Desacertada designación de Rodolfo Muriel a la plaza del barrio Independencia

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Sol Rafaela FM 90,9 que conduce Emilio Grande (h.).- A la plaza del barrio Independencia le impusieron el nombre “Rodolfo Bienvenido Muriel” durante un acto en el que asistieron el intendente Luis Castellano, el presidente de la Comisión Vecinal Hugo Perino, Fernando Muriel, hijo del ex Intendente, concejales, funcionarios del Gabinete y vecinos del sector. Fernando Muriel manifestó: “Rodolfo Muriel fue emprendedor, visionario, transformó la fisonomía de Rafaela pavimentando más de 1.700 cuadras. Gestionando el acueducto Esperanza-Rafaela junto a instituciones de la ciudad. Creó el Instituto Municipal de la Vivienda. Hizo innumerables metros de cañerías de agua y cloacas, el Fondo Editorial Municipal, la Escuela Municipal de Música, el Liceo Miguel Flores, la construcción de la avenida Suipacha, la plaza Vecchioli, la plaza de la Democracia, la placita de la Paz, se crearon muchos barrios como Independencia, Pizzurno, Belgrano, Antártida Argentina”. Y agradeció “a los que lo acompañaron en las buenas y en las malas, porque nunca necesitaron esperar un veredicto judicial que llegó 12 años después, para saber que mi padre era un hombre honesto”. A decir vedad, contó la historia a medias, desde una mirada muy subjetiva. Rodolfo Muriel estuvo al frente del Municipio durante varias gestiones, pero en la última parece que se cebó con su equipo. En 1990 el juez de Instrucción Reynaldo Voglino, con el aporte del fiscal Juan Oliva, realizó dos procedimientos con resultados positivos: en la Municipalidad y en una finca de la zona rural de Bella Italia (de Norberto Barbero), lugar en el que había numerosa documentación apócrifa con la firma Sysic SA, a cargo de la obra de cloacas. Fueron detenidos Bernabé Mautino (Rafaela Materiales), Clide Cueto de Morandín (Sellos Gorga), Héctor Baruchelli (confeccionista de sellos), Rubén Avendaño y Bernabel Mainero (empleados de Mautino), José Molfino, Rodolfo Marcante y Rodolfo Muriel. El delito investigado fue fraude en perjuicio de la administración pública y muchos de los nombrados fueron procesados. A raíz de esta situación, renunciaron los concejales opositores Juan Borio, Pablo Comtesse, Lidia Sarasín y Waldo Suárez. El gobierno provincial dispuso la intervención del Ejecutivo y del Concejo en diciembre de 1990. Por sucesivas excusaciones, el fallo de primera instancia fue de la jueza de Menores Liliana Spaggiari en el 2000 y la prescripción se produjo en 2005 cuando se propiciaba la confirmación en la Cámara de Apelaciones, que condenaba a Mautino y Molfino y sobreseía a Muriel y Marcante. La Corte Suprema provincial archivó la causa en 2007. Es una vergüenza que esta causa haya prescripto porque había suficientes elementos probatorios. ¿Fue una decisión justa o equivocada la designación de una plaza con el nombre de Rodolfo Muriel? Lo mismo ocurrió en 2012 con la plaza del barrio Villa Rosas al llamarse “Cura Normando Corti”, quien también fuera muy cuestionado en su momento. La historia juzgará el proceder de sus autoridades…

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