de la lógica: algo no puede ser verdadero y falso al mismo tiempo y en el mismo sentido. Pero en nuestra amada Argentina todo puede ser posible, aún la aprobación e implementación de una ley que veda las prácticas eutanásicas (el fallo aclara que “no se trata de un caso de eutanasia”), pero autoriza a retirar la hidratación y la alimentación que se siguen proporcionando (producen el efecto terapéutico deseado en el paciente), con lo cual autoriza una práctica claramente eutanásica”. En su fallo, firmado por los jueces Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Elena Highton (Carlos Fayt no votó por estar en desacuerdo), la Corte aclaró que “la decisión de aceptar o rechazar un tratamiento médico constituye un ejercicio de la autodeterminación que asiste a toda persona por imperio constitucional. No implica una práctica eutanásica” reñida con la ley vigente, sino que constituye una “abstención terapéutica” permitida legalmente. La justicia neuquina de primera y segunda instancias no permitió que maten a Marcelo Diez, pero en abril de 2013 (y a partir de la mal llamada “ley de muerte digna”) el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén dispuso que no se requiere de autorización judicial para el retiro, cese y abstención de todas las medidas de soporte vital. La sentencia fue apelada por el Defensor Oficial y el Curador ad litem, llegando a la Corte de Justicia de la Nación. “Se entiende por eutanasia toda acción u omisión (tal es este caso) que por su naturaleza y en la intención causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor. Bajo un aparente acto de piedad con el paciente, se interviene eliminándolo…”, precisó el citado Revello. Este caso sienta un mal precedente para la jurisprudencia argentina desde los más altos estrados judiciales. Frente a las miradas natural, cristiana y judicial (Pacto San José de Costa Rica), estamos entrando en un estadio pro-eutanasia, siendo el próximo paso una presentación de un proyecto en el Congreso. ¿Las decisiones jurídica y médica tomadas no se las puede considerar como un acto de inseguridad humana? ¿No fue un acto de asesinato de una persona?

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