El tiempo más allá del tiempo

El tiempo interno más allá del tiempo externo. Aquietar el cuerpo, calmar la mente, pacificar el corazón es una decisión constante, es una elección posible. Que tengamos, todos, el mejor cierre-inicio o inicio-cierre de nuestras vidas hasta ahora!

Por Amalia Maine (Rafaela)

Compartir:

Tiempo de cierres y comienzos. Un año cronológico termina para dar inicio a otro, nuevo. Y ese paso trae consigo ritmos que se aceleran…jornadas laborales que exigen cumplimientos de objetivos y orden en sus planificaciones anuales de cierre, estudiantes que buscan finalizar sus compromisos con la educación formal en sus diferentes niveles mientras se realizan las compras de los regalos para las fiestas que se avecinan, se organizan las reuniones de festejos, a veces elegidos y a veces no tanto… Y en esta sucesión de situaciones que invocan momentos placenteros, el tiempo parece correr vertiginoso para llegar. Para llegar rápido a ese momento donde se celebra el final de lo conocido, tomar aire y comenzar a recorrer un camino nuevo. Un camino que se puede presentar como novedoso, prometedor, desafiante, o como la mente humana lo quiera imaginar…

Me detengo en ese paso que marca la cronología. Cierre e inicio. El primero, por momentos, se puede presentar algo agitado, repartido, ansiado, tironeado, desordenado; el segundo… algo expectante, fresco, intrigante, renovado…Cierre e inicio. Los dos esperados de alguna manera; los dos despertando emociones, sentimientos, reacciones…

¿Son tan distintos? ¿Somos las personas distintas el último día del año viejo y el primero del año nuevo? Quizás si, quizás no tanto… ¿Pasamos del ritmo ajetreado y la respiración algo acelerada de la última semana a un estado de tranquilidad y sosiego el primer día de enero? Quizás si, quizás no tanto.

El paso de la cronología de un minuto, en realidad, de un segundo de un año a otro es sólo una señal externa que puede activar la amalgama de todo lo bueno vivido y todo lo bueno por venir desde un corazón presente, que late aquí y ahora, cada vez, para que seamos felices. Cierre e inicio, entonces, son partes de un mismo puente de acceso a la abundancia que Dios ofrece a diario a cada persona que está atenta, que acepta las cosas tal cual se presentan para dar, desde esa aceptación, la mejor respuesta posible, disfrutando, siempre disfrutando el gran regalo de la vida.

El tiempo interno más allá del tiempo externo. Aquietar el cuerpo, calmar la mente, pacificar el corazón es una decisión constante, es una elección posible. Que tengamos, todos, el mejor cierre-inicio o inicio-cierre de nuestras vidas hasta ahora!

Amalia Maine Master Practitioner en P.N.L. 24.12.08

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*