Coletazo de las PASO

Por María Herminia Grande.- La vertiginosidad de los hechos políticos distancia acontecimientos recientes. Aún al cierre de este análisis las PASO santafesinas no terminaban de estar superadas, no en cuanto a los números en sí sino en ciertas impugnaciones de cara a la conformación final de las listas. Lo cierto es que los candidatos deberán agudizar sus estrategias con la meta del 14 de junio. Una primera observación de estas PASO tiene que ver con declaraciones y posicionamientos de algunos dirigentes políticos con años de ejercicio. Llama la atención que cuando los votos no los acompañan en obtener la mayoría se desconsidera al adversario pero, en realidad se menosprecia la inteligencia del votante. En democracia se gana y se pierde con un electorado que por suerte no es cautivo y actúa ejerciendo su derecho al voto de acuerdo con lo que piensa o siente. Quiero ser más clara en este punto, jamás imaginé que un dirigente de prestigio como Miguel Lifschitz expresara: “cuando el médico no nos da la respuesta que queremos vamos al curandero, finalmente terminamos en el médico, porque es el que nos da más confianza y certezas”. A propósito de Lifschitz tengo la impresión que los días restantes de campaña en la recta final va a trabajar cuerpo a cuerpo la voluntad del voto rosarino. Tal vez el ingeniero y actual senador esperó que el gobernador Antonio Bonfatti hiciese con él lo que Binner hizo oportunamente con Bonfatti, sencillamente ponérselo al hombro e ir por toda la provincia señalándolo como el continuador del proyecto. También creo oportuno señalar que la gran derrota sufrida por Mónica Fein en todas las seccionales rosarinas no es un enojo exclusivo con la intendenta. Se castigó en ella por su cercanía, a la gestión del socialismo provincial.

El sector de Omar Perotti tiene algunos inconvenientes en la proximidad de su conformación electoral. Luis Rubeo me ha dicho este sábado: “Bonfatti ya definió: ellos son el progresismo, Del Sel el neoliberalismo. Habrá que ver si nuestra fórmula deja de resignarse con el 20%”. Todo indica que los vasos comunicantes de esfuerzos y tracción de votos hacia la fórmula (la lista de Rubeo obtuvo 90 mil votos) no están lo suficientemente aceitados.

En el caso de Del Sel deberá ser absolutamente claro y contundente con sus expresiones. A veces pareciera que ese magnetismo que naturalmente tiene para con los ciudadanos enoja de tal manera a sus adversarios que están esperándolo para “cazarlo”.

El senador Carlos Alberto Reutemann es un dirigente político que nunca deja de ser sincero a riesgo a veces de su propio futuro político. Este lunes manifestó su disconformismo con el tratamiento que el PRO, especialmente su máxima figura Mauricio Macri, está teniendo para con él. “Que lo suban y lo bajen a uno de la vicepresidencia es un manoseo que no es agradable”. Reutemann tiene una envergadura política acuñada en el peronismo que trasciende ampliamente las fronteras provinciales. Desde esta misma columna oportunamente he mencionado que no fue Macri quien conquistó a Reutemann sino fue Massa quien lo desencantó. Fue en ese preciso instante que comenzó la debacle de Sergio Massa. No perdió solo a Reutemann, otros dirigentes que analizan comportamientos políticos también se alejaron del tigrense. Reutemann convencido de la necesidad de que Argentina encauce su camino político fortaleciendo sus instituciones acercó su apoyo desinteresado a Macri al no sentirse comprendido, respetado y escuchado en el Frente Renovador. Este gesto no significa que cualquier dirigente del PRO vaticine en los medios de comunicación el casillero que están dispuestos a otorgarle al santafesino. Por las últimas declaraciones pareciera que Reutemann no está dispuesto a tolerarlo.

A propósito de Sergio Massa produjo este viernes un impactante acto en Vélez. El contenido de su discurso fue concreto y conciso sin medias tintas. Promete meter preso a los corruptos, echar a los ñoquis, derogar el impuesto a las ganancias a los trabajadores, perpetua para los narcotraficantes y los violadores. A partir de este viernes parece que decidió salir a buscar decididamente el voto peronista.

Volviendo a Santa Fe, otra preocupación de los candidatos con posibilidades debiese ser dónde van los más de 200.000 votos que se volatilizaron en manos de quienes no alcanzaron el mínimo del 1,5 del padrón electoral; y de quienes lo alcanzaron pero no lo pueden retener para su sector.

Lo cierto es que los unos y los otros deben bregar porque el estado exista, volviéndose visible. El estado sólo es real cuando tiene control de su territorio. Para ello será necesario que la clase política vea más allá de sus narices, concertando planes a largo plazo.

@mhgrande

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