El Papa reflexiona sobre el medioamiente

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Sol Rafaela (FM 90,9) que conduce Emilio Grande (h.).- Recientemente, se publicó la encíclica del papa Francisco sobre la temática ambiental, donde acusa a las multinacionales y los gobiernos de ser causantes del cambio climático, debido al “el uso desproporcionado de los recursos naturales”. Esta carta del Papa, titulada Laudato Si (Alabado seas), de 191 páginas, en su primer capítulo llamado “Lo que está pasando en nuestra casa”, implica un duro análisis a las actividades del ser humano en la Tierra, que finalmente es lo que ha llevado a que se estén viviendo tiempos difíciles en materia ambiental. Francisco aborda temas como la contaminación y el cambio climático, la mala gestión del agua, la pérdida de la biodiversidad, la gran desigualdad entre regiones ricas y pobres o la debilidad de las reacciones políticas ante los daños ambientales, donde señala directamente a los culpables. Pero el Papa no solo llamó la atención de los gobiernos y empresas, sino también de los ciudadanos del mundo, teniendo en cuenta que se refirió a conceptos como el “consumismo inmoral” que precisamente ha llevado a la sociedad a un comportamiento que permite la degradación continua de la naturaleza. Asimismo, asegura que “la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes, sobre todo el carbón, pero aún el petróleo y, en menor medida, el gas, necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora” advirtió. Por otro lado, habló sobre el tema de la desigualdad, donde resaltó que los países desarrollados o industrializados deben apoyar a las naciones más pobres del mundo, ya que son ellos quienes explotan los recursos naturales de esas naciones “tercermundistas”, lo que calificó como una estrategia por parte de los países del primer mundo como “estructuralmente perversa”. Finalmente, en su encíclica, el Papa propone regulaciones a nivel gubernamental para frenar el calentamiento global, y también instituciones eficientes y organizadas con la potestad de sancionar a quienes incumplan las normas. Al mismo tiempo, hizo especial énfasis, en la necesidad de realizar un cambio radical de estilo de vida de los habitantes del planeta, con el objetivo de frenar la contaminación del ambiente, por lo que el sumo pontífice asegura que “cada vez más (la Tierra) es un inmenso depósito de porquería”. Y rechazó el argumento de que solo a través del crecimiento económico se puede solucionar el hambre, la pobreza y el daño ambiental. A excepción de sectores conservadores, especialmente de Estados Unidos, esta encíclica ha tenido una muy buena acogida en diferentes actores sociales, porque está en juego la casa común de todos, que es el planeta.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *