El servicio de justicia laboral: un problema de prioridades

Por Pablo Mosconi y Pablo Cesar Possetto.- Con el paso de los días, la situación del servicio de Justicia en materia Laboral en Rafaela y su zona de influencia se agrava a un ritmo altamente preocupante, lo que perjudica a los trabajadores y sus familias (generalmente los más indefensos en este tipo de situaciones); a los empresarios (que ven peligrar el normal funcionamiento de sus emprendimientos y la conservación de puestos de trabajos), a los propios funcionarios y empleados del Juzgado que funciona en nuestra ciudad, y a los profesionales del derecho y de otras ciencias que intervenimos en conflictos vinculados con esta problemática. Es cierto que se han realizado muchos esfuerzos desde la CGT Rafaela (con el especial aporte del gremio que agrupa al personal del poder judicial), el Concejo Municipal, el Colegio de Abogados, el Poder Legislativo Provincial (especialmente el senador Alcides Calvo, el diputado Omar Martínez), la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputados de Santa Fe (Miguel Solís, Ariel Bermudez, Germán Baccarella, Carlos Del Frade, Oscar Pieroni y Jorge Henn), las distintas autoridades del Poder Judicial (especialmente los funcionarios a cargo del Juzgado Laboral existente) y los medios de comunicación (que han colaboraron para visibilizar esta realidad), entre otros, pero también es real que hasta el momento los mismos no han logrado el efecto esperado. El Juzgado Laboral que funciona en Rafaela, creado luego de muchos años de espera y de serios perjuicios para los sujetos implicados (trabajadores y empresas), debido a su amplia competencia, el cúmulo de trabajo y la escasez de personal (incluso en este momento sólo cuenta con dos de los cuatro empleados), se encuentra colapsado, y el nuevo Juzgado Laboral, creado hace algunos meses, aún no fue puesto en funcionamiento, lo que genera serios inconvenientes, especialmente si se tiene en cuenta que la tramitación de un juicio laboral demora entre cuatro años y medio y cinco años, sólo en primera instancia. El personal disponible en el Juzgado para tomar las audiencias y trabajar con los expedientes en trámite es claramente insuficiente, lo que hace que los trabajadores se vean obligados a prestar servicios como pueden, con lo poco que tienen, en doble turno, con un importante desgaste y niveles de estrés que terminan afectando su salud y provocando momentos de verdadera tensión, quedando así sometidos a situaciones realmente injustas. A su vez, hace una semana, el Secretario del Juzgado ha dejado de prestar servicios por haberse acogió al beneficio de la jubilación, y aún no se ha nombrado a su reemplazante, lo cual agudiza el problema. También, existen serias dificultades para acceder al Juzgado, instalado en la planta alta de un pequeño inmueble sito en Bv. Lehmann N° 363 de esta ciudad, al que sólo se puede ingresar por una escalera muy angosta (que las personas con discapacidades no pueden utilizar debido a sus dimensiones), en la cual muchas veces las personas deben hacer cola para esperar ser atendidas, en situaciones de verdadero hacinamiento. A lo dicho, cabe agregar que las dependencias donde funcionan la Mesa de Entradas, las oficinas y los despachos son sumamente pequeñas, insuficientes, y están deterioradas (hay goteras cuando lleve lo cual afecta los expedientes y la seguridad de las personas que están en el lugar). Por otra parte, cuando se interponen recursos, debido a que la Cámara de Apelaciones cuenta con una sola Sala, integrada por 3 jueces, para atender en temas civiles, comerciales y laborales en base a trámites iniciados, en los Departamentos Castellanos, San Cristóbal y 9 de Julio (que cuentan con más de 280.000 habitantes), y que el cúmulo de trabajo existente es considerable, las partes deben esperar, con mucha incertidumbre, cerca de dos años más para obtener una solución. Conforme lo precedente, dando a la problemática la atención prioritaria que merece, parece necesario que se adopten medidas urgentes disponiendo, por ejemplo, la designación inmediata de un nuevo Secretario, el traslado del actual Juzgado Laboral a un lugar físico adecuado, y la incorporación de al menos dos empleados y un relator, para de ese modo brindar algo de ayuda para “palear” la situación sin un mayor impacto en el presupuesto de la provincia. Además, urge la puesta en marcha del nuevo Juzgado (lo cual debería ocurrir cuanto antes), y la creación de una nueva Sala de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela. Detrás de cada expediente hay seres humanos (trabajadores, muchos de ellos desocupados, que deben sostener económicamente a sus familias, y empresarios, que en muchos casos hacen esfuerzos considerables para preservar sus emprendimientos y conservar los puestos de trabajo), que viven situaciones de verdadera incertidumbre y merecen atención y respuestas razonables en forma inmediata, para no quedar expuestos a situaciones verdaderamente injustas, por lo que por este medio hago una invitación para que cada uno de aquellos que tenemos que ver con esta realidad, en la medida de nuestras posibilidades y responsabilidades, hagamos los esfuerzos necesarios para que la situación mejore. Seguramente con poco podemos seguir colaborando en el objeto de lograr una sociedad más justa y humana. Hagámoslo ya pues muchos necesitan de nuestra ayuda.

Los autores son abogados del foro local.

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