¿Cuál es el sentido de la Pascua de Resurrección?

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Sol Rafaela (FM 90,9) que conduce Emilio Grande (h.). Una vez más es un desafío ser cristianos con la esperanza en la vida eterna más allá de lo temporal y no ser cristianos por tradición, testimoniando una vida coherente al Evangelio.

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Por Emilio Grande (h.).- Una vez más en todo el mundo los cristianos celebramos la Pascua, en el que el hijo de Dios después de haber vivido la pasión y muerte (Jueves y Viernes Santos) fue resucitado en el tercer día, tal como estaba anunciado en las escrituras, para la salvación de los hombres y mujeres de todos los tiempos. Monseñor Oscar Romero, arzobispo de El Salvador y asesinado en 1980, había expresado dos años antes de su muerte: “¡Qué hermosa la vida cuando a pesar de las pruebas, sabemos que toda va siendo calcada en la voluntad del Señor! Procuremos que el mensaje de Cristo muriendo en la cruz se refleje en nuestra vida entregada a su voluntad santísima”. Frente a una sociedad que pareciera dar la espalda a Dios y vive este fin de semana super largo casi sin cuestionarse sobre el sentido más profundo de la Semana Santa, Jesús nos ayuda a comprender el triduo pascual: pasión, muerte y resurrección. Atrás quedaron los cuarenta días que marcaron el tiempo de Cuaresma, justamente de preparación y revisión de nuestras vidas para buscar un cambio interior sobre aquellas cosas un tanto oscuras. Se dice con razón que la Semana Santa es la semana mayor de la cristiandad, donde el misterio del amor por la humanidad se hizo palpable, llevando Jesús a la cruz nuestras debilidades y pobrezas humanas y materiales, no solamente de hace más de dos mil años sino que es la representación diaria de nuestras locuras e incoherencias. Esta Semana Santa es muy especial para los cristianos con la reciente designación del cardenal Jorge Bergoglio como Papa, buscando renovar la Iglesia “pobre y para los pobres” y abriéndose a la periferia para llegar con un mensaje esperanzador a los alejados, débiles y marginados. El Jueves Santo Francisco hizo el tradicional lavatorio de pies en el Instituto Penal para Menores de “Casal del Marmo” en las afueras de Roma. “¿Cuál es el camino para la vida eterna? Jesús respondió a esta pregunta, que arde en lo más profundo de nuestro ser, recorriendo el camino de la cruz”, fue una de las meditaciones del Viernes Santo en el Coliseo romano. Esta noche abramos nuestros corazones como las mujeres que fueron al sepulcro y quedaron sorprendidas ante la presencia de dos hombres con vestiduras deslumbrantes quienes les preguntaron: “Por qué buscan entre los muertos al que está vivo. No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que él les dijo cuando estaban en Galilea: ´Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día´” (Lc. 24, 4-7). Este domingo los cristianos celebramos la Pascua, en la que el hijo de Dios después de haber vivido la pasión y la muerte fue resucitado en el tercer día, como estaba anunciado en las escrituras, para la salvación de la humanidad de todos los tiempos. Una vez más es un desafío ser cristianos con la esperanza en la vida eterna más allá de lo temporal y no ser cristianos por tradición, testimoniando una vida coherente al Evangelio.

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