El robo en el banco de Acassuso

Se trata del editorial del programa de radio “Sábado 100” por FM Horizonte (FM 99,5) de la ciudad de Rafaela, que conduce Emilio Grande (h.).

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Cada día que se van conociendo más detalles del robo millonario a la sucursal del Banco Río en Acassuso, en Capital Federal, que se produjo hace unos días. Por un lado, demuestra la vulnerabilidad de la seguridad humana y deja al descubierto que por más que se pongan nuevos controles de seguridad con cámaras, personal, alarmas y rejas nunca constituye la seguridad total. Además, este robo a las cajas de seguridad mostró una vez más la creatividad e inventiva del ser humano, en este caso muy mal usada y para beneficio de algunos vulnerando el respeto y el orden jurídico, porque mientras la Policía había rodeado al edificio del banco, el grupo de ladrones realizaron un boquete en la pared y se escaparon por los desagües pluviales con el dinero y las joyas, al mejor estilo de una película de Hollywood. En el medio de este hecho delictivo están los ahorristas perjudicados que una vez más pierden sus ahorros de años de trabajo y en algunos con la necesidad de utilizarlos en cualquier momento. Así, cada vez menos las personas confían en los bancos, especialmente a partir de 2001 con el corralito de Cavallo. Pero escuchando a la gente en distintos lugares sociales no pocos se sienten identificados por la originalidad del atraco al banco y se está ante la tentación de utilizar esos ingenios para una vida fácil y placentera por sobre la cultura del trabajo y la defensa de los valores. O usted no escuchó decir frases identificatorias como: “estos tipos trabajaron varios meses para efectuar este robo, no mataron a nadie y fueron muy originales…”. A decir verdad, este robo constituye una forma más de corrupción en la que se encuentra la sociedad en general y la Argentina en particular, en la que más de la mitad de la población no tiene lo necesario para vivir dignamente. A todas luces es un ejemplo más de esta crisis moral que vivimos los argentinos. ¿No se trata este caso de la típica “viveza criolla” de los argentinos de adueñarnos de cosas de terceros en beneficio propio? ¿Cuál es la imagen de los argentinos en el mundo? Afuera consideran que la inteligencia se utiliza –no siempre- para hacer el mal y lucrar en beneficio personal o sectorial, más grave aún en el caso que nos ocupa del robo a las cajas de seguridad de un banco. Los investigadores policiales y judiciales deben profundizar los caminos de este robo millonario para que se conozca la verdad y encontrar a los integrantes de esta banda, porque de lo contrario posibilitará que otros grupos que ya viven de lo ajeno se incrementan en cantidad y en calidad de sus trabajos malhabidos. No caigamos en la tentación de estar identificados con los personajes (ladrones) de esta triste película, para desterrar algún día la lamentable “viveza criolla”.

Emilio Grande (h.)

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