Capilla del Hospital: emotiva fiesta de María Magdalena

En la tarde de hoy se celebró una misa al aire libre y se rezó el rosario continuado. Se pidió especialmente por el personal de la salud, los enfermos, los fallecidos y sus familiares.

Compartir:

Por Emilio Grande (h.).- En la hermosa tarde soleada de hoy, fue celebrada una misa al aire libre, en la parte norte pegada a la capilla del Hospital, en el marco de la fiesta de santa María Magdalena, presidida por Alejandro Sola y concelebrada por Miguel Cerminato (vicario y párroco de Sagrado Corazón de Jesús), ante medio centenar de asistentes, ubicados siguiendo los protocolos vigentes.

Al lado del altar improvisado, se colocaron la imagen de la santa que fuera restaurada, una reliquia y una piedra traídas desde Francia. Durante la jornada también se rezó el rosario continuado dentro de la capilla, con el desfile de los visitantes.

El papa Francisco la ha declarado santa en 2016 y estipuló el 22 de julio como fecha de su celebración. Formó parte del grupo de mujeres que seguían a Jesús evangelizando y que estuvieron junto a él en el momento de la cruz cuando sus apóstoles se dispersaron. Antes que a nadie, a ella se le apareció el resucitado con el encargo de llevar la noticia de la resurrección a la comunidad.

Durante la homilía, Cerminato recordó el diálogo mantenido con el director del Hospital Diego Lanzotti (presente en la celebración) para que la misa se rezara en este lugar y agradeció a los integrantes de los Amigos de la Capilla del Hospital Santa María Magdalena en la organización de la actividad y la presencia de los fieles presentes.

Aprovechó el momento para rezar y pedir por el personal de la salud que viene trabajando denodadamente desde hace un año y medio por la pandemia, los enfermos internados, los que fallecieron a causa del covid-19 y sus familiares. También mencionó que en todo este tiempo, Sola viene visitando a los enfermos todos los domingos, de manera silenciosa.

En otro momento de su sermón, Cerminato destacó la figura de María Magdalena, quien acompañó a Jesús al pie de la cruz; también fue al sepulcro y como no encontró se puso a llorar, pero fue sorprendida por dos ángeles y la presencia de Jesús, quien le dijo “No me retengas, porque todavía no he subido al Padre”. Ella fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor (Jn 20, 11-18). Este ejemplo -dijo- tiene que impulsarnos a los creyentes a comunicar la esperanza de la fe.

Conviene recordar que luego de estar 14 años cerrada, el 11 de mayo de 2019 fue realizado el acto de reinauguración de la capilla del Hospital de Rafaela. Haciendo un poco de historia, esta capilla fue inaugurada el 24 de octubre de 1926, dedicada a santa María Magdalena, en un terreno provincial, que fuera donada por Magdalena Grotter de Lorenzi. La piedra fundamental había sido colocada el 15 de octubre de 1925.

María Magdalena había nacido en Magdala, una localidad de Israel situada en la costa occidental del lago de Tiberíades, vecina a la aldea de Cafarnaúm. Sus restos se encuentran enterrados en la Basílica Saint Maximin-la Sainte Baumé (Francia). Doce siglos después de su muerte fueron encontrados por el Príncipe de Salerno, posteriormente coronado como el rey Carlos ll de Nápoles.

Cuenta la tradición medieval que María Magdalena llegó por barco al sur de Francia en compañía de María Salomé y María de José junto a Marta, su hermano Lázaro y otros cristianos de la primera hora como san Maximino. Ellos iniciaron la primera evangelización de la Provenza. San Maximino se convirtió en el primer obispo del lugar y María Magdalena se retiró de la predicación después de muchos años para entregarse a la oración y la penitencia en una gruta llamada “La Sainte Baume”. María Magdalena al intuir su muerte bajó de la montaña a la ciudad donde se ha venerado por siglos su tumba y la basílica llegó a ser en la Edad Media el tercer lugar de peregrinación en Occidente después de Roma y de Santiago de Compostela.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*