Ejemplo de las Leonas en medio de la confusión

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por Mitre Rafaela (FM 91,9) que conduce Emilio Grande (h.). El campeonato mundial es un ejemplo para la sociedad, especialmente para los dirigentes y la juventud que muchas veces están perdidos.

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Mientras la coyuntura política argentina se encuentra se encuentra en una crisis terminal con el ex presidente Néstor Kirchner que está enfermo del poder, el gobernador de Santa Cruz Daniel Peralta que desoye un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el inconsistente paro de Amsafe en apoyo a los trabajadores de Paraná Metal, en otro ámbito social sobresale el campeonato mundial conseguido por las Leonas. Me podrán decir que tiene que ver una cosa con la otra, les contesto que mucho. Porque se consagraron campeonas al ganar 3 a 1 frente al poderoso equipo de Holanda ante unas 15.000 personas en Rosario y seguido por miles de televidentes en todo el territorio nacional. Haciendo un poco de historia, las Leonas empezaron a transitar por el camino de la fama al obtener la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Sydney en el 2000 y un año después ganaron el Champions Trophy, llegó su primer campeonato del mundo y siguieron trepando en forma indeclinable por la escala del éxito. A diferencia de otros deportes profesionales como el fútbol o el básquet, las campeonas reciben una mínima beca estatal y hay unas pocas que han jugado o juegan en el exterior o prestan su imagen para publicidades, aquí el hockey sobre césped sigue siendo amateur y muchísimos entre quienes lo practican deben solventar de sus bolsillos los costos de disfrutar de su deporte preferido. ¿Cuáles fueron los secretos del triunfo? Nadie les ha regalado nada a las Leonas. Deportistas de alta competición como son, tienen clara la conciencia de que con sólo las destrezas individuales no se puede llegar a la cima. Ese bagaje debe ser mejorado, en lo físico y lo técnico, con trabajo sin límite, capacidad de entrega que les permita sobreponerse al rigor de los entrenamientos, irrenunciable modestia, ambición de querer ser las mejores, espíritu de equipo, sólida relación grupal fuera de la cancha y obediencia al criterio de sus entrenadores. Haberles dado cabal respuesta a esas exigencias, siendo como son jóvenes en plena flor de sus vidas, las ha convertido en un ejemplo altamente merecedor de ser tenido en cuenta como actitud de vida que bien merece tener imitadores. Vivimos en un país egoísta desde hace muchos años, sus gobernantes sólo reparan en el deporte y en los deportistas cuando pretenden captar algo más de la atención de la gente, más de una vez las Leonas se han topado con dificultades que a más de uno le harían bajar los brazos. Las Leonas han vuelto a demostrar que los sueños pueden ser convertidos en realidad, siempre y cuando para encarar un objetivo se ponen en juego virtudes como la voluntad, la determinación, el esfuerzo, la dignidad y la solidaridad. Es ejemplo para la sociedad, especialmente para los dirigentes y la juventud que muchas veces están perdidos.

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