El Evangelio es vida no muerte

Como ministro de Dios, es imposible no reflexionar y expresarse cuando se atenta contra la paz y se incita a la muerte y la violencia, aunque del otro lado esté un predicador reconocido, pero que ciertamente se equivoca, y mucho, porque la boca de un predicador debe usarse para bendecir, pacificar, reconciliar, no para otro fines, y menos para un país, que solo mira su propia economía y bienestar.

por el Pr. Carlos A. Varas W.

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Creo que las expresiones y pensamientos, del predicador Pat Robertson, merecen un análisis, además de evidenciar la necesidad de ser corregido y llamado a la reflexión acerca del contenido de sus palabras y lo que está reflejando (Mr 7.21 y Sant 4.1-2). Aún cuando el Presidente Chavez fuera una mala persona, no se puede ni pensar, ni alentar a obrar de este modo contra otra vida, que merece el amor y la misericordia de Dios, no el terrorismo “made in CIA”. Creo que las expresiones del hno. Pat Robertson son tan terroristas y preocupantes como lo que pretende señalar, además de evidenciar un importante grado de desinformación (o de influencia ) sobre la persona de Chavez. Mañana, puede ser una autoridad o persona de nuestro país… No solo es condenable su manera de pensar y lo que expresó, además nada más lejos del evangelio y de lo que debe decir un hombre que habla de Dios y representa a Dios… Nunca el evangelio, ni un hombre de Dios, de cualquier religión, debe pensar que el homicidio, la guerra es una solución o salida. Ya tenemos bastante sangre en nuestra historia, sin que dejara más que dolor y destrucción. Como ministro de una iglesia cristiana, debo confesar mi pesar y vergüenza por lo que este predicador dijo, declarando a la vez, que no representa el sentir de los predicadores o pastores de Latinoamérica, porque si es grave que una persona mate o atente contra otra, más condenable y ruin es cuando lo expresa una persona que se reconoce como cristiana y predicadora del evangelio, pero piensa y habla contrariamente a lo que enseña o sustenta (el amor de Dios, para todos, Chávez incluido). Una de las grandes ventajas de ser parte de ser ministro de la iglesia de Dios, no institucionalizada, es que uno puede expresarse libremente, no está atado a más convicciones que aquellas que emanan del Manual de Dios (la Biblia).

El autor es pastor de la Iglesia Evangélica Bautista de Bahía Blanca y había sido pastor de la misma iglesia en Rafaela.

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