Demuelen viejo templo de la parroquia Fátima

Luego sigue la instalación de las aberturas con sus vidrios y el piso. Para julio es la apertura del nuevo templo que aumenta en un 140% su capacidad. En los 2 últimos años se están invirtiendo 535.000 pesos.

Por Emilio Grande (h.)

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Por Emilio Grande (h.).- Lo que parecía una eternidad se está haciendo realidad en la comunidad parroquial de Fátima de nuestra ciudad. Hace unos días empezaron a demoler el viejo templo -a cargo de la empresa Base constructora- levantado hace unos 60 años sobre avenida Aristóbulo del Valle 950, pero que debido al explosivo crecimiento poblacional hace unos años quedó muy chico. Para brindar detalles de la obra en ejecución, anoche conversaron con este cronista el párroco Fabián Alesso, el arquitecto Hugo Roldán e integrantes del Consejo de Asuntos Económicos de Fátima Claudia Avendaño, Graciela Agazzoni y Lucas Maine. La demolición se encuentra en más del 80%: se sacaron los techos y las paredes hasta un metro del piso, asomándose el nuevo techo que había sido colocado anteriormente. Fue rescatada una placa recordatoria que había sido colocada delante del altar con motivo de los 30 años en 1981. Luego vendrá la instalación de las aberturas con sus vidrios: tres puertas (1 central y 2 laterales), 4 ventanales al frente y 3 en el fondo, 18 ventanitas chicas en los costados. Después será el turno del suelo: relleno, contrapiso y colocación del piso granítico, como también las instalaciones complementarias (eléctrica, gas natural y sonido). De no mediar inconvenientes, estiman que para el mes de julio será la apertura del nuevo templo que aumentará en un 140% su capacidad, retornando así las distintas celebraciones. En este tiempo las misas se rezan en las capillas San José Obrero, calle Benito Anduiza 435 del barrio Villa del Parque (de domingo a miércoles) y en San Francisco de Asís calle Manuel Obligado 1264 del barrio Villa Podio (de jueves a sábados). En estos dos últimos años se están invirtiendo unos 535.000 pesos entre aberturas, vidrios, materiales y mano de obra. Estos fondos provienen de ingresos genuinos a través de la venta de bonos de contribución aportados por la comunidad de Fátima y fieles de otras parroquias, como así también del apoyo del Obispado de Rafaela con la venta de 3 lotes que estaban dentro de la jurisdicción parroquial cuyo recaudación se destinó al nuevo templo. No han recibido ni subsidios estatales ni tampoco ayuda del extranjero. Al mismo tiempo, aprovecharon la oportunidad para que aquellas personas que quieran colaborar lo pueden hacer llamando al 03492-423542 . Una vez que se termine esta etapa vendrá cielorraso, pintura, terminación de molduras, columnas, campanarios del exterior; ampliación de bancos; renovación del presbiterio, el altar, el ambón, la pila bautismal; el ploteado de los ventanales (logrando un símil a un vitró); mejorar el audio; entre otros. En este contexto, conviene recordar que la maqueta había sido bendecida por el entonces obispo Héctor Romero en un almuerzo realizado en el club Almagro en 1997. Este dato habla a las claras del tiempo que lleva la ejecución de una obra de esta envergadura, que a decir verdad está entrando en la recta final: dejar atrás lo que era hasta hace unos días la celebración de una misa con la gente distribuida entre el templo viejo -y pared de por medio- y el salón contiguo siguiendo la ceremonia a través de una pantalla.

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